Marcos Alonso, objetivo prioritario del Barça. / ep

Mercado

Barcelona y Chelsea, condenados a entenderse

Los culés siguen pendientes de Marcos Alonso y Azpilicueta, mientras que los londinenses miran con interés el 'caso Dembélé'

DANIEL PANERO

Barcelona y Chelsea parecen destinados a entenderse en este mercado veraniego de fichajes, hasta la fecha muy parado. El conjunto culé sigue inmerso en sus planes de hacer una profunda reestructuración de la parcela defensiva y mira al equipo 'blue', donde Christiansen, Marcos Alonso y César Azpilicueta esperan la señal definitiva para vestir de blaugranas. Mientras, en Londres siguen pendientes del culebrón Dembélé y esperarán a su resolución para lanzar sus redes sobre un futbolista que puede ser capital en su nuevo proyecto.

Xavi Hernández quiere cortar por lo sano en la zaga del Barça. Así se lo hizo saber el técnico de Tarrasa a Joan Laporta nada más concluir la temporada y así se lo comunicó también a Gerard Piqué, jugador que pasaría a un segundo plano. Esa decisión lleva consigo la salida casi obligada de jugadores como Lenglet, Mingueza o Umtiti y el aterrizaje de nuevas piezas que den al equipo la solidez que necesitan para volver a ser competitivos con los grandes transatlánticos del Viejo Continente. Es ahí donde aparece el Chelsea, un equipo que en este momento cuenta con lo que necesita el Barça, refuerzos de garantías que pueden salir buenos, bonitos y baratos.

Y es que el Chelsea se encuentra inmerso en una profunda remodelación que el Barça puede aprovechar para pescar en aguas revueltas. La salida de Roman Abramóvich y la llegada de Todd Boehly, un magnate con una fortuna valorada en 4.500 millones de dólares, hacen que jugadores como Christiansen, Azpilicueta, Marcos Alonso o Rudiger opten por abandonar el barco. El alemán ya ha puesto rumbo al Real Madrid, el danés ya tiene un acuerdo con los culés y los otros dos futbolistas son los que ahora se han convertido en objetivo prioritario para la entidad que preside Joan Laporta.

Marcos Alonso es un viejo anhelo del Barcelona. En el Camp Nou gusta su facilidad para ser un futbolista determinante en ataque, su exuberancia física y su deseo en firme de jugar en el equipo culé. El periodista Fabrizio Romano aseguró el pasado 13 de junio que Mateu Alemany ya tiene el sí del jugador y que ahora solo faltaría la segunda parte, negociar con el conjunto inglés. El Chelsea ha tasado al canterano del Real Madrid en 13 millones de euros, una cifra que el Barça no puede asumir hasta que no active las palancas económicas y una cantidad que los blaugranas esperan reducir considerablemente a lo largo del mercado de fichajes.

El caso de César Azpilicueta es diferente. El defensa navarro gusta en Can Barça porque consideran que es un futbolista que puede aportar su veteranía al bloque, su carácter ganador y ser un comodín para Xavi en el once blaugrana. Puede jugar como central, lateral diestro e incluso como carrilero en la izquierda, todo un salvavidas para la zaga.

El ex de Osasuna y Olympique de Marsella terminaba contrato con el Chelsea este verano pero el pasado curso, con 32 años, volvió a cumplir el cupo mínimo de encuentros disputados y renovó automáticamente su vínculo con los 'blues' hasta junio de 2023. El Chelsea pide, al igual que por Marcos Alonso, 13 millones de euros, una cantidad que en el Barça esperan que sea rebajada si el futbolista alcanza un acuerdo amistoso con los nuevos propietarios del club.

El otro ala del avión que sobrevuela el nuevo puente aéreo entre Barcelona y Londres es el de Ousmane Dembélé. Los culés se han reunido esta misma semana con su agente, Moussa Sissoko, para poner de nuevo sobre la mesa la oferta que ya le habían presentado desde hace meses. La propuesta no fue del agrado del representante del Mosquito y tanto los blaugranas como el Chelsea permanecen a la espera de la decisión final.

Doblar puestos en la plantilla

El Barça no subirá la oferta y desde Londres se frotan las manos con un jugador que este mismo jueves termina contrato y debe elegir. Según el diario Sport, el Chelsea ha realizado una oferta de diez millones de euros netos por temporada, una cantidad similar a la presentada en el Camp Nou. La pelota está ahora en el tejado de Dembélé.

El Barça mira al Chelsea y lo hace con una de las peticiones más importantes de Xavi en este mercado. El de Tarrasa quiere una plantilla en la que tenga un suplente de garantías en todas las posiciones. Quiere doblar puestos y eso incluye a Busquets, que tendrá a Kessié como alternativa, y a Jordi Alba. El lateral de Hospitalet terminó muy justo físicamente la temporada pasada y a sus 33 años en el club culé consideran que va siendo hora de aligerar la carga de encuentros. 44 partidos y casi 4.000 minutos son demasiados para un jugador que no cuenta con un Plan B. Marcos Alonso es el principal candidato en una lista en la que también están Javi Galán y José Gayà.