Ferran Torres prepara un centro ante la presión de Iván Alejo en una acción del partido frente al Cádiz en el Nuevo Mirandilla. / EFE

Análisis

El Barça tiene fondo de armario

Xavi hizo rotaciones ante el Cádiz antes de visitar al Bayern y la apuesta le salió bien al técnico azulgrana

DANIEL PANERO Madrid

El Barcelona de esta temporada es más que once jugadores. Esa es la principal conclusión que se puede extraer tras la visita de los culés al Nuevo Mirandilla. Xavi apostó por hacer rotaciones antes de la difícil visita al Bayern de Múnich que afronta el Barça el martes y la apuesta no le pudo salir mejor. Los azulgranas golearon por 0-4, cogieron moral para la Champions y pusieron a prueba un fondo de armario que se antoja clave en una temporada con una gran carga de partidos debido al Mundial de Catar.

«Me preocupa que todo el mundo esté disponible y que todo el mundo se entrene bien. Juegue quien juegue no se nota la diferencia, así que esto será una dinámica en la temporada. Hay que gestionar los minutos porque puede haber bajas por sanciones y lesiones», aseguró Xavi tras la contundente victoria ante el Cádiz. Las palabras del técnico catalán son las de un entrenador que, ahora sí, cuenta con una plantilla amplia para afrontar todas las competiciones y que sabe que esa puede ser una de las claves del éxito para mantener el tono físico a lo largo de todo el curso.

El partido ante el Cádiz es un ejemplo de administración de esos minutos. Era un encuentro bisagra en mitad de los compromisos de Champions contra el Viktoria Pilsen y frente al Bayern. Una oportunidad para que jugadores menos habituales tuvieran su cuota de protagonismo y descansaran otros que se antojan clave ante el gigante alemán. En esta ocasión los que partieron desde el banquillo fueron Lewandowski, Dembélé, Pedri, Koundé y Eric García, futbolistas que han sido determinantes en la buena dinámica que atraviesan los culés y que entraron en la recta final para dejar finiquitado el trabajo de desgaste que previamente habían realizado sus compañeros.

En lugar de ellos apareció la llamada unidad B. Xavi pidió antes del verano una plantilla que tuviera doblados todos los puestos y eso es precisamente lo que tiene desde que se cerrara el mercado de fichajes. Ante el Cádiz aparecieron en el once Héctor Bellerín, que debutó como azulgrana, Gerard Piqué, Frenkie de Jong, Memphis Depay y Ferran Torres. Se trata de jugadores que hace apenas un año hubiesen sido titulares y que esta temporada han visto mermados sus minutos como consecuencia de las palancas y que sirven para dar riqueza a un equipo completo. Con argumentos desde el banquillo para cambiar la dinámica de los partidos y con nivel suficiente para soportar las rotaciones que Xavi pretende hacer en meses tan maratonianos como es el de septiembre, con cinco encuentros en apenas catorce días.

De Jong se sube al carro

Dentro del buen nivel general de los menos habituales destacó la figura de Frenkie de Jong. El neerlandés, que tuvo un pie fuera de la Ciudad Condal a lo largo de todo el verano, fue nombrado el jugador más valioso del partido ante el Cádiz después de un encuentro en el que se erigió como la brújula capaz de frenar el empuje de un rival que apretaba muy arriba debido a las urgencias que atraviesa por los malos resultados. El ex del Ajax supo bajar a recibir el balón para romper líneas, tuvo la fluidez en el juego que por momentos faltó en el choque y volvió a demostrar que tiene una capacidad innata para pisar área rival y ver portería. Su gol fue clave para decantar un partido que hasta ese momento se le atragantaba a su equipo y que terminó con una nueva goleada.

El partido ante el Cádiz también sirvió para que debutaran los últimos fichajes. Héctor Bellerín y Marcos Alonso disputaron sus primeros minutos como azulgranas y lo hicieron sin grandes alardes en ataque, pero sólidos en la parcela defensiva. El ex del Arsenal jugó todo el choque, demostrando que llega en plena forma tras hacer la pretemporada en el conjunto de Mikel Arteta, mientras que el ex del Chelsea entró en la recta final y no tuvo protagonismo en las dianas de Ansu Fati y Dembélé. Ambos se suman a un grupo que tiene fondo de armario para afrontar con garantía una temporada que ilusiona al barcelonismo.