Frenkie de Jong, durante un partido con la selección neerlandesa. / REUTERS

Mercado

La encrucijada de Frenkie de Jong

El neerlandés, vía prioritaria de ingresos en el Barça, escucha los cantos de sirena que llegan de los dos gigantes de Mánchester

DANIEL PANERO

Frenkie de Jong es uno de los nombres del mercado en el Barça. El futbolista neerlandés se halla en una encrucijada en la que puede ser una moneda de cambio, un jugador por el que lograr los ingresos que necesita el club o incluso continuar y ser importante para Xavi. Ese es el escenario que se le plantea a un centrocampista llamado hasta hace poco a ser bandera culé en el futuro y cuyo futuro como azulgrana ahora está más en el aire que nunca con los dos gigantes de Mánchester al acecho.

«Haremos lo que más convenga al club. Si salen las palancas económicas que queremos activar ningún jugador saldrá por razones económicas», afirmó Joan Laporta el pasado 17 de mayo, unas palabras que fueron matizadas apenas una semana más tarde: «Hay jugadores que tienen una gran calidad, pero que tienen mercado. En este caso dependerá mucho del tema del 'fair play'». Ese tira y afloja que vive el máximo mandatario culé es el que también vive el Barcelona, que sabe que tiene un diamante entre las manos que no termina de explotar pero que sigue siendo una buena baza para atajar la crisis económica que atraviesa el club, incluso con las palancas activadas desde este jueves.

Y es que Frenkie de Jong llegó hace tres años convertido en una de las grandes promesas del Viejo Continente, pero no ha terminado de explotar. El neerlandés triunfó en el Ajax que alcanzó las semifinales de la Liga de Campeones y su fichaje por 75 millones más once en variables parecía ser el de una apuesta segura, un jugador dominante en la parcela más determinante en Can Barça. Hoy esa promesa no se ha llegado a constatar y el Barça se dirime entre continuar con esa apuesta o hacer caja antes de que su valor en el mercado caiga.

Ante esta tesitura ya son dos los equipos que han puesto el foco en el futbolista de 25 años y los dos son de Manchester. City y United miran a Frenkie de Jong y lo hacen de manera distinta. El equipo de Pep Guardiola busca un futbolista que apuntale su medular y parece dispuesto a incluir en la operación como moneda de cambio a Bernardo Silva, que se ajusta al modelo que busca Xavi para los azulgrana. El técnico de Tarrasa quiere seguir contando con De Jong pero es consciente de la situación que atraviesa la entidad y estaría dispuesto a dejarle salir si llega un sustituto de garantías, algo que parece que se cumpliría si se produce el cruce de caminos entre el Camp Nou y el Etihad Stadium. Bernardo Silva es un futbolista de primer nivel que este curso, sin ir más lejos, ha marcado trece goles y ha repartido siete asistencias, unas cifras superiores a las de De Jong, que apenas ha anotado cuatro dianas y ha dado cinco pases de gol.

Alivio salarial

El interés del Manchester United es diferente. Los 'Red Devils' han fichado este verano a Erik ten Hag, el técnico con el que Frenkie de Jong mostró su mejor versión en el Ajax y un entrenador que ha puesto el fichaje de su pupilo como una prioridad absoluta para este mercado de fichajes. Tanto es así, que el club de Old Trafford ya podría haber presentado una primera propuesta de 60 millones de euros más 20 en variables. La oferta ya está siendo estudiada en el Barcelona y permitiría ahorrar los 40 millones de euros que el neerlandés suma a la masa salarial del club entre su ficha y la amortización que todavía tiene pendiente.

Las dos ofertas podrían satisfacer al Barcelona, que sigue viendo como necesaria la salida de Frenkie de Jong. El club culé asegura que se trata de una decisión deportiva pero la operación sería importante también a nivel económico. El ex del Ajax no ha dado el paso al frente para ser un futbolista capital en el Barça, ha visto como a su alrededor explotaban jugadores como Nico, Pedri o Gavi y ha sido incapaz de mostrar su liderazgo. Esa carencia ha hecho que Xavi ya no le considere fundamental para el proyecto y también que los trece millones de euros limpios que percibe por temporada parezcan una montaña insalvable en mitad de la situación que atraviesa el Barcelona. Ese salario hoy no es la realidad culé. Sí parece serlo en cambio para los dos gigantes de Mánchester, los dos primeros clubes que le han abierto las puertas este verano.