Sistema de competición

Rubiales plantea una revolución en el formato de la Liga

Sedes neutrales, menos jornadas y algún partido en el extranjero, pilares de un cambio al que Tebas se opone

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

Son tiempos de cambio en el fútbol. Después del terremoto de la Superliga, que por ahora se quedará en una Champions reformada, con las competiciones de selecciones en aumento y nuevos sistemas para la Copa del Rey y la Supercopa desde hace un par de temporadas y de las categorías de Segunda B y Tercera para el curso que comienza en unas semanas, la Liga es el único torneo que resiste al vértigo de la modernidad balompédica con su estructura tradicional. Al menos hasta ahora, porque el presidente de la Federación Española de Fútbol (FEF), Luis Rubiales, ya maneja un nuevo formato para la competición de la regularidad.

Menos jornadas para aligerar el calendario, sedes neutrales e incluso algún partido en el extranjero, ese al que en su día se opuso cuando LaLiga planteó jugar en Miami, son los pilares de la revolución. Sin embargo, la respuesta de Tebas no se ha hecho esperar y es desfavorable a los intereses de la FEF. A pesar de esta postura inicial y un historial de desencuentros que no tiene fin, Rubiales no descarta alcanzar un acuerdo al estilo del Pacto de Viana que hizo posible el final de la temporada 2019-20, en plena pandemia de la covid-19: «Hay que pedir respeto. Tebas y yo no vamos a pensar igual. Claro que acepto sacar adelante unos pactos para el fútbol. En los próximos días voy a invitar a Tebas a cambiar el formato de la Liga, algo que se tiene que hacer por unanimidad porque las competencias son al 50 % entre la federación y LaLiga».

«Hemos cambiado el formato de muchas competiciones y el resultado ahí está, con productos televisivos más agradables y una menor carga de partidos. Con lealtad y respeto, estamos en condiciones de proponer un formato diferente que permita que haya menos días ocupados en el calendario, con mayor emoción y más partidos de calidad, que repercuta positivamente en lo económico y sobre todo enganche a la gente. Sedes neutrales, menos jornadas... y claro que se puede estudiar lo de jugar un partido fuera», desveló el presidente del ente federativo, durante su participación en los Desayunos de Europa Press.

En consonancia con el argumento que en su día esgrimió Florentino Pérez para defender su idea de Superliga, Rubiales también considera que en los últimos años se ha producido cierta desconexión entre lo que el fútbol ofrece y los intereses de una nueva generación de adolescentes y jóvenes que goza de numerosas alternativas de ocio y ha desarrollado otras formas de consumo de entretenimiento a raíz del vertiginoso desarrollo tecnológico. «Los chicos de hoy en día nacen casi con una consola, no juegan en la calle como nosotros. Más de un minuto es una pérdida de tiempo para ellos y necesitamos captar su atención como lo han hecho la Copa del Rey y la Supercopa. Hay que inventar y captar la atención de los más jóvenes con emoción. LaLiga ha estado con el inmovilismo. Si cambiamos el formato lo tenemos que hacer por unanimidad, no que uno se lo imponga al otro. Hay que moverse. Los chavales y chavalas vienen con inquietudes diferentes a los de hace 30 años», explicó en este sentido.

Balance de la Eurocopa

Tres días después del final de la Eurocopa, Rubiales se deshizo en elogios para una selección española que estuvo por encima de lo previsto y sembró el optimismo para el futuro: «El grupo es espectacular por su calidad futbolística y humana. No hay ningún equipo que haya marcado más goles que España ni que haya tenido tanto el balón ni que haya generado tantas ocasiones... La media de edad es muy bajita y no hemos jugado ningún partido en el que no hayamos sido superiores. Hay muchos datos que invitan al optimismo. Tenemos un entrenador y un equipo 'top', con un director deportivo sensato, y hay una base de jugadores importante con la que se ha sido valiente».

En relación al cambio de sede española para la Eurocopa de Bilbao a Sevilla, el presidente de la FEF justificó la decisión por la exigencia de público. «Pedimos tres semanas más para trabajarlo con el Gobierno vasco, que con todo su derecho del mundo no cambio finalmente sus criterios, por lo que no se pudo. Hay que agradecer que UEFA nos permitió, corriendo mucho, hacer de La Cartuja una sede digna, algo que creo que conseguimos», valoró.

Además del formato de competición para la Liga y el papel de España en la Eurocopa, el expresidente del sindicato AFE también repasó un tema más espinoso, como es su relación actual con su sustituto al frente del organismo, que en los últimos tiempos dista mucho de ser el hombre de confianza que era. «David y yo teníamos una relación personal que no es la misma y eso no lo podemos negar. Estoy muy preocupado por algunas cuestiones difíciles de entender, y me refiero a estas últimas elecciones de AFE, porque para estar legitimado en tu puesto no hay nada mejor que unas elecciones ganadas como Dios manda. Como jurista, como persona y sobre todo como afiliado me preocupa que no haya respuesta por estas irregularidades que sé que están siendo investigadas», señaló, dejando caer sus dudas sobre un proceso electoral muy polémico.