Zinedine Zidane. / Christophe Simon (Afp)

Zidane sueña con Francia, pero no descarta al PSG en el futuro

El técnico marsellés deja claro, en una entrevista concedida a 'L'Equipe', que su prioridad es entrenar a los 'bleus', aunque no cierra la puerta a la posibilidad de dirigir al conjunto parisino algún día

COLPISA MADRID

Zinedine Zidane cumple este jueves 50 años. Una fecha muy especial que el diario 'L'Equipe' ha aprovechado para convertirle en protagonista de un amplio reportaje en el que el legendario futbolista y entrenador se explaya sobre su pasado, presente y futuro. El marsellés, sin equipo desde que abandonase el Real Madrid el pasado verano, deja claro que su prioridad es entrenar a la selección francesa algún día, pero no cierra la puerta a la posibilidad de entrenar al PSG en el futuro. «Nunca digas nunca», asevera.

Zidane era el preferido de la propiedad catarí para tomar las riendas del equipo del Parque de los Príncipes después de una temporada en la que la eliminación a manos del Real Madrid en octavos de final de la Liga de Campeones dinamitase el proyecto del argentino Mauricio Pochettino. Pero el campeón del mundo con Francia en 1998 rechazó los cantos de sirena que llegaban desde París porque su meta es tomar el relevo de Didier Deschamps al frente de la selección francesa cuando el que fuera su compañero en la Juventus deje el timón de los 'bleus'.

«Tengo ganas, por supuesto. Espero serlo un día. ¿Cuándo? Eso no depende de mí. Pero tengo ganas de cerrar el círculo con la selección francesa», admite Zidane en las páginas del rotativo galo, confirmando lo que es un secreto a voces desde hace años. «Es el sumun. Y como ya lo he vivido (como jugador) y actualmente soy entrenador, la selección francesa sigue muy presente en mi cabeza», abunda el preparador que, como mínimo, deberá esperar a la finalización del Mundial de Catar para cumplir ese sueño. «Actualmente, hay un cuerpo técnico. Con sus objetivos. Pero si se presenta la oportunidad, yo estaré ahí», explica.

Desde que se produjese su tempestuosa salida del Real Madrid al término de la campaña 2020-21 con aquella misiva en la que reprochaba al club no haberle dado la confianza que necesitaba para seguir desarrollando su proyecto a medio y largo plazo, Zidane ha dejado pasar varios trenes como el del Manchester United, que pensó en el francés como relevo de Ole Günnar Solskjaer, y este mismo verano el del PSG, que le consideraba el candidato ideal para reflotar a un equipo que, pese a las multimillonarias inversiones acometidas para forjar un bloque repleto de galácticos, sigue siendo incapaz de hacer cima en Europa.

Zidane deja claro en la entrevista concedida a 'L'Equipe' que no considera esa propuesta en el futuro inmediato, sin que eso suponga que no pueda entrenar al PSG más adelante. «Nunca digas nunca. Especialmente cuando hoy se es entrenador. Cuando era jugador podía elegir e ir a casi todos los clubes. Como entrenador, no hay cincuenta clubes a los que pueda ir. Hay dos o tres posibilidades. Si vuelvo a un club es para ganar. Lo digo con toda modestia. Por eso no puedo ir a cualquier parte», especifica.

«Ganar la Champions nunca es suerte»

Zidane repasa también su exitosa etapa como entrenador del Real Madrid, que tuvo su culmen en las tres Champions consecutivas. «Ganar la Champions nunca es suerte. Es trabajo, y más si la ganas tres veces seguidas. Trabajé como un loco. Mis jugadores creyeron en mí y yo creía en ellos. Cuando gano, no me sorprendo porque lo di todo», apunta Zizou. Pese a ello, reitera que lo más complicado es conquistar el título de Liga, algo que hizo dos veces en sus dos etapas como timonel blanco. «Es fantástico ganar la Champions, pero lo más duro y bonito después de toda una temporada es ganar la Liga. La Champions League es prestigiosa, muchos prefieren ganarla, pero la dificultad de la Liga... Premia el día a día, cada partido, cada entrenamiento», reseña.

Una de las claves del éxito de Zidane como técnico pasa por su diestro manejo del vestuario. El francés incide en que saber tratar a los futbolistas es fundamental para alcanzar los objetivos que se plantean al comienzo de la temporada. «Ayudó haber vivido lo que están viviendo ellos, pero sobre todo, no debes querer ser más que ellos. No debes cabrearlos. Yo en eso no tengo ego. He vivido situaciones con muchos entrenadores o jugadores que querían ser más que los demás», comenta.

Recuerda que, pese a que su salida no se produjo en los mejores términos, sigue siendo un madridista más. «Voy al Bernabéu siempre que puedo, tengo un palco. Mis hijos y amigos también lo disfrutan. Estuve en el Stade de France viendo la final contra el Liverpool», narra. Y cubre de parabienes a Karim Benzema, al que ve como ganador del Balón de Oro este año. «Karim es como el hermano pequeño que nunca tuve. Nos enviamos mensajes. No me sorprende lo que está haciendo. Sabía que era capaz de eso, ha estado muy bien siempre en el Madrid. Es simplemente excepcional. ¿Si ganará este año el Balón de Oro? No solo lo digo yo, lo dice el mundo entero», completa.