Jornada 34

El Barça salva el 'match ball' de Mestalla y se agarra a la Liga

Un penalti absurdo de Lato preludió la remontada de los culés, que lo vieron todo perdido cuando marcó Paulista pero anotaron tres goles en once minutos tremendos, con doblete de Messi

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

Como es tradición, no defraudó en Mestalla un duelo casi siempre marcado por la emoción, las alternativas, la polémica y los goles, en este caso los cinco en la tremenda segunda parte. Sin el sancionado Ronald Koeman y con el hierático Alfred Schreuder al frente de su banquillo, el Barça salvó un ' match ball' por la Liga porque en once minutos remontó con tres goles el tanto de Gabriel Paulista en el inicio del segundo acto. Fue mejor pero nada eficaz en el primer tiempo, pero reaccionó con grandeza y contundencia cuando lo vio todo perdido y aún está muy vivo.

Entre la torpeza de Lato al cometer un penalti por una mano pueril, la capacidad para sorprender desde la segunda línea de De Jong, el oportunismo de Griezmann y la magia de Messi, más como lanzador de golpes francos que de penaltis, el Barça resolvió una cita peliaguda que le deja a dos puntos del Atlético, igualado con el Real Madrid pero con peor average particular, y con cuatro de ventaja sobre el Sevilla, que este lunes debe jugar aún ante el Athletic en el Pizjuán. Y los candidatos se miden entre ellos en la próxima jornada. Más emoción imposible en el campeonato de la pandemia, una Superliga en toda regla.

Tres días después de darse en Granada un batacazo histórico si al final no gana la Liga y de la incertidumbre que generó Piqué al tener que ser tratado en su rodilla maltrecha durante el calentamiento, el Barça salió como se le exige en Valencia. Con ambición, concentración, rapidez mental y de toque y con el objetivo de descerrajar pronto al equipo local. Sabedor de sus limitaciones, las de un equipo que comenzó a seis puntos del descenso, Javi Gracia cambió a un sistema con tres centrales, un espejo de su rival, pero con un bloque muy bajo. Renuncia por completo al balón salvo para las transiciones y el reto de defender sobre todo por dentro, donde los catalanes son letales si Messi halla espacios. Dejaban más libres los costados a Dest y Alba pero defendían el área hasta con diez jugadores.

2 Valencia

Cillessen, Correia, Paulista, Guillamón (Gameiro, min. 79), Lato (Diakhaby, min. 64), Gayá, Wass, Racic (Oliva, min. 79), Soler, Guedes y Maxi

3 Barcelona

Ter Stegen, Dest (Sergi Roberto, min. 75), Araujo, Piqué, Lenglet, Jordi Alba, De Jong, Busquets, Pedri (Ilaix, min. 75), Griezmann y Messi.

  • goles: 1-0: min. 50, Paulista. 1-1: min. 58, Messi. 1-2: min. 63, Griezmann. 1-3: min. 69, Messi. 2-3: min. 83, Soler

  • árbitro: Sánchez Martínez (Comité murciano): Mostró amarilla a Racic y Lato.

  • incidencias: Partido de la 34ª jornada de Liga disputado en Mestalla sin público

Más allá de dominar territorialmente, como ocurre en el 95% de sus partidos, incluidos los clásicos en los que les superó el Real Madrid al contragolpe, los azulgranas precisaban de velocidad, movimiento sin balón y precisión para sorprender a los valencianos. Así lo hicieron en una combinación excelsa con solo dos minutos de juego, que no supo definir Pedri. El canario regresó al equipo tras descansar ante los nazaríes pero sigue lejos de su mejor forma. La superioridad incuestionable de los visitantes se tradujo también pronto en un cabezazo alto de Griezmann, muy forzado, un remate de Araujo al muñeco tras un caramelo de Messi en saque de falta y un pase de la muerte del francés que no encontró rematador.

Careció de pegada el Barça en ese lapso y comenzó a sufrir su típicos desajustes defensivos de ayer, de hoy y de siempre. Justo lo que esperaba el Valencia para sorprenderle. Gayá, en dos ocasiones, condujo contraataques en superioridad que pudieron matar el enemigo. En el primero, se llenó de balón cuando quizá tenía línea de pase a Guedes y a Maxi; en el segundo, sí eligió de maravilla y pasó atrás, pero a Racic, jugador con un gran golpeo, le salió un remate muy fácil para Ter Stegen. En esa jugada Maxi había ganado el primer y único balón por arriba del primer acto. Mucho mejor Guedes, activo e intenso, virtudes que no le acompañan en la mayoría de los partidos pero sí ante los grandes.

Cambio de guion

Giró por completo del panorama tras la reanudación. Salió muy destensado el Barça y enseguida se vio en desventaja. Paulista remató a placer en un saque de esquina porque Ter Stegen se vio bloqueado por Pedri. Reclamaron una posible infracción de Correia, pero el VAR entendió que el juez murciano no tenía que revisarla. Ese saque de esquina se produjo tras una contra de libro entre Soler y Guedes que abortó el portero alemán.

El Barça estaba contra las cuerdas pero pronto acudió en su auxilio Lato, que desvió con la mano un pase perfecto de Messi a De Jong, clave también en la remontada por su despliegue en ataque Falló el rosarino el penalti en primera instancia, aunque se hubiera repetido porque Cillessen se adelantó, pero marcó después de varios rechaces. Busquets no es el más rápido pero sí fue el más listo para ser el primero en recoger el despeje del portero.

Respiraba ya sin oxígeno el Barça, que poco después supo aprovechar que Lato estaba dañado y no pudo bajar a defender, para voltear el marcador. Gran centro de Alba, notable cabezazo de De Jong, paradón de Cillessen y Griezmann que fusila. En plena euforia culé y hundimiento che, Messi dejó patente que para él es caso mejor colocar un golpe franco por la escuadra que marcar un penalti. En un visto y no visto, el Barça pasó de la nada al todo. Volvió al alambre en los minutos finales, tras el golazo de Soler de tiro lejano, pero se agarra a esta Liga loca, enorme.