Aymeric Laporte, a su llegada a la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. / @Sefutbol

Mundial de Catar

España vuelve al cole con mejores notas tras su notable Eurocopa

Después del empate frente a Grecia en la primera ventana, la Roja no puede fallar ante Suecia, Georgia y Kosovo en su camino hacia el Mundial del año próximo

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

Después de solo tres jornadas de una Liga que se prevé emocionante, con seis equipos igualados a siete puntos y ninguno capaz de hacer pleno de victorias, llega la primera interrupción para dar paso a las selecciones nacionales. España se concentró ayer en su cuartel general de Las Rozas a las órdenes de Luis Enrique, en una jornada en la que Iñigo Martínez, Albiol y Merino realizon trabajo en el gimnasio. Hoy los tres se ejercitarán con el equipo a las 10:30 horas, con la Roja ajena a la enorme polémica generada entre los grandes campeonatos locales y la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) por la convocatoria de numerosos jugadores que no regresarán a tiempo para poder jugar con sus clubes la siguiente jornada liguera.

Con su caché sensiblemente elevado y la sensación de volver a ser competitiva ante las mejores selecciones tras su buen desempeño en la pasada Eurocopa, donde solo cayó en semifinales frente a Italia en los penaltis y de forma injusta a tenor de lo visto sobre el césped, la Roja ha de ponerse ahora el mono de trabajo para encarrilar la clasificación para el Mundial de Catar del próximo año. Le esperan los duelos frente a Suecia en tierras nórdicas, Georgia en el Nuevo Vivero de Badajoz y Kosovo en Pristina. Tal y como ya advirtió Luis Enrique, se perfila como clave la cita como visitante en Estocolmo, ante un viejo conocido, rival en la pasada Eurocopa y también en la fase de clasificación para el campeonato continental.

Por culpa del empate cosechado ante Grecia en Granada, España no tiene margen de error. Aunque es primera de grupo con siete puntos, lo cierto es que Suecia tiene seis pero con un partido menos, pues ya descansó en la tercera jornada como corresponde a un grupo con un número de selecciones impar. Solo el primero de cada uno de los diez grupos europeos de clasificación tiene garantizada su plaza en el Mundial. El segundo se verá abocado a una repesca en la que deberá superar dos eliminatorias a ida y vuelta, un tortuoso camino a vida o muerte muy poco recomendable. Y es que el hecho de que solo vayan a Catar trece selecciones del Viejo Continente complica y mucho el camino hacia el Mundial.

La idea de Luis Enrique pasa por dejar encarrilado el primer puesto de grupo antes de las dos últimas jornadas del clasificatorio, que serán ya en la ventana de selecciones de noviembre, el jueves 11 ante Grecia en el Olímpico de Atenas y el domingo 14 frente a Suecia en La Cartuja, mismo adversario y escenario que en el debut en la Eurocopa del pasado 14 de junio, saldado entonces con un empate sin goles.

Antes, en las fechas FIFA de octubre, España no tendrá compromisos de clasificación para el Mundial, sino la ilusionante final a cuatro de la segunda edición de la Liga de Naciones. Se disputará en Italia, entre el Juventus Stadium de Turín y San Siro, en Milán, donde la selección española tendrá el próximo martes 6 de octubre una gran oportunidad de revancha frente a la anfitriona, su verdugo en la Eurocopa. Será en la primera semifinal, ya que la segunda la disputarán un día después Bélgica y Francia, con la final y el partido por el tercer y cuarto puesto el domingo 10.

Más renovación

Con estos retos atractivos por delante no resulta extraño que Luis Enrique afronte pleno de ilusión la particular vuelta al cole de la selección. La Eurocopa fue un espaldarazo a su gestión, a veces criticada por las múltiples variaciones en la convocatorias y en los onces y también por la inclusión de nombres en ocasiones insospechados. La apuesta por la renovación y la meritocracia del asturiano dio sus frutos con unas semifinales del gran torneo de selecciones europeas que muy pocos esperaban.

Una nueva generación de futbolistas ha devuelto la ilusión a un aficionado español deprimido desde el abrupto final de la época dorada con el KO en primera fase del Mundial de Brasil. Otros dos varapalos en octavos de la Eurocopa de Francia y el Mundial de Rusia habían dejado en mínimos los índices de interés por la selección, pero la sensación de estar al nivel de los mejores del pasado verano dispara de nuevo las expectativas.

Pese a ello Luis Enrique ha tenido que hacer frente esta vez a un nuevo problema, con la saturación de partidos en aquellos futbolistas que doblaron Eurocopa y Juegos Olímpicos, desatando las iras de los clubes. Pedri, Pau Torres, Oyarzabal y Dani Olmo, cuatro de los pilares de esta renovada España, no estarán ante Suecia, Georgia y Kosovo, pues se han ganado unas más que merecidas vacaciones. Sí fueron llamados Unai Simón y Eric García, el primero que ya ha descansado con el Athletic en el inicio liguero y el segundo con muy pocos partidos de la temporada pasada en el Manchester City, que prácticamente lo apartó tras fichar por el Barça.

De los 24 de la Eurocopa tampoco repiten Diego Llorente, Thiago Alcántara ni Fabián Ruiz, con siete novedades en la lista: Iñigo Martínez, que renunció a la Eurocopa, Raúl Albiol, Mikel Merino, Carlos Soler, Brais Méndez, Pablo Fornals y Abel Ruiz.