Gareth Bale celebra un gol con el Real Madrid. / Reuters

Real Madrid

Bale regresa al Tottenham siete años después

Zidane consigue por fin desprenderse del extremo galés y el Real Madrid se ahorra su elevada ficha al ser cedido durante una temporada

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZ Madrid

Gareth Bale jugará en el Tottenham de José Mourinho esta temporada. El extremo galés del Real Madrid regresa al equipo inglés siete años después de convertirse en 2013 en el que entonces fue el fichaje más caro de la historia del fútbol (101 millones de euros), candidato incluso al Balón de Oro, y lo hace como cedido por una temporada de las dos que aún tiene firmadas con el club blanco.

Bale viajará este viernes a Londres para firmar su contrato con el Tottenham después de que el Real Madrid y los Spurs cerrasen el acuerdo para la salida de un jugador cuya marcha llegó a ser reclamada públicamente por Zinedine Zidane hace ya catorce meses. Aunque demasiado tarde, el técnico francés por fin ha conseguido desprenderse de Bale y el Real Madrid se ahorrará este año la elevada ficha del futbolista británico (unos 35 millones de euros brutos por temporada; 17 millones limpios), que finalmente ha aceptado regresar a la capital inglesa, «el lugar donde quería estar», según reconoció recientemente su representante.

El interés del presidente del Tottenham, Daniel Levy, y de José Mourinho, que ya quiso fichar a Bale para el Real Madrid y después también para el Manchester United, ha resultado decisivo para la cesión del internacional galés, ahora devaluado y repudiado también por la afición del Bernabéu por su falta de compromiso y su apática actitud, salpicada de desplantes indisimulados. El más sonado, el que protagonizó en noviembre de 2019 con la famosa bandera de su país y el lema 'Gales. Golf.Madrid. En ese orden'. Esa fue su sentencia ante los aficionados del Real Madrid.

Bale ha conquistado con el Real Madrid cuatro Champions, dos Ligas y una Copa, entre otros títulos, pero su trayectoria vestido de blanco, aunque con goles memorables, ha estado marcada por continuas lesiones musculares, al parecer consecuencia de la protrusión discal con la que llegó al límite del mercado de verano en 2013. Pese a ello, y a sus desconexiones de los partidos, con 105 tantos y 68 asistencias en todas las competiciones, el galés es el tercer máximo artillero y asistente del Real Madrid desde 2003, solo superado por Cristiano Ronaldo y Karim Benzema. Con su cesión al Tottenham Bale se pone fin a una etapa de altibajos que ha culminado con una marcha irremediable, aunque ha tardado mucho más de lo esperado por el Real Madrid porque no había ningún club que pudiese hacer frente a su sueldo y el futbolista se aferraba a su contrato para continuar.

Las diferencias de Zidane con Bale fueron a peor, hasta que el técnico francés decidió relegarle al banquillo por su escaso rendimiento y posteriormente a la grada y el galés incluso le pidió al entrenador no viajar a Mánchester ni convocado para el último partido de la Champions contra el City. Consciente al fin de que Zidane ya no contaba para nada con él y cambiar de postura para aceptar la despedida, a Bale se le abrió la puerta del Tottenham y las negociaciones se han acelerado en las últimas horas para pactar la operación.

El Real Madrid ha peleado para que el Tottenham se haga cargo del salario de Bale durante el presente curso y Mourinho intentará exprimir la potencia de un jugador de dos caras pero que con 31 años debe seguir siendo resolutivo también en la Premier. Junto a Bale también se va al Tottenham Sergio Reguilón, en el caso del joven lateral izquierdo tapado por Marcelo y Mendy, traspasado a cambio de 30 millones de euros, con una opción de recompra por parte del Real Madrid de 40 millones durante las dos próximas temporadas.