Eden Hazard celebra el gol que marcó ante el Celtic. / Robert Perry (Efe)

Análisis

Hazard pide paso ante la baja de Benzema

La buena actuación del belga contra el Celtic ofrece signos esperanzadores para el Real Madrid, que tendrá al '9' en la enfermería hasta la vuelta del parón de selecciones

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

El Real Madrid sigue acumulando noticias alentadoras en el descorche de la temporada. El campeón de Europa regresó de su visita a Glasgow con un contundente triunfo frente al gallardo Celtic bajo el brazo, celebrando la buena actuación de Hazard como falso nueve después de que Ancelotti llamase a filas al belga por el percance físico de Benzema y, horas después de aterrizar en la capital de España, respiraba hasta cierto punto aliviado al conocer que las pruebas médicas a las que fue sometido este miércoles el capitán y máximo referente del catorce veces rey del Viejo Continente descartaron un escenario dramático.

El lionés sufre una lesión en el músculo semitendinoso y una sobrecarga en el cuádriceps del muslo derecho que le tendrá alrededor de tres semanas de baja, pero no tiene afectado el menisco de la rodilla, que era el gran temor de su club. De cumplirse los plazos previstos, el ariete de Bron se perderá los encuentros de Liga ante Mallorca y Atlético, así como el duelo de Champions frente al Leipzig en el Santiago Bernabéu. Tampoco podrá participar en los dos últimos compromisos de la selección francesa dentro de la Liga de Naciones. El objetivo es que reaparezca tras el parón de selecciones.

Benzema sintió dolor en su pierna derecha al iniciar un contragolpe en el Celtic Park cuando aún no se había cumplido la primera media hora de partido. El francés se frenó en seco y, aunque se probó y trató de continuar sobre el césped, inmediatamente solicitó el cambio mientras las caras largas afloraban entre sus compañeros. Relevado por Hazard, fue explorado 'in situ' por los médicos y, después de que el Real Madrid rematase al Celtic en una arrolladora segunda parte de los blancos, abandonaba el recinto escocés visiblemente inquieto. «Veremos mañana», contestaba el atacante cuando le preguntaron sobre sus sensaciones. «No parece nada preocupante, pero tenemos que esperar a las pruebas», corroboraba Ancelotti, al que el parte médico del 'killer' deja algo más tranquilo.

Karim Benzema, tras caer lesionado ante el Celtic. / EP

A tenor de lo visto en el Celtic Park, es posible que el preparador de Reggiolo siga dando carrete a Hazard mientras Benzema permanezca en el dique seco, porque el belga cumplió con nota como ariete mentiroso. Partícipe de los dos primeros goles con los que el Real Madrid se sobrepuso al empuje de los Bhoys, puso la guinda al firmar una diana liberadora. En la primera mitad había desaprovechado un gran centro de Carvajal con un mal remate, pero en el segundo periodo, de nuevo a servicio del lateral, se desquitó con un tanto que puede servirle como palanca a la hora de cumplir la promesa que efectuó durante la celebración de la última Champions.

Promesa pendiente

«El próximo año voy a darlo todo por vosotros», proclamó el futbolista de La Louvière el pasado mes de mayo tras agarrar el micrófono para dirigirse a una hinchada desencantada por el flojísimo rendimiento que ofreció el '7' durante sus tres primeras campañas en Chamartín. Consciente de que tenía una deuda pendiente con la parroquia blanca por las expectativas que levantó su fichaje y con el club, que desembolsó más de cien millones de euros en el verano de 2019 para sacarlo de Stamford Bridge y le mantiene como el futbolista mejor pagado de la plantilla ante la falta de ofertas, Hazard regresó de vacaciones mucho más fino y recibió de Ancelotti una misión novedosa en su larga trayectoria como futbolista de élite: ser el recambio de Benzema cuando el francés no estuviera disponible o el técnico optase por dar tregua al veterano delantero.

La ausencia de un relevo natural para el ariete galo tras la salida de Jovic a la Fiorentina y la absoluta falta de confianza de Ancelotti en Mariano, sumada al adueñamiento por parte de Vinicius del flanco izquierdo del tridente ofensivo y las dudas que suscitaba su encaje en un costado derecho que le resulta extraño y en el que Valverde y Rodrygo se reparten los minutos con provecho, llevaron a Ancelotti a situar al belga como falso nueve en la pretemporada. Los ensayos no resultaron alentadores, pero Hazard sí ofreció brotes verdes en el Celtic Park.

Aunque carece de la electricidad que le convirtió en emblema de la Premier durante una década y Rodrygo tiene más olfato dentro del área, la calidad del belga es incuestionable y dispone de recursos suficientes para emular algunas de las virtudes de Benzema a la hora de engrasar el ataque. Al margen de su gol y su colaboración en las dianas selladas por Vinicius y Modric, de la actuación de Hazard en el Celtic Park cabe destacar su eficacia en el pase (93,9% de acierto) y la buena sintonía con sus compañeros.

«Ha entrado fenomenal hoy y ojalá pueda seguir así», ensalzó Kroos. «No puede jugar como delantero centro al uso, pero puede moverse y ayudar a la posesión. No puede tener una posición fija con los defensas rivales, pero que se mueva nos ayuda a la salida del balón y además así los defensas rivales no tienen una referencia», destacó Ancelotti, que incidió en que se trata de un jugador «importante», pese a que hasta el martes solo le había concedido 39 minutos en Liga.