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Mundial Qatar 2022

Sir Harry Kane lidera a Inglaterra

Los británicos sacan a relucir su talento y su gran pegada para deshacerse de Senegal y avanzar con paso firme a los cuartos de final

Iván Orio
IVÁN ORIO Enviado especial a Doha

Los inventores del deporte del balón, semifinalistas en el Mundial hace cuatro años y subcampeones de la Eurocopa de la pandemia, contra Senegal, una selección exótica hace dos décadas cuando en la cita de Corea y Japón ganó a Francia y llegó hasta los cuartos de final pero que ahora ha alcanzado un gran nivel de profesionalización con hasta diez jugadores en la Premier.

El fútbol de siempre contra uno de los abanderados de la revolución africana, una mezcla de libertad y disciplina que lo hacen imprevisible y por tanto peligroso, sobre todo a partido único. La Inglaterra de Harry Kane, invicta y convincente con dos triunfos y un empate en la fase de grupos, contra un equipo que tiene en el bloque su mayor fortaleza y que se impuso con autoridad a Ecuador y Qatar para avanzar en el torneo. El escenario del duelo de octavos, la majestuosa jaima del Al Bayt Stadium.

Poco antes de empezar el duelo la Federación inglesa comunicó que Sterling no lo jugaría por un problema de índole familiar. Era una baja más que sensible porque el futbolista del Chelsea es un auténtico puñal en ataque y clave en el esquema de Gareth Southgate. Quizás por su ausencia, pero también por el fluir aletargado de los británicos en un inicio a cámara lenta, lo cierto es que transcurrieron muchos minutos sin ninguna profundidad.

3 Inglaterra

Pickford, Walker, Stones (Dier, min. 76), Maguire, Shaw, Henderson (Phillips, min. 82), Bellingham (Mount, min. 76), Rice, Saka (Rashford, min. 65), Foden (Grealish, min. 65) y Kane.

0 Senegal

E. Mendy, Sabaly, Koulibaly, Diallo, Jakobs (Ballo-Toure, min. 84), Pathé Ciss (Gueye, min. 46), N. Mendy, K. Diatta (M. Sarr, min. 46), I. Ndiaye (B. Dieng, min. 46), I. Sarr y Boulayé Dia (Diedhiou, min. 72).

  • Goles: 1-0: min. 38, Henderson. 2-0: min. 45+3, Kane. 3-0: min. 57, Saka.

  • Árbitro: Iván Barton (El Salvador). Amonestó a Koulibaly por parte de Senegal.

  • Incidencias: Partido de octavos de final del Mundial de Qatar, disputado en el Al Bayt Stadium ante 65.985 espectadores.

Tocaban sin mordiente, protegiéndose, sin asumir riesgos, convencidos de que tarde o temprano llegaría su momento. Tanta complacencia, sin embargo, estuvo a punto de costarles muy caro. Boulayé, un auténtico dolor de muelas para los centrales ingleses la primera media hora del choque, se asomaba con demasiada frecuencia por los dominios de Pickford, que en el minuto 31 le detuvo con reflejos de gato un disparo a bocajarro que pudo cambiar el destino de la eliminatoria. La ocasión vino precedida de un fallo garrafal de Maguire en la salida de balón.

En este escenario del mundo al revés los senegaleses dieron un paso adelante. Lo hicieron con tanta osadía que acabaron disparándose al pie al cometer errores flagrantes en las entregas y descuidándose a su espalda. Un oasis inesperado en medio del desierto para esta Inglaterra de calidad y pegada –ha marcado ya doce goles en la cita catarí, a una media de tres por partido–. Y en el 38 ambas cualidades se fundieron en una combinación magnífica de tres de sus futbolistas más talentosos –Bellingham, Foden y Kane– para dejar un balón en bandeja a Henderson, que llegó lanzado y franco, y no perdonó.

Un fogonazo de exquisitez que dejó aturdidos a los africanos. Daba la sensación de que hasta entonces no había pasado nada y sin embargo miraban el marcador y veían un 1-0 difícil de asimilar. En el descuento del primer acto, los mismos protagonistas, pero con los papeles cambiados, firmaron un contragolpe de manual que permitió a Kane estrenarse como goleador en esta Copa del Mundo. Pero es mucho más que eso.

Tiene madera de líder el del Tottenham, que antes de saltar al campo esperó a uno a uno a sus compañeros en el túnel de vestuarios para transmitirles confianza. A diferencia de lo que ocurre en otras selecciones, el capitán de Inglaterra no está endiosado en la caseta hasta hacerle casi místico. Se ha ganado el respeto del resto precisamente por todo lo contrario, por su profesionalidad y por abanderar a los suyos sin histrionismos ni estridencias. Carácter, cercanía y fútbol. Su fórmula para que Inglaterra, que hizo el tercero en el 57 por mediación de Saka, progrese con paso firme. Ya está en cuartos de final, donde el sábado le esperan los franceses, los vigentes campeones. No se veían desde el Mundial 82.