Vitolo se viste de rojo

14/11/2017

La Roja visita a la anfitriona del Mundial 2018, una Rusia que mide su nivel ante dos de las candidatas al preciado trofeo tras perder ante Argentina, con el objetivo de Julen Lopetegui de tomar contacto con buenas sensaciones con el país donde se buscará la gloria.

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España llega a Rusia con una brillantez y solidez en su fútbol que le vuelve a convertir en una de las favoritas a conquistar el Mundial. Con una versión fortalecida que va ganando solidez y continuidad en el juego de la mano de Lopetegui, quien aún no conoce la derrota como seleccionador con el mejor balance hasta la fecha (doce victorias y tres empates). El grancanario Vitolo jugará y pasará a ser historia viva con la UD Las Palmas.

La exhibición ofrecida ante Costa Rica en La Rosaleda sirvió para que España encontrase las claves para desarbolar una defensa de cinco. Ante Rusia buscará Lopetegui nuevas variantes, con pruebas que refuercen su plan inicial que ya tiene un once tipo definido y un claro estilo de juego. A los fijos de la lista definitiva se le sumarán un pequeño grupo de jugadores que aún está por cerrar y habrá minutos para los Odriozola, Alberto Moreno, Asier Illarramendi, Luis Alberto, Rodrigo, Callejón, Iago Aspas y Rodrigo.

Con la baja de Isco Alarcón en un momento de liderazgo absoluto, Lopetegui tiene en mente devolver la titularidad en portería a David De Gea, después del debut de Kepa ante Costa Rica, e introducir pocos cambios en la línea defensiva. Apenas la opción de dar entrada al regreso de Alberto Moreno en el costado izquierdo.

Por su parte, Rusia intentará resarcirse ante España de la derrota sufrida el sábado ante la Argentina de Leo Messi (0-1), en la que los rusos apenas tuvieron ocasiones y encajaron el único gol del encuentro en el último suspiro.

Tanto técnico como jugadores creen que el amistoso ante España será aún más complicado, por lo que es probable que haya cambios en la alineación, ya que salir de inicio con tres delanteros no salió bien. El estadio San Petersburgo Arena, con capacidad para casi 70.000 espectadores y que albergará una de las semifinales en el Mundial, presentará un lleno a rebosar.