Modric abraza a Miguel Gutiérrez tras el primer gol del Real Madrid ante el Granada. / Jon Nazca (Reuters)

Análisis

La 'Quinta de la Youth League' derriba la puerta

Miguel Gutiérrez, Blanco, Marvin, Arribas y Chust empujan en pos de una revolución en el Real Madrid que pasa por la salida de veteranos con ilustre pasado pero ya en decadencia

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

El 25 de agosto de 2020 el Real Madrid, con Raúl González a los mandos, se proclamaba campeón de la Youth League derrotando en la final disputada en el Colovray Stadium de Nyon al Benfica con un once inicial en el que figuraban Miguel Gutiérrez, Víctor Chust, Marvin Park, Antonio Blanco y Sergio Arribas. Nueve meses después, esos cinco 'mirlos' han debutado ya a las órdenes de Zinedine Zidane y demostrado que están listos para recoger el guante de cara a la revolución que se avecina en la 'casa blanca', pese a que ello entorpezca los objetivos del Castilla, que el domingo afrontará ante el Ibiza la primera eliminatoria de la fase de ascenso a Segunda.

Las complicadas circunstancias de una temporada en la que el técnico marsellés ha tenido que lidiar con más de sesenta bajas repartidas entre un interminable carrusel de lesiones y ocho positivos por coronavirus han obligado a recurrir al filial con frecuencia para completar las convocatorias e incluso componer un bloque de garantías que permitió al Real Madrid alcanzar las semifinales de la Liga de Campeones y le mantiene en la pelea por el título de Liga tras golear al Granada en un encuentro que refrendó la pujanza de la savia nueva. Ávidos de exponer su talento, los canteranos han evidenciado también que disponen del suficiente aplomo para tirar del carro cuando se les necesita. Llegaron como parches, pero se han convertido en mucho más que una solución de emergencia.

Titulares en los dos laterales ante el cuadro nazarí, Miguel Gutiérrez y Marvin Park asistieron a Modric y Rodrygo en las dianas que permitieron al Real Madrid encarrilar antes del descanso el triunfo en el Nuevo Los Cármenes, convirtiendo a los blancos en el segundo equipo que aglutina dos pases de gol procedentes de sendos futbolistas nacidos a partir del año 2000 en un mismo partido de la presente Liga después del Barça, que lo logró por mediación de Pedri y Sergiño Dest ante el Valladolid en la decimoquinta jornada del campeonato.

Profundos y atrevidos en ataque, a la par que disciplinados en defensa, el zurdo madrileño de 19 años que ingresó en La Fábrica en 2011 y el diestro balear de 20 primaveras que se incorporó en 2016 al Juvenil C respondieron con creces a la confianza de Zidane, firmando destacadas actuaciones en el feudo del Granada que impulsaron a un equipo que aprovechó su frescura y la de otros sub-23 como Militao, Rodrygo, Valverde y Vinicius para recuperar empuje físico y completar un sólido triunfo que fuerza al Atlético a mantener pisado el acelerador para que el alirón no vuele a Valdebebas.

Cambio de régimen

Miguel Gutiérrez lleva tiempo llamando a las puertas del primer equipo. Zidane le dio la alternativa en julio de 2019, cuando suplió a Marcelo en un amistoso frente al Fenerbahçe celebrado en el Allianz Arena muniqués. Venía de proclamarse campeón de Europa sub-19 con la selección española y los técnicos siempre le han tenido por una de las mayores promesas de la cantera blanca a causa de su depurada técnica, despliegue físico y gran verticalidad. Por ese motivo, el club ha rechazado diversas ofertas en los últimos meses. Le ven madera para alcanzar el primer equipo, donde cada vez está más cerca de ocupar el puesto de Marcelo.

El brasileño entró en curva descendente tras la final de Kiev y su ocaso es evidente. Vino a confirmarlo su descarte para viajar a Granada, una decisión técnica que parece estar motivada por su enfado tras ser sustituido ante Osasuna y Sevilla, pese a que Zidane aludió a supuestas molestias que no le impidieron entrenarse este viernes. Fuese o no sincero el preparador en su afirmación tras la victoria contra el Granada, lo cierto es que Miguel Gutiérrez ya apuntaba días antes a titular en el Nuevo Los Cármenes, tras completar buenos minutos en los tres envites precedentes.

Suele reprochársele al marsellés su atención a las jerarquías dentro del vestuario y predilección por la 'vieja guardia', una actitud disonante con la apuesta de la directiva por el talento emergente para que el Real Madrid pueda competir con los 'clubes-Estado'. Como ejemplo se citan los casos de Reguilón, Marcos Llorente, Ceballos u Odegaard, entre otros. Pero el declive de algunos de sus pretorianos aboca a un cambio de régimen.

La cúpula blanca considera que la revolución no puede dilatarse más y la salida de veteranos de ilustre pasado pero ya en decadencia como Isco o Marcelo se antoja inevitable. Será un verano agitado, pero la tesorería no concede demasiado espacio para incorporaciones rutilantes, más allá de un posible esfuerzo por Kylian Mbappé si el francés se pone a tiro y el PSG se aviene a negociar, lo que eleva las opciones de que la 'Quinta de la Youth League', o al menos algunos de sus integrantes, se asiente definitivamente en la primera plantilla.

Toni Kroos, calentando antes del partido que midió al Real Madrid con el Sevilla. / Susana Vera (Reuters)

Kroos, aislado tras estar en contacto con un positivo por coronavirus

Toni Kroos no estará el domingo en San Mamés. El Real Madrid ha informado a través de un comunicado que el centrocampista alemán permanece aislado tras mantener contacto estrecho con un positivo por coronavirus.

Aunque los test a los que se ha sometido el metrónomo de Greifswald han resultado negativos, el futbolista guarda cuarentena en su domicilio y deberá entrenarse por su cuenta hasta que nuevas pruebas confirmen que no padece la enfermedad. El protocolo descarta su presencia en Bilbao para el choque correspondiente a la 37ª jornada de Liga, en el que los blancos necesitan la victoria para seguir peleando por el título de Liga. Peligra también el encuentro de la semana que viene contra el Villarreal, en la fecha que cerrará el campeonato.

Kroos estuvo el jueves en Granada pero no disputó ni un solo minuto frente a la escuadra nazarí, ya que Zidane sigue dosificando su carga de trabajo dado que los parámetros que maneja el cuerpo técnico indican que está al límite tras una temporada en la que ha intervenido en 42 partidos y acumulado 3.194 minutos con la casaca del Real Madrid.