Sadiq celebra su primer tanto con la camiseta de la Real Sociedad. / efe

Jornada 4

Sadiq y Remiro evitan la victoria del Atlético en Donosti

Enorme y polémico duelo con escaso premio para los colchoneros, que se adelantaron pronto con otro gol de Morata, pero no supieron cerrar el partido y sufrieron la lesión de Oblak

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

Notable e intenso partido de ida y vuelta en Donosti entre dos enconados rivales que obtuvieron poco premio con un punto porque tanto la Real como sobre todo el Atlético pudieron ganar. Las tablas, con goles de un gran Morata y de Umar Sadiq en un magnífico debut como 'txuri urdin', dejan a los colchoneros a cinco puntos ya de su eterno rival tras solo cuatro jornadas, mientras que el equipo de Imanol sigue sin vencer en su feudo.

Intensidad, polémica, vértigo, pierna dura, ocasiones, alternativas, muchos partidos en uno y una grada entregada a la causa. La peor noticia, pensando sobre todo en la Champions y en duelo del miércoles ante el Oporto, fue la lesión de Oblak. Y de nuevo, seguramente por aquello de intentar rebajar la cláusula de 40 millones con el Barça, Griezmann volvió comenzar en el banquillo. Sorprendente.

1 Real Sociedad

Remiro, Gorosabel (Sola, min. 83), Zubeldia (Elustondo, min. 71), Le Normand, Aihen Muñoz, Zubimendi, Brais, Merino, Silva (Kubo, min. 71), Ali Cho (Barrenetxea,min. 71) y Sorloth (Sadiq, min. 46).

1 Atlético

Oblak (Grbic, min. 85), Llorente, Giménez, Witsel, Reinildo, Carrasco (Hermoso, min. 78), De Paul (Griezmann, min. 63), Koke, Saúl (Kondogbia, min. 46), Joao Félix y Morata (Correa, min. 78).

  • Goles: 0-1, min. 5, Morata. 1-1: min. 55, Sadiq.

  • Árbitro: Soto Grado (Riojano). Amarilla a Saúl, De Paul, Zubimendi, Ali Cho, Llorente, Simeone, Zubeldia, Morata, Gorosabel,

  • Incidencias: Partido de la cuarta jornada de Liga disputado en el Reale Arena.

El Atlético halló enseguida la mejor manera de frenar la efervescencia local. A diferencia del conjunto de Imanol, que elabora con paciencia, amenaza mucho y pega poco, el ejército del Cholo no precisa apenas de filigranas para percutir. Dos conceptos muy diferentes y la batalla servida. Salvó Zubeldia un gol cantado de Joao a los cinco minutos, tras servicio magnífico de Llorente, pero en el córner se produjo el 0-1. Carrasco casi marca un gol olímpico, pero el balón golpeó en el poste y Morata, listísimo, no perdonó.

El delantero marcó su tercer gol del curso y fue un tormento para la zaga txuri urdin. Marcó, provocó faltas, retuvo el balón, inició contragolpes y acertó otra vez, aunque ese tanto fue anulado por una mano previa de Joao Félix en un control. Soto Grado concedió el tanto, pero corrigió a instancias del VAR. No pisaba mucho el área el Atlético, pero cada vez que lo hacía era peligroso. Sobre todo si Llorente tenía metros a la espalda de la zaga y Morata podía girarse. Remiro, en una de las paradas del campeonato, evitó el segundo tras un zapatazo lejano de Giménez.

Llegar y besar el santo

La Real, con más posesión, también dispuso de serias opciones para empatar en el primer acto. Fantástica la actuación del joven Mohamed-Ali Cho, un francés de enorme proyección porque tiene desborde, es valiente y perseverante. Fue una amenaza permanente para la zaga colchonera. Silva, que definió sin fe y a las manos de Oblak en posición inmejorable, y Merino, que estrelló su remate al palo, rozaron la igualada. Se llegó al descanso con tensión y con una acción de Saúl que le pudo costar la asegunda amarilla.

Se reanudó el choque con Kondogbia en lugar de Saúl y Sadiq en el puesto de Sorloth. El nigeriano es el fichaje más caro en la historia de la Real (20 millones más cinco en variables), pero ya es un ídolo. Llegó y besó el santo porque firmó enseguida la igualada. Tras un centro pasado de Cho, el ariete gigante le ganó la espalda a Reinildo. Enfrente, Morata se desesperaba porque entendía que Le Normand solo le frenaba en falta y el árbitro lo permitía. Tanto protestó el madrileño que se ganó la amarilla.

Como ya es norma, el Cholo recurrió a Griezmann a falta de media hora, ya con el duelo ya bastante roto. Poca participación del francés ante el club en el que debutó hace 13 años. Sadiq volvió a mostrar su enorme calidad, pero se le anuló el gol por fuera de juego en una acción en la que se lesionó Oblak tras chocar con Reinildo. Nada más salir por un desesperado Morata, Correa perdonó ante Remiro, decisivo en la parada final a tiro de Joao. Sí acertó al borde del final, pero el trencilla había pitado falta previa sobre Griezmann y no aplicó la ley de la ventaja. Más madera.