Los azulgranas celebran el tanto de Lewandowski en Mallorca. / Reuters

Jornada 7

Lewandowski marca la diferencia

Un gol del delantero polaco al Mallorca fue suficiente para que el Barça durmiera líder a la espera del partido del Real Madrid de este domingo

DANIEL PANERO MADRID

El Barcelona suma y sigue. El conjunto que dirige Xavi Hernández se impuso este sábado al Mallorca en el estadio de Son Moix en un partido en el que los azulgranas exhibieron una versión más gris, pero en el que salió a relucir una vez más el acierto de Robert Lewandowski. El delantero polaco, tan letal como siempre, fue suficiente para ganar por la mínima. Lewandowski aprovechó la única ocasión que tuvo en todo el encuentro para desactivar el planteamiento de Javier Aguirre y hacer que su equipo durmiera líder a la espera de lo que ocurra este domingo entre Real Madrid y Osasuna. El 'virus FIFA' es menos dañino cuando cuentas con un as bajo la manga.

Un choque de estilos. Eso es lo que se encontró el Barça en campo del Mallorca. El equipo de Xavi, que salió con las novedades en el once de Balde, Jordi Alba, Gerard Piqué, Kessié y Ansu Fati, apostó por tener la iniciativa, mandar y masticar un partido que tenía pinta de que podía ser indigesto. Y es que enfrente estaba un rival, el de Javier Aguirre, que hizo todo lo contrario. El mexicano ejerció de némesis, puso cinco defensas, ofreció el balón a los culés y plantó el equipo en muy pocos metros. La fórmula le pudo salir a la perfección si Kang In Lee o Ruiz de Galarreta hubieran tenido más puntería en los dos acercamientos bermellones justo antes de que Lewandowski demostrara una vez más que su relación con el gol no entiende de penínsulas ni de ínsulas.

0 Mallorca

Rajkovic, Maffeo, Valjent, Raíllo, Copete, Jaume Costa (Cufré, min. 77), Galarreta (Junior, min. 85), Baba, Antonio Sánchez (Dani Rodríguez, min. 67), Kang In Lee y Muriqi.

1 Barcelona

Ter Stegen, Balde, Piqué, Christensen, Jordi Alba (Sergi Roberto, min. 80), Kessié (Pedri, min. 67), Busquets, Gavi, Dembélé (Ferran Torres, min. 80), Lewandowski y Ansu Fati (Raphinha, min. 67).

  • Gol: 0-1: min. 20, Lewandowski.

  • Árbitro: Gil Manzano (Extremeño). Amonestó a Christensen, Piqué, Jaume Costa, Kessié, Busquets y Valjent.

  • Incidencias: Partido correspondiente a la séptima jornada de Liga, disputado en Son Moix ante 18.103 espectadores.

El delantero polaco viajó a Mallorca una vez más y en esta ocasión no fue para hacer turismo. Aterrizó en Son Moix, se puso a jugar y en apenas 20 minutos ejerció de desatascador para un Barça más plano que el que se había visto antes del parón de selecciones. Al polaco le bastó un buen balón de Ansu Fati al espacio para revolverse en el área y en un abrir y cerrar de ojos lanzar un latigazo seco al palo largo inapelable para Rajkovic. Fue el mejor momento de los culés en una primera parte gris en la que no encontraron la fluidez y en la que Ter Stegen tuvo que intervenir para salvar los muebles tras una llegada de segunda línea de Jaume Costa antes del descanso.

Tras la reanudación, el Barça seguía sin encontrar el camino para hacerse con los mandos del choque. El centro del campo formado por Busquets, Gavi y Kessié estaba impreciso y las apariciones de Ansu Fati y Dembélé eran neutralizadas por las ayudas permanentes que Javier Aguirre instaló para socorrer a los laterales. Antonio Sánchez avisó con un disparo que repelió Ter Stegen nada más salir de los vestuarios y Xavi no esperó más para agitar la coctelera y refrescar el equipo. Pedri y Raphinha entraron al terreno de juego para calmar el choque el primero y para volverlo eléctrico el segundo, un pack de electroshocks que a los culés les vino como anillo al dedo.

La entrada de los dos futbolistas le dio aire al Barça y se lo quitó a un Mallorca que acusó la intensidad exhibida a lo largo de todo el partido y que entró de lleno en la espiral de posesión que los culés emplearon para calmar el duelo. Pedri se asoció con Busquets y Gavi para aplicar anestesia a un encuentro en el que los culés tuvieron el balón más del 70% del tiempo pero en el que acabaron firmando menos remates que su rival. Los bermellones esperaron una vez más agazapados y cuando se agotaba el tiempo volvieron a poner contra las cuerdas a los azulgranas con disparos de Kang In Lee y Dani Rodríguez. Dos últimos ramalazos que no evitaron que Ter Stegen superara el récord de 500 minutos imbatido que tenía de la temporada 2019-20 y que el Barça se acostase líder del campeonato.