Okafor marca el gol que dio la victoria al Salzburgo. / Afp

Grupo G | Jornada 6

El Sevilla se queda helado en Salzburgo

El conjunto de Julen Lopetegui cae derrotado en Austria y tendrá que disputar el 'playoff' de acceso a octavos de final de la Europa League

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

En una noche de perros por las gélidas temperaturas y bajo un silencio sepulcral en las gradas, vacías por los estragos que la pandemia del coronavirus está causando en Austria, el Sevilla dijo adiós a la Champions con una dura derrota frente al Salzburgo y tendrá que disputar el 'playoff' de acceso a octavos de final de la Europa League, su competición fetiche, que esta temporada celebrará además su final en el Ramón Sánchez Pizjuán.

El conjunto de Julen Lopetegui, golpeado por las bajas de piezas sensibles, pero penalizado sobre todo por su falta de pegada y un par de indiscreciones de Montiel y Jordán, fue incapaz de lograr el triunfo que precisaba para estar por sexta vez en su historia en la primera ronda de eliminatorias del principal torneo continental, en la que en cambio se estrenará el cuadro centroeuropeo, segundo clasificado de un grupo que llegó a la última jornada con todo abierto y uno de los posibles rivales, por tanto, del Real Madrid en el sorteo que se celebrará el próximo lunes en la localidad suiza de Nyon.

La obsesión de Lopetegui era cortocircuitar las transiciones del Salzburgo. El equipo de la factoría Red Bull presume de tener la media de edad más baja de la Champions y vuela a la carrera con su lozana plantilla. Por eso extremó las vigilancias y envidó con Munir como punta de lanza en detrimento de Rafa Mir para que el internacional marroquí ayudase a contener las veloces salidas del cuadro austríaco. El plan fue efectivo en la primera parte porque los locales apenas tuvieron llegadas venenosas, más allá de un disparo de Sucic que salió lamiendo el palo, pero se desmoronó en el segundo periodo por un error que le mandó al purgatorio.

1 Salzburgo

Köhn, Kristensen, Onguéné, Solet, Ulmer, Sucic (Capaldo, min. 75), Camara, Aaronson, Selwald, Okafor (Adamu, min. 84) y Adeyemi (Sesko, min. 66).

0 Sevilla

Bono, Montiel (Rekik, min. 68), Diego Carlos, Koundé, Augustinsson (Rafa Mir, min. 53), Jordán, Fernando, Rakitic (Óliver Torres, min. 68), Papu Gómez, Munir y Ocampos (Óscar Rodríguez, min. 68).

  • Gol: 1-0: min. 50, Okafor.

  • Árbitro: Slavko Vincic (Eslovenia). Amonestó a Augustinsson, Onguéné, Ulmer y Ocampos. Expulsó por doble amarilla a Jordán (min. 64).

  • Incidencias: Partido correspondiente a la sexta jornada del grupo G de la Liga de Campeones, disputado en el Red Bull Arena de Salzburgo a puerta cerrada.

Pese a que el ida y vuelta que tanto gusta al Salzburgo parecía terreno abonado para que Ocampos y el Papu Gómez encontrasen espacios para desequilibrar por banda, al Sevilla le costó generar ocasiones porque no se encuentra cómodo en choques desordenados. Rakitic culminó una de las pocas aproximaciones visitantes antes del descanso tras una buena combinación entre Ocampos y Munir, pero al croata le salió demasiado manso el remate para incomodar a Köhn. Aunque fue Koundé, con un cabezazo desviado a la salida de un córner, quien más cerca estuvo de permitir que el Sevilla se marchase con ventaja a por el bocadillo.

Adeyemi, determinante

Apretaba el crono y el Sevilla regresó de la caseta con más empuje. A punto estuvo de cosechar enseguida los frutos. Prolongó Rakitic un centro tenso de Montiel desde la derecha y embocó Munir con un cabezazo a bocajarro que se estrelló contra el travesaño. Ahí se le esfumó el sueño. Perdonó el cuadro andaluz y lo pagó a renglón seguido. Una pérdida de Montiel en la medular le condenó. La aprovechó el Salzburgo para lanzar por banda izquierda a Adeyemi, que superó a Ocampos y filtró al área para que Okafor empalase a la red.

No le quedaba más remedio a Lopetegui que jugársela. Metió el técnico vasco a Rafa Mir por Augustinsson para elevar la potencia ofensiva, reconfigurando el sistema con tres centrales, dos delanteros y el Papu Gómez como enganche, su posición ideal. Pero cualquier esperanza de remontada se vino definitivamente abajo cuando Jordán, que ya estaba amonestado, frenó en falta una contra conducida por Adeyemi y vio la segunda amarilla.

El teutón, autor de 15 goles en 27 partidos en lo que va de campaña y pretendido por los grandes de Europa como el nuevo Haaland, no marcó esta vez pero, como en el Ramón Sánchez Pizjuán, donde provocó tres penaltis, fue determinante en las dos acciones que definieron un partido en el que ni el fútbol ni la suerte acompañaron a un Sevilla que se quedó helado.