Jornada 35

Madrid y Sevilla empatan con polémica y la Liga sigue igual

Después de un partido que fue una montaña rusa de emociones, el Atlético mantiene el mando y los blancos continúan por delante del Barça

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

La vida sigue igual después de una jornada que era la más esperada pero que no varió ni un milímetro el 'statu quo' en Liga. Empataron Barça y Atlético y también lo hicieron Real Madrid y Sevilla, por lo que a los colchoneros les corresponde la iniciativa. Si ganan sus tres partidos serán campeones. Si tropiezan, el pleno le valdría al Madrid, cuyo desliz también necesita el Barça. El Sevilla precisa un milagro pero ahí sigue, después de la igualada en el Di Stéfano en un partido que fue una montaña rusa de emociones.

Fueron mejores los andaluces en el inicio y se adelantaron a través de Fernando, pero el proverbial empuje madridista permitió el empate de Asensio. Cuando tenían los de Zidane a un rival contra las cuerdas, un penalti a favor acabó siendo en contra por mano de Militao en la acción previa. Tras la polémica, todo parecía perdido con la impecable ejecución de Rakitic desde los once metros, pero el Madrid tiró de coraje para hallar un punto entre Kroos y Hazard.

El Sevilla se hizo dueño del partido, como queriendo demostrar que todavía no ha dicho su última palabra en una Liga que se le puso ya muy complicada tras su derrota ante el Athletic en el Pizjuán. Con Navas y Acuña como carrileros muy ofensivos, el conjunto de Julen Lopetegui disfrutaba con el balón en campo madridista. Mientras, el Madrid, que evidenció ante el Chelsea una gasolina ya muy limitada, se desgastaba persiguiendo la pelota.

2 Real Madrid

Courtois, Odriozola, Militao, Nacho, Marcelo (Miguel Gutiérrez, min. 66), Modric (Asensio, min. 66), Casemiro, Kroos, Valverde, Benzema y Vinicius (Hazard, min. 79)

2 Sevilla

Navas, Koundé, Diego Carlos, Acuña, Jordán (Gudelj, min. 84), Fernando, Rakitic (Óliver Torres, min. 88), Suso (Óscar Rodríguez, min. 84), Papu Gómez (En-Nesyri, min. 56) y Ocampos (Luuk de Jong, min. 88)

  • goles: 0-1: min. 22, Fernando. 1-1: min. 67, Asensio. 1-2: min. 78, Rakitic, de penalti. 2-2: min. 94, Hazard

  • árbitro: Martínez Munuera (Comité valenciano). Amonestó a Casemiro por el Madrid y a Suso y Gudelj, del Sevilla

  • incidencias: Partido de la jornada 35 en Primera disputado en el Alfredo Di Stéfano a puerta cerrada

Nada apuntaba al 1-0, más bien se presagiaba la ventaja visitante, pero el gol madridista pudo llegar en una internada de Odriozola por la derecha que acabó con un buen servicio del donostiarra para el testarazo de Benzema a la red. Cuando festejaba ya el conjunto local, indicó el fuera de juego Martínez Munuera, validado por unas líneas desde el VAR que mostraron adelantado el pie derecho del lateral derecho vasco cuando éste recibió.

El tanto anulado pareció darle al Madrid un nuevo aire, pues por un momento se hizo poseedor del balón y acosó al Sevilla, empujado hacia su propia área. Fue un espejismo. Se estiró de nuevo el conjunto andaluz, que halló el dorado a través de un centro de Navas desde la derecha, una vez más. Cabeceó en el área Rakitic pero no como remate sino como asistencia para Fernando, que muy solo, recibió, amagó, acomodó el balón para su pierna zurda y ejecutó. De mediocentro defensivo convertido en delantero de categoría.

Vinicius seguía siendo el jugador de blanco más activo en ataque, aunque sus disparos se encontraban con la seguridad de Bono o salían muy alejados de la portería sevillista. Ya con la ventaja, el Sevilla se centró en la faceta defensiva, con un comportamiento táctico exquisito. No encontraba espacios el Madrid ante la muralla diseñada por Lopetegui, que sancionado, seguía los acontecimientos sobre el verde desde un palco. Benzema probó a Bono y Casemiro recurrió al disparo desde fuera del área pero el Madrid se fue al descanso lejos de una victoria que le diese el mando de la clasificación a tres jornadas del final.

Apenas recién comenzada la segunda parte, Acuña despejó cualquier duda sobre las intenciones sevillistas con un disparo con muy malas intenciones para la portería de Courtois. El Madrid necesitaba un paso más si no quería ver tragadas por el sumidero sus opciones de tener el título de Liga en sus manos. Lo dio y fruto de su empuje llegó un disparo lejano de Modric que hizo dudar a Bono.

Reclamaron los madridistas un posible penalti de Jordán en el área sevillista, pero el catalán tenía el brazo totalmente pegado al cuerpo. Resuelta la acción, el Madrid continuó percutiendo en busca de la igualada. No se puede decir que no lo intentase. Nacho y Casemiro probaron fortuna a distancia, pero el Sevilla también avisó a través del contragolpe.

Kroos y Modric agitaron la lámpara pero Vinicius desperdició el deseo con su mal endémico, la falta de definición. Fue lo último del croata, que dejó su lugar en el campo para Asensio. El balear también se entendió con Kroos. Y es que es fácil hacerlo con jugadores de la talla del alemán. Puso el pase el germano y el mallorquín encontró el hueco entre Bono y el palo a través de la precisión de su zurda.

De penalti a penalti

El empate no valía demasiado a ninguno, por lo que ambos se volcaron y así llegó la jugada del partido. Tras un saque de esquina a favor del Sevilla, el balón impactó en el brazo de Militao en área blanca, aunque con el brasileño de espaldas. Despejó finalmente el Madrid y a la contra Benzema se plantó mano a mano ante Bono, al que regateó antes de ser derribado por el portero. Dos penaltis en una jugada, lo nunca visto, pero la primera fue a favor del Sevilla. Involuntaria pero mano con el criterio actual de la ocupación de espacios y la naturalidad del movimiento. Rakitic transformó y al Madrid se le escurría el campeonato de las manos.

Ya en medio de la locura, el conjunto de Zidane trató de reaccionar con coraje, pero el duelo se fue enfriando a través del carrusel de cambios sevillista. Cuando la conclusión estaba próxima con una derrota del Madrid que no merecía, un disparo de Kroos rebotó en el señalado Hazard para un empate que al menos permite a los blancos seguir por delante del Barça y depender tan solo del tropiezo del Atlético.