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Unai Simón desvía un lanzamiento de Alemania. / AGENCIAS

España 1-1 Alemania

Los paradones de Unai Simón sostienen a España

El portero del Athletic saca dos goles a Kimmich y Musiala y protege a La Roja en los momentos de más presión alemana

ROBERT BASIC

El MVP del partidoen Qatar fue para el goleador Álvaro Morata, quien saltó al campo y besó el santo, pero la distinción bien podía haber caído en las manos de Pedri, Dani Olmo o Unai Simón. El portero, de 1'90 de altura, no para de crecer y lo hace a pasos agigantados. Asume riesgos con la distribución de la pelota porque se lo exige Luis Enrique y firma paradones que merecen ser vistos una y otra vez en los resúmenes. Contra Alemania, un señor equipo que por cosas del fútbol se jugará la vida contra Costa Rica, completó dos que más de uno veía dentro. Hubo también un tercero nada más empezar el duelo, aunque la acción fue anulada por fuera de juego.

Fue en el minuto 11, cuando salió para tapar un tiro escorado de un jugador alemán. El juez de línea levantó el banderín, pero el guardameta del Athletic se hizo enorme por si acaso. Luego, en plena presión alta germana, regaló el balón a un rival cerca del área sin que hubiera consecuencias. Cuando la gente se pregunta por qué no manda la pelota al río o directamente a su Murgia natal, debe recordar que Luis Enrique se lo prohíbe por decreto –salvo situaciones extremas– y que le pide que saque el esférico jugado, entregándolo bien.

Poco después de arrancar la segunda parte, Simón arriesgó al límite con un pase a Pedri y el balón acabó en las botas de Kimmich. El centrocampista se sacó un gran disparo que el portero despejó a córner con una magnífica estirada. Y no acabaron ahí sus intervenciones salvadoras. En el minuto 73, cara a cara con el prodigio alemán Musiala, el meta del Athletic aguantó de pie y sacó con el cuerpo un remate que la grada con seguidores germanos ya celebraba como gol. Nada pudo hacer sin embargo ante el misil de Füllkrug a quemarropa, diana que supuso el empate definitivo. El de Murgia sostuvo a España en momentos puntuales con acciones que demuestran por qué es el número uno de su seleccionador.