Jornada 38

El Real Madrid reserva la pirotecnia para París

El finalista de la Champions cierra la Liga con un partido de guante blanco ante el Betis la noche en que Marcelo e Isco se despidieron del Bernabéu

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

El Real Madrid llegará a París en perfecto estado de revista. El conjunto de Carlo Ancelotti cerró una Liga sobresaliente con un plácido partido ante el Betis que no infligió ni un solo rasguño a los blancos en una noche inmejorable para el disfrute de la hinchada, el tributo a dos actores determinantes en la etapa más esplendorosa del club de Chamartín después de la que abanderase Alfredo Di Stéfano y, por último, pero no menos importante, dar el definitivo empujón anímico a una escuadra que dentro de una semana volverá a citarse con la historia.

El merecidísimo homenaje del Santiago Bernabéu a Isco y Marcelo en la que, todo apunta, fue su última aparición en un estadio al que regalaron incontables días de vino y rosas constituyó el punto álgido de un encuentro de guante blanco del que tanto Real Madrid como Betis salieron con el botín que perseguían. Los primeros, sin lesiones que compliquen su hoja de ruta hacia el Stade de France y una armonía desprovista de aristas, toda vez que Ancelotti ni dio acomodo siquiera en el banquillo al divisivo Bale. Los segundos, atando el quinto puesto que vale un puñado de millones y refuerza el orgullo en una campaña brillantísima en la que levantó la Copa del Rey frente al Valencia y peleó casi hasta el final por estar en la próxima edición de la Champions.

Más sensación de amistoso que otra cosa dio un pleito que abrió el tifo presidido por la imagen de la Torre Eiffel desplegado por la grada de animación. Una prueba más de que, al margen del culebrón Mbappé, el madridismo tiene todas sus ilusiones depositadas en la final del 28 de mayo con el Liverpool. El duelo contra el Betis representaba el último ensayo para lo que sucederá en la capital francesa y todo cabía leerlo en clave Champions desde la óptica local.

0 Real Madrid

Courtois, Carvajal, Militao, Nacho, Mendy (Marcelo, min. 69), Casemiro (Casemiro, min. 46), Modric (Ceballos, min. 69), Kroos (Valverde, min. 46), Rodrygo (Isco, min. 69), Benzema y Vinicius.

0 Betis

Rui Silva, Sabaly, Pezzella, Bartra, Álex Moreno, Guido, Guardado (William Carvalho, min. 63), Canales (Tello, min. 86), Fekir (Joaquín, min. 73), Juanmi (Borja Iglesias, min. 73) y Willian José (Rodri, min. 63).

  • Árbitro: Jaime Latre (Comité Aragonés). Sin amonestados.

  • Incidencias: Partido correspondiente a la 38ª jornada de Liga, disputado en el Santiago Bernabéu ante 52.232 espectadores. Doble pasillo en honor a los campeones de Liga y de Copa. El cantante Alejandro Sanz efectuó el saque de honor.

Sin más objetivos en liza que el punto que precisaban los verdiblancos para asegurarse la quinta plaza y mantener alta la moral, engrasadas las piernas y, sobre todo, evitar lesiones por parte del bando anfitrión, Real Madrid y Betis ofrecieron un enfrentamiento sin demasiados corsés tácticos. Lo agradecieron tanto Vinicius, que tiró de repertorio en un Madrid preso de las comprensibles cautelas que impone estar a un paso de la cima, como Canales y Fekir, los dos brujos de un Betis que comenzará sus vacaciones este sábado y que, en consecuencia, se podía dar el lujo de desgastarse más.

Con todo, la falta de exigencia y el calor de la capital impactaron en el ritmo de una primera parte con alternativas pero pocas ocasiones venenosas más allá de un envío en largo a Juanmi que pilló a la zaga del Real Madrid con el paso cambiado antes de que Militao corrigiese encimando al malagueño y un disparo seco desde la frontal de Casemiro que se marchó ligeramente desviado.

Joaquín se pone a 600

Ancelotti metió energía extra tras el paso por la caseta con la entrada de Camavinga y Valverde para dar descanso a Casemiro y Kroos. Ganó presencia física y metros con ambos sobre el pasto el Real Madrid, que disfrutó de una ocasión pintiparada para abrir el marcador por mediación de Benzema que abortó Rui Silva antes de que Bartra evitase males mayores con el oportunismo de Rodrygo. El pleito se verticalizaba por momentos y la grada comenzó a disputar el partido de París jaleando a una escuadra que vuelve a rozar el cielo.

Ajeno a esa algarabía, buscó el Betis una victoria que le permitiese rematar por todo lo alto una temporada extraordinaria, aunque sin fortuna. Consideró Ancelotti que era el momento propicio para dar paso a Marcelo e Isco, dos figuras medulares en una época inolvidable, aunque de capa caída desde la final de Kiev. Atronadora ovación para el capitán brasileño, una leyenda eterna, y aplausos más comedidos para el malagueño, al que se recordará con cariño cuando el tiempo haga más justicia a sus méritos.

Tuvo también el reconocimiento de la parroquia merengue Joaquín. El portuense, querido allá donde va, disputaba su partido número 600 en Primera, algo que antes solo había logrado Andoni Zubizarreta. Y aún le queda cuerda para otro año más. El incombustible extremo tuvo la ocasión más clara en la recta final, pero el balón le botó demasiado arriba y remató a las nubes cuando se cantaba el gol del Betis. Disfrutó de dos buenas oportunidades también Benzema, al que se le presentaba la ocasión de superar a Raúl como segundo máximo goleador histórico del Real Madrid pero en ambos casos fracasó el lionés. Qué mejor escenario que París para elevarse un peldaño más dentro del panteón de mitos.