El Atlético venció con sus viejas armas en Salzburgo

Grupo A / Jornada 6

El Atlético venció con sus viejas armas en Salzburgo

Los rojiblancos recuperaron la versión cholista más conservadora, sufrieron y luego tiraron de eficacia para sellar su clasificación a octavos

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

Con la versión más clásica y conservadora de Simeone, alejada del brillo de este curso, el Atlético completó en Salzburgo los deberes que fue incapaz de terminar ante el débil Lokomotiv y selló su clasificación a octavos de la Champions en la bella y romántica ciudad de Mozart. Puede indicar el 0-2 final que resultó tarea fácil, pero ni mucho menos. Sufrieron los colchoneros como no se recordaba y si no encajaron fue porque lo evitaron los palos, Oblak y los errores en el remate final. Dejaron su portería a cero, como ya es casi una norma, pero no porque tuvieran el control del balón y de la situación lejos de su área. Concedieron bastantes ocasiones pero ganó por esa contundencia de la que tanto habla su entrenador. Asomó muy poco en ataque pero marcó dos de las cuatro ocasiones que tuvo.

No por conocida su forma de jugar, muy alegre, valiente, rápida y vertical, dejó de sorprender el Salzburgo al Atlético en un inicio muy inquietante para los madrileños. Nunca esta temporada, ni tan siquiera en ese partido en el que el Bayern les goleó en Múnich, habían sufrido un asedio semejante. No es normal ver a los jugadores de Simeone emplearse con menos intensidad y agresividad que sus rivales. No acostumbran a perder las disputas, quizá también porque en la Liga no hay equipos que jueguen de esta forma tan decidida. El fútbol español es mucho más técnico, pero también normalmente más pausado. Tiene el campeón austriaco serias lagunas atrás, pero su estilo es divertido y peligroso para sus rivales. Ya lo sufrió en sus carnes el curso pasado el Liverpool, que estuvo a punto de ser apeado en la fase de grupos por este equipo forjado, como el Leipzig alemán, gracias al patrocinio de Red Bull.

0 Salzburgo

Stankovic, Kristensen, Ramalho, Wober (Onguene, min. 90), Ulmer, Junuzovic, Mwepu (Sucic, min. 90), Berisha, Koita (Adeyemi, min. 79) Szoboszlai (Okugawa, min. 90) y Daka (Okafor, min. 73)

2 Atlético de Madrid

Oblak, Trippier, Savic, Felipe, Hermoso, Carrasco (Lemar min. 89), Llorente (Lodi, min. 91), Koke, Saúl (Herrera, min. 64), João Félix (Torreira, min. 89) y Suárez (Correa, min. 64).

  • goles: 0-1: min. 39, Hermoso. 0-2: min. 86, Carrasco

  • árbitro: Anthony Taylor (Inglaterra): Mostró amarilla a Simeone, Hermoso, Savic del Atlético y a Ramalho del Salzburgo

  • incidencias: Partido correspondiente a la sexta y última jornada de la Champions en el Grupo A disputado en el Red Bull Arena.

Se alió el Atlético con la fortuna, y también el acierto de Oblak, para no verse pronto en desventaja. Tras la primera indecisión de los visitantes en un balón dividido, el alemán Berisha remató a la madera. Se le quedó el balón muerto dentro del área, buscó el palo más lejano y no fue gol de milagro. El Salzburgo marcaba territorio y el Atlético era incapaz de dar cuatro pases seguidos. Koke y Saúl la perdían rapidísimo y en los pelotazos Luis Suárez nunca podía con sus defensores. Luego, pases profundos y mucho peligro si el malí Koita o el zambiano Daka ganaban la espalda de sus defensores. La clase la ponía el húngaro Szobozslai, capaz de darle algo de pausa a un equipo de ritmo vertiginoso. El húngaro, al parecer pretendido por el Real Madrid, avisó otra vez, pero Oblak desvió su tiro raso.

Luis Suárez, desaparecido

A medida que los austriacos bajaron su presión endemoniada, el Atlético fue apareciendo en ese primer acto. Ya aguantaba más la posesión y así hacía correr a sus adversarios también en defensa. Hasta el minuto 24, sin embargo, no apareció en ataque. Llorente avisó con un lanzamiento con la zurda desde la frontal, que se marchó desviado. Poca cosa. Minutos después, Koke se activó tras pérdida y provocó un error de la zaga local que Llorente casi transforma en un pase de la muerte a Joao Félix. El portugués intentaba dejarse ver, pero los zagueros le marcaban a la vieja usanza. Debía entender el Atlético que el árbitro inglés iba a dejar jugar más que los españoles.

Ya gobernaban los rojiblancos el centro del campo cuando lograron adelantarse en una acción a balón parado. Centró Carrasco y Hermoso, el mejor del Atlético, acertó mitad con la cabeza, mitad con el hombro. La suerte que le faltó en los dos empates ante el Lokomotiv, le sonreía en el momento clave. Lo más difícil ya estaba hecho. Solo dos goles ha encajado el líder en la Liga y era una quimera que se los marcase este equipo austriaco. Lo más lógico, como así fue, es que muriese en el intento.

No obstante, se repitió la historia en el arranque del segundo acto. De nuevo, el vértigo del Salzburgo sorprendió a la zaga atlética. Debió y mareció empatar, pero Szobozslai erró una ocasión pintiparada. Se plantó solo ante Oblak, además completamente centrado y con el portero a media salida, pero el magiar no acertó con la portería. Si no metían esa, ya era difícil que marcasen. El Cholo quitó a Saúl y a Luis Suárez, enfadadísimo sin razón porque ni se le vio en toda la noche. Y los locales volvieron a estrellarse contra el palo en su enésima tentativa. Resistió el Atlético y sentenció en un contragolpe firmado por Correa y Carrasco. Objetivo cumplido. Sin más.