Rubén, en una celebración con el Cartagena. / cartagena

Un goleador de leyenda se vuelve a cruzar en el camino: Rubén Castro

Es el máximo realizador de la categoría con 15 tantos, los mismos que Stuani, y, con 41 años, ya ha alcanzado la barrera de las 300 dianas

IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

Otra vez Rubén Castro como amenaza para la UD. No es historia nueva, pues han sido innumerables las veces en las que el atacante de La Isleta rivalizó con el escudo con el que se hizo hombre. Hasta en siete ocasiones diferentes hizo bingo en la portería de Las Palmas y esto mismo indica la tendencia para el próximo domingo por sus impresionantes guarismos en la temporada en curso: lleva 15 goles, los mismos que Stuani, con el que comparte la cabeza de máximos realizados de la categoría, y viene de firmar tres dianas en las últimas dos jornadas.

Rubén lleva más goles que Viera (6) y Jesé (7) juntos y muestra una especial voracidad cuando actúa en el Cartagonova, escenario del partido que viene. Y es que en su condición de local ha firmado doce de los aciertos de su cosecha y, hasta en cinco ocasiones, lo hizo por partida doble ante su afición.

Y el pasado fin de semana, con sus remates a la red contra el Fuenlabrada a lcanzó los 300 goles como profesional (93 en Primera y 68 con la camiseta de la UD) y frente a 67 rivales distintos, lo que le sitúa, a sus 41 años, en un escalón privilegiado y por encima de leyendas como Quini (283 goles) o Zarra (280). Solo Messi y Cristiano escapan, en los que se refiere al campeonato español, a su voracidad, lo que da una dimensión del alcance de su carrera y que, desde aquella tarde en La Rosaleda en 2001, cuando Sergio Kresic le dio la alternativa, no ha parado de agigantarse. Que figure entre los cinco mejores realizadores de todos los tiempos le consagra para la posteridad.

Pero Rubén sigue a lo suyo, que es facturar en el área rival, por mucho que le dieran por jubilado hace tiempo. Sin ir más lejos, su marcha de la UD en el verano de 2020 se motivó por diferencias en el aspecto económico a la hora de pactar su renovación. Pese a que su hoja de servicios resultaba impecable, luego de marcar 30 goles en 66 encuentros oficiales en los dos cursos anteriores, el club apostó por otras variantes ofensivas al pensar que ya estaba amortizado. Solo Araujo, con 11 aciertos en la campaña 2020-21, se aproximó a sus números, ya que Jesé, la otra gran baza, ni de lejos se le acerca.

Y de nuevo en la piel de emigrante, la que le ha llevado a militar en hasta diez clubes diferentes, contabilizando su etapa en China, se ha hecho ídolo en Cartagena. Si la campaña pasada el equipo blanquinegro mantuvo la plaza en Segunda fue, en gran parte, gracias a sus 19 goles. Y si ahora se ha destapado como un inesperado candidato al ascenso se debe, de igual manera, al estado de gracia eterno de su ariete, en continua luna de miel con lo más complicado en el fútbol: la definición.

Los números de Rubén son asombrosos en los últimos cuatro ejercicios. Sin acabar el actual, lleva 64 goles (30 en la UD y 34, de momento, a beneficio del Cartagena). Ahora que Las Palmas está más necesitada que nunca de lograr un triunfo, tras dos decepciones consecutivas y desterrada a la novena posición, muchas de sus opciones, por no decir todas, pasarán en Murcia por atar en corto a uno de sus cnateranos más ilustres.