Jornada 24

El Levante agudiza el mal de altura del Atlético

El líder tropieza ante los granotas por segunda vez en la semana, esta vez con la primera derrota liguera en el Metropolitano desde diciembre de 2019, y aviva de nuevo la lucha por el título

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

El mal de altura comienza a apoderarse del Atlético. Bien es verdad que padece una auténtica plaga de bajas el conjunto de Simeone, pero también que acumula siete duelos ligueros consecutivos encajando al menos un gol y se le han escapado ya siete de los últimos doce puntos, justo cuando su superioridad al frente de la tabla parecía ya casi incuestionable. El Levante, que ya le había quitado dos puntos el miércoles en el Ciutat de Valéncia, ahondó en la herida, esta vez con una victoria en el Metropolitano cimentada en el gol de Morales y sellada con el tanto de De Frutos en la última jugada. Un golpe que hizo ceder el fortín colchonero, invicto en Liga desde diciembre de 2019, cuando otro equipo azulgrana, el Barça, se impuso 0-1.

El Atlético tuvo que sacrificar la frescura ofensiva de Llorente para situarlo de comodín en el carril derecho frente a las ausencias de Trippier y Vrsaljko. Mientras, el Levante afrontó el duelo plagado de novedades después de dos semanas con doble partido. No es habitual ver juntos a Correa y Joao Félix, dos futbolistas para actuar como enganches, por lo que el partido ya tenía un buen aliciente de partida siguiendo las evoluciones de la combinación del portugués y el argentino. Curiosamente, ambos equipos calcaron sus dibujos tácticos de inicio, con defensas de tres centrales, carrileros, dobles pivotes y sendos tridentes ofensivos.

El Levante, fiel a su estilo fresco y directo, salió descarado al césped del Metropolitano, ajeno a las rotaciones, y cerca estuvo de perforar la puerta atlética a las primeras de cambio, algo demasiado habitual en las últimas semanas para disgusto de Simeone. Balón largo de Rochina para Morales, que controló con maestría y se plantó mano a mano ante Oblak, pero remató desviado con la zurda. El 'Comandante', que no entiende de descansos, comenzaba pronto a ser el mayor dolor de cabeza colchonero.

0 Atlético

Oblak, Llorente, Giménez (Lemar, min. 54), Felipe, Hermoso, Lodi, Kondogbia (Torreira, min. 61), Koke (Dembélé, min. 74), Correa (Ricard, min. 61), Luis Suárez y Joao Félix.

2 Levante

Cárdenas, Coke (Son, min. 71), Vezo, Róber Pier, Duarte, Toño (Clerc, min. 71), Malsa, Bardhi, Rochina (De Frutos, min. 62), Sergio León (Dani Gómez, min. 62) y Morales (Vukcevic, min. 80).

  • goles: 0-1: min. 31, Morales. 0-2: min. 95, De Frutos.

  • árbitro: Mario Melero López (Comité andaluz). Amonestó a Vezo, Cárdenas y Róber Pier por el Levante y a Lemar y Koke por el Atlético.

  • incidencias: Partido de la jornada 24 en Primera disputado en el Wanda Metropolitano a puerta cerrada.

El Atlético fue llevando el duelo hacia el área granota, sobre todo a través del empuje de Luis Suárez, pero faltaba el talento de Joao Félix y Correa en el último pase, allí donde se cocinan los goles. Sin mucha claridad por el centro, Lodi llevó la voz cantante en sus subidas en la banda izquierda, aunque le faltó precisión en el centro. El Levante vivía más o menos tranquilo y no renunciaba tampoco a explorar en ataque.

Con un futbolista como Morales arriba, la vida es más fácil. Un centro desde el costado izquierdo tras contraataque dejó un balón suelto en el área rojiblanca, Kondogbia no estuvo contundente en el despeje y el '11' levantinista no perdonó, con la dosis de fortuna necesaria para que el balón se envenenase sin dejar margen de reacción a Oblak. Séptima jornada consecutiva sin dejar la puerta a cero. Increíble en el Atlético. Reaccionó rápido el conjunto de Simeone, pero Joao Félix remató a las nubes con la pierna izquierda.

La valentía del Levante impide relajarse al rival, pese a la ventaja en un escenario imponente. Bien pudo Rochina, en caso de haber estado más preciso en el pase de zurda, dejar a Sergio León solo ante Oblak. No terminaba de sentirse cómodo el Atlético, incapaz de encontrar espacios en la zona de enganche y obligado a generar juego ofensivo más por empuje que a través de la inspiración.

Cambio táctico

Pese a la escasa producción ofensiva en la primera parte, Simeone evitó los cambios al descanso. Su equipo respondió a la confianza con un punto más de intensidad y eso se tradujo en mayor sensación de peligro colchonera. Otra lesión de Giménez adelantó la entrada en escena de Lemar y el cambio de esquema táctico rojiblanco, ya con una clásica defensa de cuatro hombres y más madera en ataque.

La cosa no terminaba de aclararse para el Atlético, pero un remate de falta de Luis Suárez al poste pudo suponer el empate. El uruguayo ha recuperado como colchonero esa faceta que mostró en mayor medida cuando era jugador del Liverpool. Otra arma en un delantero total. La ocasión envalentonó a los pupilos de Simeone, pues a partir de ese momento el duelo se convirtió en un torbellino de ocasiones locales, incluido un gol anulado por falta previa de Suárez.

La entrada del canterano Ricard por Correa permitió liberar a Llorente en la faceta ofensiva, esa en la que está brillando esta temporada. Toda una declaración de intenciones, con las hostilidades definitivamente desatadas. Cárdenas, ya sometido a un bombardeo, evitó el empate con una buena parada a volea de Joao Félix, pero el reloj seguía su transcurrir imparable y el Levante continuaba por delante en el marcador.

Debutó Dembélé, recuperado 'in extremis' tras su negativo en covid-19, para quemar ya todas las naves ofensivas rojiblancas. Mientras, el Levante se protegía con la entrada de Vukcevic por el una vez más héroe granota, el 'Comandante' Morales. El Atlético siguió intentándolo, acumulando hombres de ataque pero carente de claridad y además ya muy angustiado por el crono. No merecía la derrota el Atlético, las cosas como son, pero esta vez no llegó la remontada sino el segundo gol del Levante, pues De Frutos sorprendió a Oblak incorporado al remate a la desesperada. La lucha por la Liga, que parecía encarrilada, vuelve a subir de temperatura.