Cuartos / Vuelta

El Eintracht rubrica otra debacle europea del Barça

El equipo alemán jugó como en casa, pasó por encima de los de Xavi en el Camp Nou y se impuso por 2-3 en una noche de terror azulgrana

DANIEL PANERO

El Barça se la pegó contra el Eintracht en la Europa League. El conjunto que dirige Xavi revivió las pesadillas europeas vividas frente al Liverpool, PSG, Juventus o Roma y disputó uno de sus peores partidos desde la llegada del técnico de Tarrasa. Los culés se vieron superados en todo momento por los germanos y Kostic en dos ocasiones y Santos Borré en una certificaron una eliminación que acerca al Camp Nou el fantasma de una temporada en blanco que cada vez está más cerca. Los goles de Busquets y Memphis Depay, ambos en el descuento, decoraron un marcador que pudo ser más abultado.

Como si jugara de local. Así salió el Eintracht de Fráncfort a disputar el partido de vuelta contra el Barça. El Camp Nou recibió la llegada masiva de hasta 20.000 alemanes dispuestos a arropar a los de Oliver Glasner. El aliento lo notó un equipo que salió lanzado, con una presión asfixiante arriba, dispuesto a incomodar la salida de balón de los de Xavi y con la misión de golpear primero. Dicho y hecho. El Eintracht sorprendió y en apenas dos minutos hizo tambalear a unos culés que cayeron en la trampa. Eric García derribó a Lindstrom en el área y puso a Kostic a once metros de la meta de Ter Stegen. El serbio no perdonó y colocó la primera piedra para los blaugranas en el camino a semifinales.

El tanto inicial de Kostic fue solo eso, la primera piedra. El Barça, que salió sin Piqué por lesión, se hizo con las riendas del partido, o eso creía, y comenzó a percutir desde los extremos con un Ousmane Dembélé muy activo. Fue un señuelo del Eintracht. Los germanos esperaban y salían al contragolpe con una velocidad endiablada que era incontrolable para el Barcelona. Kostic, Knauff y Jakic pusieron de manifiesto la fragilidad culé y avisaron antes de que Santos Borré prendiera la mecha con la traca final. El colombiano recibió, se giró sin oposición y soltó un latigazo a la escuadra para cerrar una primera parte terrorífica para un Barça incapaz de maniatar a un rival crecido que se sentía capaz de todo.

2 Barcelona

Ter Stegen, Mingueza (Dest, min. 62), Araujo, Eric García (Luuk de Jong, min. 70), Jordi Alba, Pedri (Frenkie de Jong, min. 46), Busquets, Gavi, Dembélé, Aubameyang (Adama, min. 62) y Ferran Torres (Memphis, min. 80).

3 Eintracht

Trapp, Touré (Hasebe, min. 99), Hinteregger, N'Dicka, Knauff (Chandler, min. 99), Jokic, Rode (Hrustic, min. 80) Kostic, Lindstrom (Hauge, min. 80), Kamada y Borré (Ache, min. 91).

  • Goles: 0-1: min. 4, Kostic, de penalti. 0-2: min. 36, Santos Borré. 0-3: min. 67, Kostic. 1-3: min. 91, Busquets. 2-3: min. 101, Memphis, de penalti.

  • Árbitro: Soares Días. Amonestó a Eric García, Jakic, Gavi, Hrustic, Dembélé, Knauff, Glasner, Trapp y expulsó a N´Dicka.

  • Incidencias: Partido de vuelta de cuartos de la Europa League disputado en el Camp Nou ante 80.000 espectadores.

Dembélé, única alternativa

El descanso sumó otro problema más para Xavi. Pedri se tuvo que retirar por lesión y su lugar lo ocupó Frenkie de Jong. La entrada del neerlandés no mejoró los problemas de un Barça que solo era capaz de inquietar a los de Glasner con las acometidas de un Dembélé que lo intentó de todas las maneras posibles. El galo fue la única alternativa para inquietar a los germanos y un balón suyo pudo cambiar el curso del partido si Aubameyang hubiera estado preciso en el remate. No lo estuvo y dejó pasar la ocasión más clara para recortar distancias.

El gol no llegaba y Xavi pasó al ataque agitando la coctelera. Dio entrada a Dest, Adama Traoré y Luuk de Jong pero no era el día. Los cambios, lejos de dar empuje a los blaugranas, hicieron más grandes las carencias de un Barça al que no le salía nada. El Eintracht olió una vez más las dudas y aprovechó para dar el último golpe. Kamada recibió en el desierto en la medular blaugrana para habilitar a Kostic y dejar al serbio listo para fusilar el tercero, el definitivo, el que cerraba una noche trágica para un culé que además tuvo que compartir asiento con su verdugo. El Camp Nou, que vivió aún sin demasiada esperanza los goles estériles de Busquets y Memphis Depay sobre la bocina, parecía el Oktoberfest con 20.000 alemanes cantando al ritmo de un equipo que se dio un homenaje en el Camp Nou y que acerca a Can Barça el fantasma de la temporada en blanco.