Luis Enrique, durante el partido entre Portugal y España. / hugo delgado / efe

Liga de Naciones

Luis Enrique: «No es fácil jugar contra España y no lo será en el Mundial»

«Esto es un equipo, hay una estrategia general y eso es lo que tratamos de hacer», resumió, siempre con un sentido colectivo del juego, sobre las claves del triunfo en Portugal

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Braga

Una vez más, Luis Enrique salió airoso tras varios días de críticas al juego de la selección española ante Suiza en Zaragoza. Lo cierto es que decepcionó seriamente La Roja en La Romareda pero en Braga, ante Portugal, un rival sobradamente cualificado, se recompuso a un primer tiempo plano para acabar doblegando a ru rival a través de la posesión de balón. «Seguramente la culpa de la falta de profundidad es mía porque el objetivo claro era quitar el balón a Portugal y anular a sus jugadores de ataque. Lo hemos conseguido pero nos hemos olvidado de profundizar», comenzó a desgranar el seleccionador español.

«El resultado es lo de menos, lo importante es ver cómo lo celebran los jugadores, el staff. Siempre se dice que si quieres ver el estado de un equipo mira cómo están las personas alrededor», resumió, apelando a lo anímico más que a lo futbolístico. «No es fácil jugar contra España y no lo va a ser en el Mundial», advirtió a modo de alegato.

«Esto es un equipo, hay una estrategia general y eso es lo que tratamos de hacer. Hoy ha sido Morata porque tiene un nivel físico superior. Era muy importante que no tuvieran el balón los jugadores suyos, eso lo hemos conseguido. En la segunda parte hemos tenido más atrevimiento, hemos quitado a Hugo (Guillamón) porque tenía una tarjeta y Rodri ha demostrado que puede jugar atrás. Busi es alguien que genera un sinfín de situaciones de juego. Todos los extremos han hecho su función de encarar y la verdad es que la sensación que tenía en la segunda parte era que íbamos a marcar gol», analizó ya en profundidad, cuestionado por su impresión general de la victoria en Portugal.

«Es una alegría muy grande, sobre todo para nuestra gente, toda la gente que lo ve desde casa y el público de Zaragoza, al que no le pudimos dedicar una victoria. Prefiero llegar así, evidentemente, consiguiendo el objetivo en un grupo muy difícil, pero si no lo hubiéramos conseguido tampoco me cambiaría nada. Ahora tenemos un último partido amistoso en Jordania y llegamos mucho mejor después de una victoria», concluyó, reposado en la victoria a pesar de la alegría de un triunfo que carga las pilas y aleja las dudas hasta el Mundial.

Logrado el objetivo de la final a cuatro de la Liga de Naciones, ya todas las miradas pasan a estar en Catar. «Se acerca la decisión más difícil para mí como seleccionador, que es la de dejar a jugadores importantes fuera del Mundial», reconoció. «Yo necesito ver a Ansu Fati en su club y ver si recupera su nivel y puede venir a la selección. Laporte es muy importante para nosotros y estamos deseando que vuelva a jugar en su club», resumió sobre dos de los grandes ausentes en esta convocatoria, aunque en situaciones distintas, fijo el central del Manchester City una vez recuperado de su lesión y dudoso el atacante del Barça por su estado de forma actual.

«El cuerpo me pide volver a casa ahora mismo y disfrutar y analizar tranquilamente el partido. Lo siguiente es Catar, hemos llegado a un acuerdo y ya veremos lo que es mejor», zanjó, por enésima vez, cuando se le preguntó por su futuro. Ahora solo importa el Mundial de Catar.