Giménez se lamenta tras fallar una clara ocasión de cabeza. / reuters

Grupo A | Jornada 4

El Atlético se topa de nuevo con la resistencia del Lokomotiv

Como en Moscú, el equipo colchonero fue mejor pero careció de pegada para sellar una victoria que hubiera encarrilado la clasificación hacia octavos

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

Era un día negro, en el que el fútbol ya fue menos fútbol, pero como cantaba Freddie Mercury, «el espectáculo debe continuar». Faltó Diego Armando Maradona, el jugador que mejor supo tratar a la pelota, huérfana para siempre sin el '10', pero la vida sigue y el Atlético tenía la oportunidad de encarrilar su pase a los octavos de la Champions con un triunfo frente al Lokomotiv. Mereció de hecho la victoria, como en Rusia, pero a pesar de hasta casi una veintena de llegadas, se topó una vez más con un auténtico ejercicio de resistencia que le obliga a seguir luchando por estar en la fase eliminatoria de la máxima competición continental, con dos puntos de ventaja sobre el equipo moscovita y el Bayern, matemáticamente campeón de grupo, y el Salzburgo en el horizonte.

El equipo colchonero tardó apenas un par de minutos en generar peligro, con el tradicional empuje de Marcos Llorente por el costado derecho para centrar, pero sin la habitual precisión de Joao Félix para definir. El Lokomotiv, un equipo que ya exhibió su enorme aguante ante el dominio del rival hace tres semanas en la capital rusa, reforzó aún más su contención en el centro del campo con cinco hombres en la medular y Zé Luis cual islote en su ataque. Pronto se dibujó claramente el guión del partido: insistencia constante del Atlético ante un equipo encerrado en su campo y en manos del portero Guilherme, que ya le dio la noche al Atlético en Rusia.

Le pusieron tanto nivel de intensidad los pupilos de Simeone al inicio del choque que el equipo del ferrocarril ruso parecía un juguete en manos de un niño travieso. Con este panorama, todo indicaba que era cuestión de minutos que el gol colchonero hiciese su aparición, a pesar de la ausencia de nuevo de un '9' específico entre el coronavirus de Luis Suárez y la trombosis en la pierna derecha de Diego Costa.

0 Atlético

Oblak, Trippier, Savic, Giménez, Lodi (Hermoso, min. 60), Llorente (Lemar, min. 60), Koke, Saúl, Carrasco (Camello, min. 80), Joao Félix y Correa.

0 Lokomotiv

Guilherme, Zhivoglyadov, Corluka, Murilo, Rybus, Ignatiev, Kulikov, Krychowiak, Kamano (Rybchinskii, min. 76), Miranchuk (Magkeev, min. 76) y Zé Luis.

  • árbitro: Slavko Vincic (Eslovenia).

  • incidencias: Partido de la cuarta jornada en el grupo A de la Champions disputado en el Metropolitano a puerta cerrada. Se guardó un minuto de silencio en recuerdo del fallecido Diego Armando Maradona.

Llegaba y llegaba el Atlético, como ante un frontón. Guilherme paraba como podía las acometidas de Marcos Llorente y Carrasco, puñales por las alas, pero el equipo del Metropolitano no desesperaba en su intento, más cómodo con el control del balón que en otros tiempos. Mientras, el Lokomotiv apelaba a una supervivencia extrema para seguir con vida en la Champions. El caso es que los minutos pasaban y ahí seguía el '0' en el marcador local. Hasta se atrevió el equipo moscovita a estirarse, en una acción que bien podía haber sido peligrosa si Ignatiev no hubiese resbalado ante el diluvio desatado sobre Madrid cuando se disponía a controlar el balón en el área local.

Con el oxígeno del descanso en los exigidos futbolistas del Lokomotiv, el subcampeón ruso avisó recién comenzada la segunda parte con un cabezazo desviado del central Murilo, en el primer remate visitante en todo el encuentro. No fue algo aislado, a tenor del desarrollo de los acontecimientos en los siguientes minutos, pues al Atlético comenzaba a faltaba un punto de la intensidad inicial en pos del anhelado gol. Era la hora de los cambios de refresco, con la entrada de Lemar y Hermoso para dotar del dinamismo necesario al Atlético.

La historia del partido en Moscú comenzaba a amenazar seriamente con repetirse. Koke recogió un balón rechazado tras disparo de Carrasco detenido por Guilherme para cantar el gol, pero fue en vano, pues el VAR apareció para anular el tanto por fuera de juego del centrocampista rojiblanco. El reloj amenazaba cada vez más, con el Atlético preso de la impaciencia, y lo cierto es que con los cambios, el Lokomotiv incluso se estiró para pisar zonas comprometidas para el rival. Sin muchas alternativas en su banquillo por las bajas, Simeone recurrió al canterano Camello, en su debut en Champions, pero el que tuvo el gol de la victoria fue Giménez con un cabezazo tras saque de esquina que incluso se cantó como gol desde el banquillo local. Pese a todo, no hubo manera de hallar la llave del arco ruso, que permaneció intacto para complicar la clasificación colchonera hacia octavos.