Jornada 14

El Atlético toca fondo en Mallorca

El conjunto colchonero, inoperante y frágil, cayó en Son Moix con un tanto de Muriqi y se va al parón liguero fuera de los puestos de Champions

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

El Atlético tocó fondo justo antes del parón liguero por el Mundial, incidiendo en una caída libre que ya se prolonga durante varias semanas. Lo de Son Moix fue otro hito negativo en una trayectoria que acumula cinco partidos sin ganar, dos empates y tres derrotas que le han dejado sin competición europea en noviembre y que en Liga le han descabalgado de los puestos de Champions.

Sensaciones horribles en el entorno rojiblanco ya solo con el duelo copero ante el modesto Almazán en el horizonte inmediato. Después de ese encuentro en el que solo vale una victoria contundente y cualquier otra cosa sería un desastre, vendrán casi dos meses de inactividad competitiva en las que en el club colchonero tocará hacer una reflexión profunda sobre el futuro y la continuidad del proyecto de Simeone, en el momento más crítico en más de una década.

Y es que la versión atlética ante el Mallorca fue la peor de todas, absolutamente incapaz de revelarse al tempranero tanto de Muriqi, que nació del fallo de Oblak y el posterior error garrafal de una defensa de papel. Consciente de sus limitaciones actuales, el Atlético apostó de salida por el fútbol control, replegado a la espera de sorprender tras robo a un Mallorca que tampoco se siente especialmente cómodo con el control de balón. Así llegó una incursión rápida colchonera en la que Morata optó por el pase a Griezmann cuando tenía todo a favor. Demasiado generoso el ariete madrileño en una acción que murió con el remate alto del francés.

1 Mallorca

Rajkovic, Giovanni (Russo, min. 91), Valjent, Raíllo, Copete, Jaume Costa, Ruiz de Galarreta, Baba (Battaglia, min. 46), Antonio Sánchez (Grenier, min. 71), Kang-In Lee (N'Diaye, min. 71) y Muriqi (Abdón Prats, min. 88).

0 Atlético

Oblak, Molina (Correa, min. 30), Savic, Felipe, Reinildo (Reguilón, min. 69), Llorente, De Paul (Koke, min. 69), Witsel, Carrasco (Lemar, min. 58), Griezmann y Morata.

  • Gol: 1-0: min. 16, Muriqi.

  • Árbitro: Melero López (Andaluz). Amonestó a Nahuel Molina, De Paul y Correa, del Atlético, y a Baba, Kang-In Lee, Ruiz de Galarreta, Grenier y Valjent, por el Mallorca.

  • Incidencias: Partido de la jornada 14 en Primera disputado en Son Moix ante 14.475 espectadores.

Estaba la noche balear tranquila hasta que Antonio Sánchez pilló desprevenido a Oblak en un disparo lejano. El portero esloveno falló y dejó el balón muerto en el área, pero es que además todos los defensores colchoneros se fueron a por Jaume Costa y descuidaron la vigilancia a Muriqi, el matador bermellón, que estaba solo para empujar a la red sin oposición alguna. Enésimo desaguisado en la zaga de un conjunto con mandíbula de cristal y más nerviosismo para el ya de por sí neurótico momento colchonero.

Necesitaba la reacción rápida el Atlético y la encontró con un gran pase en profundidad de De Paul para Morata, que acertó ante la salida de Rajkovic. Estaba adelantado el delantero y el VAR lo detectó. A perro flaco todo son pulgas. Resoplaba desde el banquillo Simeone, que recurrió a Correa en lugar de su compatriota Molina para tratar de cambiar el guion del partido, en un que movimiento desplazó a Llorente al lateral. No dio excesivo resultado, al Atlético le siguió faltando profundidad, rebeldía para oponerse con intensidad a la adversidad, mientras que el Mallorca continuó siendo dominador en un duelo de pulsaciones bajas.

Rajkovic, salvador

El paso por vestuarios tampoco le cambió la cara a un Atlético en estado de coma. Kang-In Lee era un incordio permanente en la zona de tres cuartos y en una de sus mil diabluras encontró la cabeza de Muriqi. El kosovar no estuvo preciso en una suerte que domina a la perfección pero incidió aún más en el caos rojiblanco. Apenas un tiro muy lejano de Morata, escasa capacidad de rebelión.

Simeone agotó sus balas con el regreso del capitán Koke y el debut de Reguilón. Ni rastro del decaído Cunha horas después de quedarse sin Mundial al no ser convocado por el seleccionador brasileño, Tite. No hizo excesivos méritos para el empate el conjunto madrileño, pero lo cierto es que lo tuvo en un cabezazo de Morata tras un gran centro de Griezmann. Todo le sale al revés a este Atlético y el escorzo del delantero dio como resultado un remate tímido, a las manos de Rajkovic cuando parecía vendido.

El serbio se erigió en el héroe mallorquín apenas minutos después. Otra vez los mismos protagonistas: pase de Griezmann, remate de Morata, esta vez con la pierna derecha, y paradón del portero balcánico. El atacante galo canalizó el arreón final del Atlético, que se topó con la habilidad de un Mallorca pleno del oficio del Vasco Aguirre para frenar la reacción con amarillas, los cambios y una cabeza salvadora de Battaglia que se opuso ante la plástica chilena de Witsel en la última jugada. No estaba la noche para el Atlético y ya son unas cuantas, dejando a su pasional y fiel hinchada al borde de un ataque de nervios.