Jornada 18

Cruel derrota del campeón en el Pizjuán

El Atlético merece incluso ganar al Sevilla, pero tras otro error fatal de concentración, pierde tres partidos seguidos en Liga por primera vez con Simeone

AMADOR GÓMEZ Madrid

La crueldad del fútbol se cebó con el Atlético de Madrid en el Sánchez Pizjuán, ya que el equipo rojiblanco mereció incluso ganar al Sevilla, pero el campeón no tuvo pegada en una segunda parte en la que fue muy superior al Sevilla y, cuando solo faltaban dos minutos para el final del tiempo reglamentario, Lucas Ocampos se encargó de sepultar a los colchoneros. Nunca con Diego Pablo Simeone había perdido el Atlético tres partidos de Liga consecutivos y fue el Sevilla el que se encargó de agravar tan mal momento de los rojiblancos, con un gol de última hora en el que el defensor del título volvió a cometer un error fatal de concentración a balón parado, para mantener a los hispalenses vivos en la batalla por la Liga mientras ellos se han despedido ya sin remedio de la lucha. Incluso Joao Félix pudo salvar un punto para el Atlético en el minuto 94, pero el disparo del portugués, que olía a uno de los mejores goles de la temporada, se estrelló en el larguero y se certificó otra dolorosa derrota, en este caso entre aspirantes directos.

Fue otra negra noche de los colchoneros, lastrados por su falta de contundencia ofensiva y, sobre todo, por su debilidad defensiva, reflejada de nuevo en un tanto de última hora, no exento de polémica por una posible falta antes del tanto de Ocampos. Ya se repite demasiado ese grave defecto del Atlético de desconectarse y no tener la atención suficiente para defender acciones a balón parado en los tramos decisivos de los encuentros. Así, cuando el campeón se disponía a firmar al menos un empate insuficiente tanto para el Atlético como para el Sevilla, recibió otro mazazo tremendo, para alejarse de forma definitiva de un título que es ya utopía y fortalecer las esperanzas del equipo de Julen Lopetegui, que se conformaba con un empate y se encontró inesperadamente con un triunfo gracias a su eficacia y la fragilidad de los colchoneros atrás.

Como prometían y, a pesar de sus muchas ausencias, Sevilla y Atlético protagonizaron un partido competido, intenso e igualado, teniendo en cuenta que los hispalenses solo habían cedido un empate en siete partidos en su estadio y que los rojiblancos, con demasiadas dudas en defensa y falta de fluidez en ataque, no podían permitirse una nueva derrota para alejarse aún más del Real Madrid.

2 Sevilla

Bono, Montiel (Gudelj, min. 29), Koundé, Diego Carlos, Rekik, Joan Jordan (Acuña, min. 54; Augustinsson, min. 84), Delaney, Rakitic, Ocampos, Iván Romero (Rafa Mir, min. 54) y Papu Gómez (Munir, min. 84).

1 Atlético

Oblak, Trippier, Felipe, Kondogbia, Hermoso, Carrasco, Llorente (De Paul, min. 40), Koke, Lemar, Correa (Joao Félix, min. 46) y Luis Suárez (Cunha, min. 57).

  • Goles: 1-0: min. 7, Rakitic. 1-1: min. 33, Felipe. 2-1: min. 88, Ocampos.

  • Árbitro: De Burgos Bengoetxea (Vizcaíno). Tarjeta amarilla a Rekik, Papu Gómez y Cunha.

  • Incidencias: Partido correspondiente de la 18ª jornada de Liga, disputado en el Sánchez Pizjuán.

Al menos, el Atlético, de nuevo a remolque tras adelantarse en el marcador su rival, en este caso gracias a un misil espectacular de Ivan Rakitic, reaccionó para intentar una remontada complicada ante el equipo menos goleado de la Liga, aunque la defensa del Sevilla se vio trastocada a la media hora por la lesión del lateral derecho Montiel. Ese contratiempo llevó a Julen Lopetegui a colocar a Gudelj en el centro de la zaga local y aumentar entonces la moral de un Atlético al que le volvió a faltar velocidad en el medio campo y pegada arriba. Solo la tuvo Felipe Monteiro, otra vez a balón parado y de cabeza, un mes después de rescatar al campeón ante Osasuna. Solamente así equilibró en principio el Atlético un choque que resultó durante muchos minutos tedioso, con muy escasos chispazos en ataque, con Rafa Mir inesperado suplente, Antoine Griezmann de baja y Luis Suárez alejadísimo del área y entrando muy poco en juego, hasta marcharse indignado maldiciendo cuando se acercaba la hora de partido.

Por si fuera poco para el Atlético y, pese a que el Sevilla no podía más que presumir del golazo de Rakitic, de su presión y de defenderse con cierto orden, lo que ya era bastante contra el defensor del título, Marcos Llorente, uno de los pocos jugadores incisivos en el Pizjuán, volvió a romperse, para mermar la capacidad de sorpresa de los colchoneros. Joao Félix saltó al campo tras el descanso y, al igual que Cunha, hizo crece muchísimo a su equipo, pero el joven talento portugués no tuvo puntería contra un Sevilla que se daba por muy satisfecho con un punto. Hasta el gol de Ocampos, el segundo clasificado de la Liga solo había disparado una vez a portería y encontró su objetivo con un golazo del croata por la escuadra. Sin embargo, el Atlético, con ánimo y ambición en la segunda parte y mucho mejor que el Sevilla en ese período, no tuvo gol. Al Atlético no le bastó con Joao Félix, porque quedó lastrado por la falta de 'punch' en ataque, aunque lo que realmente le mató fue, de nuevo, su defensa.