Los jugadores españoles celebran la goleada ante la 'Mannschaft'. / eFE

Análisis

Las certezas que devuelven la ilusión a España

Sin variar un estilo reconocible, la histórica paliza a Alemania llena a Luis Enrique de argumentos pensando en la Eurocopa

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

El fútbol es tan coyuntural, circunstancial y cambiante que en cuestión de horas la renovada España de Luis Enrique ha pasado de ser un combinado vulnerable, confuso y sin gol a una selección capaz de aspirar a todo tras una paliza histórica a Alemania que le ha dado el billete para la final a cuatro de la Liga de Naciones que se jugará en octubre. Si con los clubes el día a día marca los análisis, más difícil resulta extraer conclusiones con las selecciones, que en el mejor de los casos se juntan cada mes y medio y viven de momentos, de llegar en plenitud al lugar y la fecha marcados en su calendario. Sirva un ejemplo: en marzo de 2018, todavía con Julen Lopetegui en el banquillo, España le endosó un 6-1 antológico a Argentina. Todo era optimismo. Dos meses después, llegó el fracaso en el Mundial de Rusia.

La crítica y cualquier seleccionador del viejo continente coinciden ahora en que si la Eurocopa empezase mañana, España estaría entre las grandes favoritas tras el subidón moral y de autoestima que supone ese set en blanco ante una campeona del mundo que no tenía precedente. Por su juego, por creer en sí misma y en su técnico, y por el enorme respeto que se ha ganado de sus rivales tras pasarle el rodillo a la 'Mannschaft' en Sevilla. Pero imposible adivinar cómo estarán de forma los jugadores en junio próximo e incluso en marzo, cuando Luis Enrique tenga que dar la lista para los amistosos que pretende ante rivales parecidos a los del Europeo: Suecia, Polonia y Eslovaquia. A más de medio año vista de esa Eurocopa, las certezas y claves son las siguientes:

Morata, delantero verdadero

Álvaro Morata celebra su gol ante Alemania / Ep

Luis Enrique, el único que no ha cambiado el discurso aunque algunas de sus decisiones avalan las críticas recibidas, se ha cargado de argumentos. En el día clave, se dejó de experimentos con falsos nueves y apostó por Álvaro Morata como ariete de verdad. Y el madrileño, que ha encontrado la estabilidad en la Juventus, donde se siente querido y valorado, le respondió de forma brillante.

Fue el encargado de poner el 1-0 y dar el pistoletazo a una noche de gloria. Si nada cambia, se ha ganado el puesto para la Eurocopa. Con Morata, España recuperó el gol y un referente arriba capaz de jugar de espaldas, asociarse, descargar, percutir y rematar. Ganó poderío, presencia y juego aéreo.

Relevo en la portería

Unai Simón. / Ep

Unai Simón, el joven portero del Athletic, supera por la mano a David de GeaAunque Luis Enrique siempre defendió al guardameta del Manchester United y denunció que la prensa le criticaba y señalaba ya por «vicio», pero el gijonés es quien le ha relegado. Había jugado siempre con él los partidos oficiales, pero el vasco ha sido el elegido en los tres últimos partidos y ya está por delante.

Considera el seleccionador que a día de hoy da más tranquilidad a su defensa, es más solvente en el juego aéreo, tiene mejor salida del balón con el pie y es valiente, aunque a veces yerre, para salir lejos de su guarida y cortar contragolpes cuando España presiona alto y le cogen la espalda.

Rodri, por delante de Busquets

Rodrigo Hernández felicitado tras su gol en La Cartuja. / Afp

Forzado por la lesión de Sergio Busquets, seguramente ante Alemania Luis Enrique entendió lo que también clamaba la mayoría de la crítica: Rodrigo Hernández ofrece unas prestaciones muy superiores que el mediocentro del Barça, aún muy válido por calidad, experiencia y sentido táctico, pero muy por debajo físicamente del futbolista que crece a pasos agigantados en el Manchester City bajo la dirección de Pep Guardiola.

Como le ocurre con frecuencia en el Barça, a Busquets ya no le alcanza en el plano defensivo cuando el equipo ve superada su presión. Rodri impartió un máster ante los teutones de orden, colocación, mando y templanza, virtudes de todo buen mediocentro. Junto a él, Koke volvió de puntillas a la selección tras dos años ausente, seguramente por la baja de indiscutibles como Thiago Alcántara, pero ha llegado para quedarse. Luis Enrique contó con él al principio, tenía dudas en los últimos tiempos, pero ya sabe que no es el mejor en ninguna faceta pero cumple en todas y es un valor seguro.

Presión y versatilidad

Ferran Torres y Dani Olmo, símbolos de la renovada España. / ep

Mérito del asturiano, su decidida apuesta por jóvenes sobradamente preparados como Ferran Torres, autor de un triplete inolvidable ante Alemania, y Dani Olmo. Es una lástima que este tipo de jugadores hayan tenido que dejar LaLiga para crecer en Inglaterra y Alemania, respectivamente.

Si Rodri ha mejorado con Guardiola, qué decir del valenciano, a quien el Barça o el Real Madrid pudieron fichar por 25 millones pero prefirieron mirar hacia el mercado exterior. Ferran desborda, es vertical, se asocia de maravilla y tiene gol. Y el catalán sorprende por cualquier zona del campo y es un ejemplo de esa versatilidad que exige el seleccionador.

Pau Torres, la mejor pareja de Ramos

Pau Torres saca el balón jugado. / Ep

Pau Torres, otra apuesta de Luis Enrique y titular en todo los partidos de esta Liga de Naciones, es inamovible junto a Sergio Ramos. Porque «es zurdo y mejora la lateralidad», como dice el técnico, pero también porque es seguro, tranquilo, atento, notable por arriba y con buen criterio para tocar.

También en la zaga, José Luis Gayà se ha situado muy por delante de Reguilón, estupendo en el Tottenham pero con algunos desajustes frente a Suiza que le llevaron a quedarse fuera de la convocatoria frente al combinado de Joachim Löw. Más dudas hay en el lateral derecho, donde Dani Carvajal y Jesús Navas seguirían por delante de Sergi Roberto.

Pautas innegociables

Luis Enrique alecciona a sus jugadores antes de un triple cambio. / efe

Lo más importante, quizás, es que La Roja ha devuelto la ilusión a los aficionados, que anoche se engancharon a la tele y batieron el récord de audiencia de La 1 este año. Hay principios inamovibles para Luis Enrique. El primero, que l a seleccion es para quien se la trabaja tanto en el día a día en sus clubes como en cada entrenamiento. Otra idea clave es no cambiar el mensaje. Si hacia el exterior el técnico insiste en que esta selección le pone, dentro les remarca a los jugadores que le gusta lo que hacen.

«Habrá cambios de jugadores pero los principios no se tocan», insiste el asturiano. Hubo un tiempo que La Roja era furia. Otro, el más exitoso, en el que el toque llevó a España a la cima del mundo. Ahora, es la España de la presión al rival. Fundamental también que el gijonés haya seguido creyendo en su filosofía a pesar de la cacareada falta de gol..