Los jugadores del Fuenla con su técnico en una pausa de hidratación. / Efe

El Fuenlabrada recusa al juez instructor de su caso

El club madrileño pide asimismo jugar en Riazor el 2 de agosto y tensa aún más la cuerda ante el temor a un descenso administrativo

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

El Fuenlabrada recusó este miércoles al juez instructor del expediente abierto por la Federación Española de Fútbol (FEF), en una decisión que provocó la paralización de las declaraciones que debían prestar el presidente del club, Jonathan Praena; su técnico, José Ramón Sandoval; el futbolista Hugo Fraile y el médico de la entidad, Juan Manuel Franco.

Asimismo, el club propuso por sorpresa jugar el próximo domingo, 2 de agosto, su partido ante el Deportivo en Riazor. Es el día en el que termina supuestamente la cuarentena de los futbolistas y se trata de un giro de guion inesperado, ya que el Fuenla se había comprometido en un primer momento a aceptar la decisión de LaLiga de suspender ese partido y que el Elche ocupase la plaza de 'playoff' de ascenso.

No es casualidad que la notificación del Fuenlabrada coincida en el tiempo con las reuniones del Comité de Competición de la FEF. En caso de que se determinase que el club incurrió en alguna infracción grave en su decisión de viajar a La Coruña, correría el riesgo de una sanción administrativa que incluso le llevaría directo al infierno del fútbol no profesional.

En el fondo subyace una guerra, con tintes políticos además, entre Javier Tebas, presidente de LaLiga, Luis Rubiales, máximo mandatario de la FEF, y el Consejo Superior de Deportes (CSD) que encabeza Irene Lozano. Lejos quedan ya los 'Pactos de Viana'. Tebas se ha declarado el único responsable de que el Fuenlabrada viajase a tierras gallegas y se encuentra en una situación difícil porque su hijo, Javier Tebas Llanas, ejerce como secretario del Consejo de Administración del Fuenla. Desde el Deportivo, el Ayuntamiento de A Coruña y la Xunta, ya han advertido de que están dispuestos a llegar hasta el final en los tribunales por entender que el club madrileño incumplió los protocolos.

Después de un martes de calma tensa en el hotel Finiesterre, con los jugadores más tranquilos después del duro comunicado que habían emitido el pasado domingo, Jonathan Praena les propuso mantener una reunión telemática. En esa cumbre, el máximo responsable del club les avanzó que emitirían un comunicado con la petición de jugar el 2 de agosto antes de que haya una decisión del Comité de Competición. La medida de Praena puede suponer un brindis al sol pero al menos ha servido para conciliar su relación con los jugadores, deteriorada en los últimos días.