Jornada 33

Sergio Ramos da un zarpazo de campeonato

Un gol de penalti del camero otorga la victoria al Real Madrid ante el Getafe y eleva a cuatro puntos más el 'goal average' la renta de los blancos sobre el Barça

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

Sergio Ramos le dio al Real Madrid un asa del trofeo de Liga. Un gol desde los once metros del camero, infalible ejecutor que encadena 19 penas máximas sin fallo, otorgó la victoria al equipo de Zinedine Zidane en un cerrado encuentro ante el Getafe que pone el título en bandeja a los blancos. Con cuatro puntos de ventaja sobre un Barça que se consume víctima de sus fuegos internos más el 'goal average', sólo una auténtica debacle en las cinco últimas jornadas impediría que el conjunto de Chamartín acabe engordando sus vitrinas.

Triunfo fundamental de los blancos en una semana decisiva para la resolución del campeonato al permitirles abrir una brecha notable sobre el Barcelona antes de visitar el domingo San Mamés, la piedra más grande que le resta a la escuadra de Zidane en su afán por volver a reinar en el torneo de la regularidad.

No sólo venció el Real Madrid, sino que reforzó su moral en un envite de máxima exigencia en el que el Getafe le llevó al límite pero que terminó cayendo del bando local por un penalti de Olivera a Carvajal que permitió a Sergio Ramos dar un salto de gigante en la carrera por ganar la Liga del coronavirus.

1 Real Madrid

Courtois, Carvajal, Varane (Militao, min. 32), Sergio Ramos, Mendy, Casemiro, Modric (Valverde, min. 63), Kroos, Isco (Rodrygo, min. 63), Vinicius (Asensio, min. 63) y Benzema (Mariano, min. 92).

0 Getafe

David Soria, Damián Suárez (Jason, min. 75), Djené, Etxeita, Olivera, Arambarri (Fajr, min. 84), Maksimovic, Nyom, Cucurella (Hugo Duro, min. 69), Timor (Ángel Rodríguez, min. 84) y Jaime Mata (Jorge Molina, min. 75).

  • gol: 1-0: min. 79, Sergio Ramos, de penalti.

  • ÁRBITRO: Martínez Munuera (Comité valenciano). Amonestó a Timor, Carvajal, Sergio Ramos, Modric, Nyom, Militao, Damián Suárez, Jaime Mata, Arambarri y Kroos.

  • INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 33ª jornada de Liga, disputado en el Alfredo Di Stéfano sin público.

Con Vinicius como recambio de Hazard frente a un Getafe que renunció a un delantero para poblar el centro del campo con cinco futbolistas, los blancos sufrieron con la elevada presión de su correoso adversario, que obligó pronto a Courtois a sacar una manopla providencial para solventar un remate de Maksimovic que se envenenó al golpear en Etxeita.

Atenazadas por el brío visitante, las huestes de Zidane perdían con asiduidad en campo propio, sin espacio para armar ante un contrincante que olía sangre y le superaba en ritmo e intensidad. Carvajal tuvo que jugarse la expulsión para cortar el paso a Cucurella cuando el catalán enfilaba el mano a mano con Courtois, pero la presencia de Varane, obligado a dejar su puesto a Militao a la media hora por un balonazo que le dejó grogui, le evitó la roja al lateral.

Sorprendió la tibia puesta en escena del Real Madrid frente a un Getafe que exhibió las líneas distintivas que le han llevado a vivir días de gloria con Bordalás: compromiso, entrega, sacrificio y viveza en todas las zonas del campo. Pese a ello, acariciaron el gol los locales la primera vez que se desperezaron, con un remate exigido de Vinicius a centro de Mendy que forzó a David Soria a estirarse como un chicle para repeler una bola que se encaminaba al rincón de la red. Tremenda parada del notable arquero madrileño, uno de los cancerberos más destacados de la Liga.

El partido se había convertido en un quebradero de cabeza para el líder, que sólo con espacios generaba inquietud al Getafe. A la carrera llegó una buena ocasión de Isco que abortó David Soria junto al palo. Para entonces el sobresfuerzo había atemperado el ardor visitante y nivelado un duelo que por momentos tuvo un marcado tinte azulón. Bordalás, que cegó los carriles blancos doblando los laterales, le ganó el primer parcial a Zidane, que superó a Leo Beenhakker para convertirse, con 140, en el tercer técnico que más partidos de Liga ha dirigido al frente del Real Madrid.

Con Isco y Benzema desenchufados, el líder necesitaba una marcha adicional para destrabar un choque en el que el Getafe tuvo casi el doble de posesión en el último tercio del campo que su rival antes del entreacto.

Efectividad máxima

Los azulones, especialistas en aprovechar errores, rozaron el gol a vuelta de vestuarios tras una mala entrega de Mendy, pero Jaime Mata dio demasiado vuelo al esférico. Sólo Modric, con un golpeo lejano que lamió el palo, había avisado para los blancos en la reanudación. Hora de que Zidane interviniese. Lo hizo alistando a Valverde, Rodrygo y Asensio de una tacada por Isco y Modric, apurados de gasolina, y Vinicius, encadenado durante toda la noche.

Con dos extremos puros, trató de hallar Zidane el desborde por banda que necesitaba su equipo. Percutiendo Rodrygo por la derecha y Asensio por la izquierda, ganó presencia en ataque el Real Madrid. Replicó Bordalás introduciendo a Hugo Duro por un incombustible Cucurella que se fue contrariado. El canterano del Barça ya fue un tormento para el Madrid la pasada campaña con el Eibar y volvió a fustigar a los blancos en el Alfredo Di Stéfano. Pero el protagonista, una vez más, terminó siendo Sergio Ramos, que nunca tiembla en los momentos de la verdad y dio un mordisco de campeonato.