Luis Rubiales (c), presidente de la FEF, con Andreu Camps a su derecha. / @rfef

'Caso Supercopa'

Rubiales: «Se genera mucho ruido y se miente cuando no hay irregularidades»

La asamblea de la FEF aprueba el nuevo sueldo del presidente, de más de 675.000 euros brutos, con 83 votos a favor, ninguno en contra y una sola abstención

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZ Madrid

Después de la investigación abierta por Anticorrupción por el polémico contrato de la Supercopa firmado entre la Federación Española de Fútbol (FEF) y Arabia Saudí, con una comisión de 24 millones de euros para la empresa Kosmos que preside Gerard Piqué, Luis Rubiales volvió a defender este lunes su gestión y negó cualquier actuación ilegal. También desmintió el máximo dirigente de la FEF, a través de su secretario general, Andreu Camps, que el organismo que lidera haya utilizado dinero público o privado para espionaje.

No se refirió sin embargo directamente Rubiales a las presuntas grabaciones de conversaciones privadas con altos cargos del Gobierno, a pesar de que el secretario de Estado para el Deporte, José Manuel Franco, insistió este mismo lunes en requerir al presidente de la FEF que diese «explicaciones públicas» no solo por la Supercopa de España, sino también por los demás escándalos desvelados por 'El Confidencial'. Según el ente federativo, «se ha tocado a empleados dentro de la Federación para pasar información de manera ilegal».

«Es incomprensible y tremendo que pasen estas cosas en este país con los mejores números de la historia (406 millones de presupuesto y 32 de beneficio), pero ante la mentira y la manipulación vamos a seguir con el rigor por bandera», prometió Rubiales durante la asamblea general de la FEF. En cita tan señalada, no llegó a formularse una sola pregunta por parte de los asambleístas y se aprobó por amplia mayoría (83 votos a favor, ninguno en contra y un sola abstención) su nuevo salario fijo, inferior al anterior. Ahora el sueldo de Rubiales, aunque haya renunciado a 50.000 euros anuales, es de 675.761 euros brutos (371.669 netos), más una ayuda a vivienda de 3.000 euros mensuales (1.650 netos).

«Con el salario hay gente que me compara con el presidente del Gobierno, pero la FEF es una entidad privada del deporte, no pública», zanjó Rubiales tras superar con nota una asamblea federativa en la que se dio un baño de masas, respaldado también por el presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, para quien el discutido dirigente canario «está haciendo un gran trabajo, más allá de las tormentas». Durante su discurso, el propio Rubiales volvió a presumir de gestión económica y negó algunas informaciones en las que se le ha acusado de haber trasladado la Supercopa de España a Arabia en vez de a Catar y de llevar a cabo un viaje de placer a Nueva York a cargo del dinero federativo.

«No hubo oferta firme de Catar»

«Cuando no hay contenido se crea un caldo de cultivo para que se genere reprobación popular y que haya mucho ruido, cuando de la gestión no se puede sacar ninguna irregularidad ni criticar nada», proclamó Rubiales. «Si alguien quiere mentir, mentirá», lamentó el presidente de la FEF, que no insistió en defender más el contrato de la Supercopa porque considera que ya dedicó, durante una conferencia de prensa el pasado mes, «dos horas y media a dar una explicación a las primeras dos o tres noticias que salieron en los medios de comunicación». «Por ello no me extenderé más en ello», justificó, desmintiendo sin embargo que la FEF rechazase una oferta de Catar por la Supercopa porque interesaba más la de Arabia, con comisión incluida a Piqué pagada por los saudíes. «Es falso que hubiera una oferta firme de Catar. Su propuesta de 33 millones (anuales) no fue perfeccionada, por lo que era mejor la de Arabia Saudí, de 40 milllones», reiteró.

Rubiales dejó en manos del secretario general de la FEF (Andreu Camps) y de quien lleva los asuntos legales federativos (Tomás González Cueto) la defensa del organismo ante la denuncia presentada ante la Fiscalía Anticorrupción por Miguel Ángel Galán, por «supuesta corrupción entre particulares, corrupción en los negocios, administración desleal, prevaricación administrativa y un supuesto delito de cohecho». Andreu Camps aseguró que «no se ha dedicado ni un solo euro del dinero público ni privado al espionaje ni al seguimiento (a través de detectives) del presidente del sindicato de futbolistas (David Aganzo)». «Si algún empleado o empleados de la FEF hubiesen realizado actividades ilícitas o irregulares, deberán responder ante la justicia, y por ello se ha abierto una investigación», recordó el secretario general de Rubiales.