Antoine Griezmann. / AFP

Análisis

El 'caso Griezmann' desgasta a Simeone

El técnico argentino, cada día más discutido, tensó la cuerda con los dirigentes del Atlético al asegurar tras la derrota ante el Leverkusen que con el francés su equipo juega mejor

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

La merecida derrota ante el Bayer Leverkusen, donde el Atlético especuló durante más de una hora y perdió esta vez justo cuando su técnico introdujo los cambios ofensivos, dejó una doble conclusión en el club del Metropolitano: algo extraño ocurre con el Cholo Simeone, al que se le ve molesto y cuya figura cada vez esta más discutida dentro y fuera del club rojiblanco; y el 'caso Griezmann' tiene que solucionarse más pronto que tarde porque supone un problema serio para todas las partes en litigio que no puede mantenerse a lo largo de toda la temporada.

Simeone, el entrenador mejor pagado del mundo, con un sueldo de unos 25 millones al año, cumple su contrato en 2024 y a día de hoy todo indica que no continuará más allá. Su desgaste es grande y el fútbol es presente. Cambió la historia del Atlético, con el que conquistó dos títulos de Liga, alcanzó dos finales de Champions y está disfrutando de la máxima competición continental por décimo año consecutivo, pero cada día se escuchan más voces en su contra de seguidores que antes le apoyaban de forma incondicional y ya se quejan de que es muy conservador en sus planteamientos y que dispone de plantilla para jugar mucho mejor y dominar más los encuentros.

Esta campaña no se escuchan cánticos a su favor en el Metropolitano y desde la directiva tampoco cortan esa corriente negativa respecto al técnico. Simeone ha enfatizado que ha sido es y será siempre un hombre de club, pero en cada conferencia lanza alguna pulla a los propietarios. La última, y quizá la más directa, tras caer en el BayArena. «Jugamos mejor con Griezmann», dijo, sin ambages. Sin embargo, el francés no es titular y sale en todos los partidos a partir del minuto 60 porque el club se lo ha impuesto por razones económicas.

Tan esperpéntica situación, inédita con un campeón del mundo como protagonista, inquieta a todos. Al jugador, porque se siente una víctima y necesita más minutos pensando en su titularidad en la selección de Didier Deschamps de cara al Mundial de Catar, donde los galos defienden el título conquistado en Rusia. Al entrenador, porque le considera el mejor de la plantilla y no le pone, lo que le hace perder credibilidad y parecer una marioneta en manos de la propiedad. Al Atlético, porque está desaprovechando un gran activo, y al Barça, porque se teme que el verano próximo Griezmann esté de vuelta al Camp Nou.

Posible acuerdo por 25 millones

Según ha adelantado 'L'Equipe', la media hora del galo está a punto de acabar. Atlético y Barcelona estarían próximos a un acuerdo para el traspaso definitivo del jugador por 25 millones en lugar de los 40 estipulados en la cláusula, siempre que en sus dos años de cesión Griezmann juegue más de 45 minutos en al menos el 50% de los partidos en los que esté disponible. Y añade el prestigioso medio parisino que el acuerdo se sellará a más tardar durante el próximo parón de selecciones.

A la vuelta del torneo de la regularidad, Griezmann ya sería jugador rojiblanco a todos los efectos y podría volver a formar parte del once inicial de Simeone sin traba alguna. Sin embargo, en ambos clubes han desmentido este extremo. «No hay ningún acuerdo, ni ninguna reunión prevista con el Barça», afirmó Enrique Cerezo, presidente del Atlético, en Leverkusen. Desde el club azulgrana, se remiten a la cláusula y amenazan con denunciar a los colchoneros por entender que la cesión era de un año y que el Atlético debe abonar ya los 40 millones.

Pese a sus pocos minutos y a caer en Alemania con él en el campo, Griezmann está resultando fundamental cuando sale al terreno de juego. Ha anotado dos goles en la Liga y, sobre todo, el que sirvió para vencer al Oporto en el último minuto del descuento del partido de la primera jornada de la Champions en el Metropolitano. Tras ese gol, se besó el escudo, se abrazó con Simeone y reafirmó su vínculo sentimental con el Atlético.