Cristiano Ronaldo abandona el césped ante la alegría de los jugadores del Oporto. / AFP

Octavos | Vuelta

Tercer naufragio europeo de la Juventus en la era Cristiano

En un partido loco, el Oporto se adelantó en Turín y vio la eliminatoria igualada tras la expulsión de Taremi, pero resistió hasta la prórroga, donde el gol de Oliveira valió el agónico pase a cuartos

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

Se consumó el tercer naufragio continental de la Juventus en la era Cristiano. La cosa no tenía buena pinta para el vigente campeón de la Serie A italiana desde el partido de ida en Do Dragao, en el que el conjunto 'bianconero' se estrelló contra el Oporto con un partido de sensaciones horribles y mejor resultado gracias al definitivo 2-1 de Chiesa 'in extremis'. La vuelta no hizo sino confirmar las muchas dudas que asedian esta temporada al equipo de Pirlo, cada vez más lejos de revalidar su posición hegemónica en Italia y ahora ya fuera de la Champions.

En un partido absolutamente loco, Oliveira adelantó al Oporto para que al descanso el aspecto de la herida juventina se tornase en mortecino. Sin embargo, quedaban todavía varios giros de guion muy cinematográficos. Cuando peor pintaba para la Vecchia Signora, los focos esperaban a uno que vive desde hace años acostumbrado a ellos: Cristiano Ronaldo. A decir verdad, el portugués prendió la chispa de la reacción, con el control y el pase previo al empate, pero el futuro de la Juve en Europa pasaba esta vez por las botas de Chiesa. Federico, el hijo de Enrico, hizo buena la maniobra del '7' y rubricó la igualada con una gran remate.

A partir de ahí, el Oporto entró en una espiral negativa. Taremi se pegó un tiro en el pie con una expulsión absurda por doble amarilla, la segunda al golpear un balón cuando Kuipers ya había pitado. Fue justo antes de que Chiesa, desatado en su gran noche, volviese a aparecer para igualar la eliminatoria de cabeza, algo menos habitual en su repertorio. Con media hora por delante, superioridad numérica e inercia positiva, parecía imposible que el campeón luso pudiese resistir hasta el final, pero lo cierto es que consiguió alcanzar vivo la prórroga a pesar de las varias ocasiones locales. Ya en el tiempo extra, de nuevo Oliveira resultó decisivo con un lejano y algo afortunado lanzamiento de falta. Rabiot llevó la emoción a otro nivel cuando todo parecía perdido para la Juventus, pero no hubo tiempo para más y se confirmó otro fracaso europeo de Cristiano como 'bianconero'.

3 Juventus

Szcesny, Cuadrado, Bonucci (De Ligt, min. 75), Demiral, Alex Sandro, Chiesa (Bernardeschi, min. 102), Arthur (Kulusevski, min. 102), Rabiot, Ramsey (McKennie, min. 75), Morata y Cristiano Ronaldo.

2 Oporto

Marchesín, Manafá, Mbemba, Pepe, Zaidu (Luis Díaz, min. 71), Corona (Diogo, min. 118), Oliveira (Loum, min. 115), Uribe (Grujic, min. 90), Otávio (Sarr, min. 61), Marega (Toni Martínez, min. 106) y Taremi.

  • Goles: 0-1: min. 19, Oliveira, de penalti. 1-1: min. 49, Chiesa. 2-1: min. 63, Chiesa. 2-2: min. 115, Oliveira. 3-2: min. 117, Rabiot.

  • ÁRBITRO: Björn Kuipers (Países Bajos). Amonestó a Otávio, Oliveira y Mbemba por el Oporto y a Chiesa, Cuadrado, Bernardeschi y Rabiot por la Juventus. Expulsó a Taremi por doble amarilla.

  • INCIDENCIAS: Partido de vuelta de octavos de final de la Champions disputado en el Juventus Stadium a puerta cerrada.

Pese a la ventaja inicial en la eliminatoria y el teórico potencial superior de la Juventus, el campeón portugués salió valiente, tanto en el once de Sérgio Conceiçao como en la presión alta de su equipo. Sin embargo, el primero en avisar fue el portador del 'scudetto', volcado a través sobre todo de los centros laterales en busca del poderío aéreo de Morata y Cristiano Ronaldo. El madrileño tuvo el testarazo franco a centro del colombiano, pero Marchesín se lució para evitar el primer tanto italiano. Ni corto ni perezoso, el Oporto respondió con doble oportunidad de Taremi, primero de remate de diestra bloqueado por Bonucci y luego con un cabezazo al larguero.

A la Juventus le costaba encontrar la tecla en el último pase pese al control del balón. Prefería el equipo de Pirlo recurrir a las bandas aunque ni por una vía ni por otra encontraba la forma de generar peligro. La cosa se puso aún peor después de un penalti innecesario de Demiral sobre Taremi. Al central turco le sobró ímpetu y le faltó pericia y Sérgio Oliveira no desperdició la ocasión para poner a la Vecchia Signora contra las cuerdas.

Ya obligada la Juve a volcarse en busca de los dos goles necesarios para al menos igualar la eliminatoria, el Oporto comenzó a disfrutar de los espacios al contraataque. El mexicano Corona pudo consumar el drama transalpino pero atrapó Szcesny. Contestó Morata, superado en el mano a mano por Marchesín, pero la reacción fue muy escasa. Insuficiente a tenor de la delicada situación 'bianconera'. Con Arthur desconectado y Cristiano desasistido e impotente, la disputa se fue el descanso con clara ventaja portista.

Taremi se autoexpulsa

Sin cambios en ambos equipos, la Juventus saltó de nuevo a terreno de juego consciente de la necesidad de un gol tempranero que lo cambiase todo. Y llegó, Cristiano Ronaldo apareció para bajar un balón en el área y dejárselo franco a Chiesa, que hizo buena la maniobra del portugués con un fantástico remate a la red. El héroe de la ida lo era de nuevo en la vuelta. La doble amarilla de Taremi en apenas unos minutos, la segunda por patear el balón una vez se había indicado una falta, totalmente absurda, allanó un poco más el camino italiano.

Chiesa tuvo el 2-1 y la igualada en la eliminatoria tras una pase en largo pero el veterano Pepe llegó a tiempo de obstaculizar lo suficiente al ex de Fiorentina como para que rematase al palo. Con media hora por delante, el Oporto se veía obligado a una defensa numantina en inferioridad. La resistencia apenas duró unos minutos, hasta que un buen centro de Cuadrado desde el costado derecho, arma letal en la Juve, lo convirtió en el 2-1 Chiesa en una suerte no demasiado habitual en él: el remate de cabeza.

Con la eliminatoria igualada, la Juventus mantuvo su dominio pero bajó las revoluciones. Un cabezazo de Cristiano Ronaldo pudo suponer el tercer tanto italiano, pero al portugués le faltaba ese punto de brillo habitual en él cuando suena el himno de la Champions. Chiesa también rozó la coronación definitivamente tras un gran acción, pero se topó con Marchesín. Cuando la prórroga llamaba a la puerta, Morata marcó el tercero pero en fuera de juego y Cuadrado disparó al larguero, pero las oraciones del Oporto dieron al menos el resultado del tiempo extra.

El partido entró en la media hora de añadido en una fase marcada por la tensión. Lo tuvo el poderoso Marega de cabeza, Pirlo puso toda la carne en el asador con Kulusevski y Bernardeschi y Cristiano reclamó penalti, pero ni Kuipers ni el VAR lo estimaron. Sin frescura para más, la apasionante eliminatoria parecía abocada a la resolución desde el punto de penalti. Apareció entonces Oliveira, que sorprendió a Szcesny con una falta lejana que se envenenó al tocar en la barrera. Parecía todo sentenciado, pero la Juventus aún se levantó para rozar la proeza con un gol de Rabiot que fue insuficiente y no evitó el tercer naufragio continental desde la llegada de Cristiano Ronaldo a Turín.