Jornada 2

Rakitic rescata un buen punto para un mal Sevilla

El croata, de discutible penalti, igualó cerca del final un partido que controló el Wolfsburgo

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

Solo un discutible penalti de Josuha Guilavogui, excentrocampista del Atlético que golpeó en la espinilla de forma involuntaria a Lamela después de despejar el balón, evitó la derrota de un flojo Sevilla ante un Wolfsburgo más dinámico que se marchó indignado con el árbitro y en inferioridad porque, adeás esa acción le costó la expulsión por doble amarilla al centrocampista francés. Incluso pudieron vencer los andaluces en el descuento, pero el centro envenenado del Papu golpeó en el poste. Aunque el Salzburgo venció al Lille, el empate deja el grupo muy abierto pero este Sevilla debe crecer si quiere avanzar en una Champions que no perdona. No fue un buen partido del representante español, ni esta vez Julen Lopetegui acertó en los cambios.

El hecho de que todos los equipos del grupo iniciaran la segunda jornada con un punto motivó quizá que los lobos y los hispalenses actuasen con bastantes precauciones. Más preocupados de no fallar que de ir en busca del rival, pero fieles a sus estilos. El equipo de Lopetegui con el objetivo prioritario de gobernar la situación a través de la posesión de balón, aunque fuera con escasa profundidad, y el Wolfsburgo esperando hasta robar algún balón y salir con mayor verticalidad aprovechando la velocidad de sus tres delanteros.

1 Wolfsburgo

Casteels, Mbabu, Lacroix, Bornauw, Roussillon, Guilavogui, Arnold, Baku, Lukebakio, Steffen (Waldschmid, min. 74) y Weghorst (Gerhardt, min. 92)

1 Sevilla

Bono, Navas, Koundé, Diego Carlos, Acuña (Rekik, min. 46), Fernando, Jordán (Romero, min. 70), Papu Gómez, Suso (Lamela, min. 52) Ocampos (Munir, min. 74) y Rafa Mir (Rakitic, min. 52)

  • Goles: 1-0: min. 48, Steffen. 1-1: min. 87, Rakitic, de penalti.

  • Árbitro: Georgi Kabakov (Bulgaria): Expulsó por doble amarilla a Guilavogui (min. 84). Amonestó a Lacroix, Steffen, Suso, Rafa Mir, Weghorst y Roussillon.

Intentaron intimidar al principio los bajosajones a partir del físico, pero el colegiado búlgaro cortó rápido cualquier signo de dureza y castigó con sendas amarillas a Lacroix por un manotazo a Ocampos y a Steffen por un ligero golpe con el codo a Acuña. Echaron en falta los andaluces algo más del Papu, que no mostró nada de su nivel, y estuvieron imprecisos, pero gozaron de un par de ocasiones en un primer acto equilibrado. Sobre todo, tras un gran centro desde la izquierda que Rafa Mir no pudo rematar en boca de gol porque se le adelantó el lateral. En el conjunto de Van Bommel, tercero en la Bundesliga, sobresalió el suizo Kevin Mbabu, un lateral de largo recorrido con un despliegue físico tremendo, característico en el fútbol moderno.

Se reanudó el choque tras el descanso sin Acuña, lesionado, y con una pésima noticia para los hispalenses porque en su primera llegada los germanos marcaron. Centro desde la banda derecha, barullo para despejar y Navas le deja el balón muerto a Steffen para empujarlo a la red. Duro castigo a la falta de la contundencia de los hispalenses y doble movimiento enseguida de Lopetegui, que pasó a jugar sin un ariete posicional. Se marchó Rafa Mir, gris en su estreno gris como titular en Champions y sin hacer olvidar al ausente En-Nesyri.

Al Sevilla ya no le quedaba más remedio que ponerle más intensidad e ir a presionar más arriba. El riesgo, los contragolpes alemanes. Como el panorama no mejoraba e incluso Bono salvaba el segundo, Lopetegui rectificó y puso en liza para el tramo final a Munir y Romero, los dos arietes que le quedaban. Menos mal que llegó el extrañísimo penalti de Guilavogui y Rakitic no falló desde el punto de penalti