Caravana atlética en el centro de Madrid. / Víctor Lerena / efe

Celebración

Madrid se engalana de rojiblanco para celebrar la Liga

Antes de la entrega del trofeo, los aficionados recorrieron en sus coches y motos las calles de la ciudad, donde resonaron cánticos y cláxones

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

No fue un festejo como en los viejos tiempos, pero eso no impidió que el domingo se tiñese de rojiblanco. Tras la fiebre del sábado noche entre la afición del Atlético, desatada tras el alirón entonado en Valladolid, lo de este domingo ya fue más protocolario y moderado, acorde a esta extraña época de la covid-19.

Ni rastro de la plantilla y el cuerpo técnico colchoneros en Neptuno, epicentro de la celebración tras el título. Solo el capitán Koke se acercó a la fuente a altas horas de la madrugada para cumplir con la tradición y colocar la bandera y la bufanda del Atlético al cuello y en el tridente de la figura del dios del mar en la mitología griega, que desde hace tres décadas es testigo de las mayores alegrías rojiblancas. También lució la estatua durante toda la jornada un brazalete negro, en recuerdo del joven aficionado fallecido en la noche del sábado después de golpearse con una columna cuando iba con medio cuerpo asomado a través de la ventanilla de una furgoneta.

Después de las imágenes de multidudes del sábado, el Atlético quiso hacer un llamamiento a la prudencia y convocó, como acto central para la afición del campeón, una caravana rojiblanca, en la que desde las 18.00 horas, vehículos, motos e incluso bicis, todos engalanados con banderas, bufandas y camisetas, se concentraron entre Atocha y la Plaza de Castilla, haciendo sonar sus cláxones a través del Paseo del Prado, el Paseo de Recoletos y el Paseo de la Castellana, tres de las principales arterias de Madrid en las que resonó con fuerza el himno colchonero. El propio club pidió a sus seguidores que celebrasen la Liga de esta manera, evitando bajarse de los vehículos o pararse en Neptuno para evitar aglomeraciones y cumplir así con las medidas sanitarias, invitando también a emular la caravana en otras ciudades y decorar los balcones y las ventanas a los aficionados que prefirieron seguir la fiesta desde sus casas.

Ya a continuación, con algo de retraso respecto al horario previsto de las 20:00, tuvo lugar el acto protocolario del club, con jugadores, cuerpo técnico, familiares, directivos y autoridades. En el Wanda Metropolitano, el fortín del campeón de Liga, y con el momento cumbre de la entrega del trofeo, algo que tradicionalmente se hacía en el primer partido de la temporada siguiente, que ya en las últimas temporadas se venía llevando a cabo sobre el césped, tras la proclamación del campeón, y que esta vez se postergó hasta el día siguiente.

Vídeo. Koke levante el trofeo de Liga junto al resto de la plantilla y cuerpo técnico del Atlético. / afp

José Manuel Rodríguez Uribes, ministro de Cultura y Deportes, Mercedes González, delegada del Gobierno en Madrid, Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, José Luis Martínez Almeida, alcalde de Madrid, Luis Rubiales, presidente de la Federación Española de Fútbol, y Enrique Cerezo, presidente del Atlético, presidieron el acto, en el que jugadores y cuerpo técnico colchoneros pudieron ya tocar el ansiado trofeo, el undécimo en la historia del club.

Cerezo recordó al joven aficionado tristemente fallecido el día anterior, antes de agradecer el apoyo de afición atlética, que no ha podido vivir desde la grada una temporada para el recuerdo, así como de las autoridades deportivas que hicieron posible el normal desarrollo de la competición. «Hoy es un día para la celebración, para el orgullo y para seguir creyendo y demostrando que el Atlético es uno de los mejores clubes del mundo», señaló a continuación Ayuso.

«Este es un equipo campeón con todas las letras, con mayúsculas», resaltó por su parte Rodríguez Uribes, subrayando los valores del club. A renglón seguido, Martínez Almeida, reconocido colchonero, puso de relieve la figura de Simeone: «Lo más difícil es girar la historia y tú lo hiciste a lo largo de estos últimos diez años». Fue antes de que Koke levantase la Liga, esa que en el Atlético llevaban siete años esperando.