Rodrygo, Camavinga y Vinicius celebran junto a Nacho el gol del primero ante el Inter. / Alessandro Garofalo / reuters

Análisis

Ancelotti pone el foco en la nueva generación

Jóvenes como Vinicius, el recién fichado Camavinga, Rodrygo o Valverde dan un paso adelante aupados por la gestión del italiano en un vestuario necesitado del relevo

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

Si había algo que se le reprochaba a Zidane como entrenador del Real Madrid era su firme apuesta por la vieja guardia, una idea fija que cerraba las puertas a esos jóvenes que necesitan tomar el relevo de una generación exitosa como pocas en la historia del fútbol, pero cuyo mejor momento parece ya haber tocado a su fin. Después de una primera etapa coronada con un doblete Champions-Liga basado en la rotación de una plantilla amplia, el técnico francés se atrincheró con sus pretorianos cuando las cosas vinieron peor dadas. No se puede decir que le fuera del todo mal, a la Liga del confinamiento el Madrid unió una campaña 2020-21 en la que peleó el título de la regularidad hasta el último minuto y alcanzó las semifinales de la Liga de Campeones tres años después.

Sin embargo, el paso del tiempo es inexorable y el relevo generacional blanco cada vez más acuciante. Ancelotti lo ha sabido ver en su retorno al banquillo blanco y ya foguea a un grupo de jugadores que deben asumir el peso del Madrid de los próximos años. Los dos futbolistas jóvenes más asentados en esta segunda etapa del italiano son sin lugar a dudas Vinicius (21 años) y Valverde (23). El primero comenzó como suplente en las dos primeras jornadas ligueras, pero tiró la puerta con tres goles en dos ratos y ya es inamovible en el tridente ofensivo. La prueba de ello la dio que Hazard fue suplente contra el Betis y también el sacrificado por la banda derecha, un espacio menos cómodo para ambos, ante el Celta. Frente al Inter de Milán en el Giuseppe Meazza, en el primer gran duelo del curso, el belga no disputó ni un solo minuto.

Bien es cierto que a este asentamiento del jugador formado en las categorías inferiores del Flamengo también ha ayudado la lesión de Bale, que más allá de la pérdida de un efectivo, le ha quitado un dolor de cabeza a Ancelotti. También a Valverde le han ayudado los problemas físicos de Toni Kroos, que no ha debutado aún esta temporada. Con Casemiro y Modric como fijos –eso no cambia respecto a Zidane–, el uruguayo ha encontrado su espacio como interior derecho y lo ha jugado prácticamente todo, dándole ese ida y vuelta y ese dinamismo tan característicos que en palabras de su entrenador, fueron decisivos en la segunda parte del duelo ante el Inter. «Tenemos jóvenes muy fuertes, con mucha calidad. El nivel físico del equipo es muy bueno porque tengo jugadores con mucha energía como Vinicius, Camavinga o Valverde», valoró el transalpino.

El precoz centrocampista francés (18 años) ha llegado para rejuvenecer en mayor medida a ese centro del campo que todo aficionado recita de memoria desde hace un lustro largo y aunque necesita todavía tiempo de adaptación ya ha dejado claro en dos ratos que está en el Madrid para jugar. Un gol al Celta y una asistencia a Rodrygo (20 años) para abrochar una victoria que ya desde la primera jornada pone cuesta abajo la clasificación para las eliminatorias de Champions, esas que tanto costó alcanzar la temporada pasada en una fase de grupos tortuosa.

Rodrygo y la Champions

Lo del goleador en el Giuseppe Meazza es digno de estudio. No se puede decir que juegue mucho, aunque ha disputado los cinco partidos oficiales del Madrid en la temporada lo ha hecho siempre como suplente. Sin embargo, su idilio con la Champions es total y eso es mucho decir en el club de Chamartín. De sus diez goles con la camiseta blanca seis han llegado en la máxima competición continental, pero lo realmente llamativo es que además los ha logrado con 14 disparos, ocho de ellos a puerta. Su efectividad es digna de '9' de época, pues el 75 % de sus remates entre los tres palos acaban en festejo. Media docena de tantos en 674 minutos de juego, casi a uno por partido. A la altura de los mejores.

También en la defensa madridista la media de edad se ha reducido. La salida de Sergio Ramos (35 años) al PSG ha sido compensada con la llegada de David Alaba (29), al que ya queda muy claro que Ancelotti ve como líder de la zaga desde la zona central por su capacidad para desplazar la línea defensiva varios metros hacia adelante. El austriaco está ya muy hecho, pero tiene por delante al menos un lustro al máximo nivel. Su compañero en el centro de la zaga está llamado a ser Militao (23), totalmente asentado en el Madrid después de la marcha de Varane (28) al Manchester United. Mientras, tanto al comodín Nacho como a Carvajal ya se les puede catalogar como veteranos a sus 31 y 29 años, pero Mendy (26) y especialmente el canterano Miguel Gutiérrez (20) reducen considerablemente la media de edad.