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Jornada 34

Triunfo agónico de un líder de doble cara en Elche

Liderado por Kondogbia y un gran Carrasco, el Atlético se adelantó y debió sentenciar en un gran primer acto, pero luego renunció al balón y terminó ganando porque Fidel lanzó un penalti al poste

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

Tremendo, increíble, dramático, agónico...Se le puede poner cualquier calificativo al triunfo logrado por el Atlético en Elche que le permitirá llegar como líder al Camp Nou, presionar a sus tres rivales en la pugna por el campeonato y ser el único que depende de sí mismo a solo cuatro jornadas para el final del campeonato. Pero tienen que pasar de nuevo por el diván los colchoneros y en especial su técnico. Completaron un gran primer período, en el que se pusieron por delante y debieron incluso abrochar el triunfo con un par de goles más, pero renunciaron por completo al balón en el segundo acto, fueron metiéndose atrás a medida que su técnico fue realizando cambios conservadores y acabaron sumando tres puntos casi milagrosos.

Marcos Llorente también mostró una doble clara. La del centrocampista total que marcó el gol de tan importante y apurada victoria pero también, la de un jugador nervioso y hasta inexperto, que cometió un penalti pueril en los últimos instantes por una mano tan evidente como absurda. No había amenazado el Elche hasta los compases finales, pero pudo castigar el conformismo del líder y las críticas arreciarían contra el Cholo con toda justicia, además. A Fidel le pudo la presión, se le agigantó Oblak, que ya detuvo una pena máxima clave ante el Alavés y le adivinó el lugar del lanzamiento, y estrelló el balón en el poste. Se adelantó el guardameta pero como no tocó el balón y los árbitros entendieron que no tuvo influencia en el fallo del ejecutor, no se ordenó repetir. Madera clave quizá para el desenlace del título y del descenso.

Grandeza y miseria juntas del fútbol, ese juego tan bello y pródigo en sorpresas como resultadista.

Después de cuatro desplazamientos consecutivos incapaz de ganar y espoleado por el batacazo del Barça ante el Granada, el Atlético salió como se le exige a un líder frente a un rival que pugna por la permanencia. Ya con casi toda la plantilla disponible, salvo el lesionado Lodi, Simeone al fin agitó el árbol y alineó a cinco hombres que no fueron de la partida en Bilbao. Lo más novedoso, la titularidad de Kondogbia, un centrocampista notable infrautilizado por el Cholo este curso.

0 Elche

Gazzaniga, Palacios (Barragán, min. 46) Diego González, Dani Calvo, Josema (Víctor Rodríguez, min. 80) Marcone (Josan, min. 80), Raul Guti, Tete Morente (Piatti, min. 46), Pere Milla (Nino, min. 71), Fidel y Lucas Boyé

1 Atlético

Oblak, Trippier, Savic, Giménez (Felipe, min. 82), Hermoso, Carrasco, Llorente, Kondogbia, Lemar (Joao Félix, min. 57), Correa (Koke, min. 65) y Luis Suárez (Saúl, min. 82)

  • goles: 0-1: min. 23, Llorente

  • ÁRBITRO: Melero López (Comité andaluz): Mostró amarilla a Lemar, Carrasco, Pere Milla, Barragán y Lucas Boyè

  • INCIDENCIAS: Partido de la 34ª jornada de Liga, disputado sin público en el Martínez Valero.

Fue fichado del Valencia para reemplazar a Thomas Partey, titular indiscutible en su última etapa, pero apenas ha contado. Se sabe que todos los jugadores deben pasar un período de adaptación con este técnico, pero el francés se merecía muchos más minutos. Tiene presencia, físico, ocupa mucho terreno, roba, sabe jugarla e incluso llega. Parece mucho más a día de hoy que Saúl e incluso que un Koke sin fuelle y algo tocado.

Con el galo solo de pivote salió a escena el Atlético frente a un Elche que juntó las línea en bloque bajo pero se vio claramente superado en el primer acto. Móvil, versátil, con constantes cambios de posición y sobre todo ambición, el líder salió como se le tiene que exigir. Robó por completó el balón a los ilicitanos y comenzó a generar ocasiones. La primera, clarísima, tras una enorme combinación entre Correa y Suárez que, de forma incomprensible, desperdició el uruguayo solo ante Gazzaniga, el portero internacional argentino cuya reciente titularidad en detrimento de Edgar Badia se le discute mucho a Fran Escribá.

A vueltas con el dichoso VAR

A instancias del VAR, se le anuló un gol a Luis Suárez por un fuera de juego milimétrico, de esos que pese a las rayas trazadas por la tecnología generan controversia. Enorme internada por la izquierda de Carrasco hasta la línea de fondo y su pase atrás lo remató Llorente con la suerte de que golpeó en Josema y entró. De no ser gol, era penalti claro por mano. Hecho lo más difícil, el Atlético bajó algo el ritmo y dio un pasito para atrás, algo habitual en tiempos del Cholo que le causa no pocos disgustos. Aun así, debió irse al descanso con el partido sentenciado. Más polémica al final de ese primer acto. El juez señaló penalti por una mano, o más bien codo y costado, de Diego González, en un tiro que iba a puerta de Correa, pero se desdijo tras consultar el monitor. Lo de las manos en esta Liga, resulta ininteligible.

Incapaz de trenzar cuatro pases y de pisar el área rival, lo mejor para el Elche era que seguía vivo. Buscó cambiar la dinámica Escribá con dos cambios tras la reanudación. Barragán por el colombiano Palacios, un juguete en los pies de Carrasco, y Piatti en vez de Morente. Motivación extra para el veterano extremo argentino ante Simeone, el técnico que le dio la alternativa en Estudiantes con solo 17 años.

Los colchoneros salieron de nuevo con presión alta pero les duró muy poco, si acaso diez minutos. Ya sea por cansancio, por el control aparente de la situación o por la inoperancia del rival, el caso es que el Atlético se dedicó a contemporizar. Entraron Joao Félix y Koke, pero ya era un equipo con mucha menos mordiente y balón. Enfrente, minutos para el veratense Nino, cerca ya de los 41 años. Acabaron los madrileños muy atrás, ya con Saúl y Felipe, con enormes dudas, incluso de Oblak en las salidas. El colmo, ese penalti de Llorente más propio de cadetes que Fidel estrelló en el palo y traerá cola. La doble versión del Atlético, con grandeza a veces, muy menor con frecuencia.