El estadio de Wembley, custodiado por las Fuerzas de Seguridad. / efe

Eurocopa 2020/2021

Wembley acogerá más de 60.000 espectadores en la fase final del torneo

Para asistir será necesario haber recibido las dos dosis de la vacuna al menos 14 días antes del partido o mostrar un test de antígenos negativo.

COLPISA

El Gobierno británico ha accedido a las presiones de la UEFA y de otras eventuales candidaturas como Budapest y confirmado este martes que las semifinales y la final de la Eurocopa se disputarán ante más de 60.000 aficionados en Wembley, es decir, una capacidad superior al 75 % del estadio. Esto supone un importante incremento de las 22.500 personas que han podido asistir a los partidos de la fase de grupos y las 45.000 que se esperaban en principio para las rondas finales.

De esta manera, el Gobierno de Boris Johnson responde a los recados recibidos por parte de otros líderes políticos para cambiar la sede de la fase final de la Eurocopa hacia países con menor incidencia del virus y donde se pudiera dar cabida a más aficionados. En concreto, la UEFA pensó sobre todo en la capital húngara, la única de las once sedes que desde el principio permitió el lleno en el estadio Ferenç Puskas.

Esos tres últimos partidos de la Eurocopa serán los eventos con más espectadores en el Reino Unido desde que empezó la pandemia. Para poder asistir a la final como aficionado será necesario haber recibido las dos dosis de la vacuna al menos 14 días antes del partido o mostrar un test de antígenos negativo.

«Estoy agradecido al primer ministro y al gobierno británico por su intenso trabajo para lograr este acuerdo con nosotros para hacer de la final de este torneo un gran éxito en Wembley», comentó el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, citado en el comunicado.

Para los tres partidos del grupo D de Inglaterra, en la fase de grupos, se autorizaba la presencia de 22.500 espectadores, un 25% de la capacidad máxima del estadio. La semana pasada, el gobierno aumentó el aforo límite a 40.000 para uno de los dos encuentros de octavos de final programados en el coliseo londinense, lo que podría afectar el 29 de junio a Inglaterra si termina al frente de su grupo en caso de vencer a República Checa este martes por la noche, así como para las tres últimas citas del torneo.

El lunes, el primer ministro italiano, Mario Draghi, había deseado que «la final del campeonato europeo no tenga lugar en un país donde los contagios están creciendo rápidamente».

De hecho, la variante Delta, identificada inicialmente en India y muy contagiosa, provocó un repunte de casos en Reino Unido que llevó al gobierno a retrasar el levantamiento de las últimas medidas anti-covid previsto el lunes.

La petición no sentó muy bien en la opinión pública, puesto que los residentes británicos todavía sufren obstáculos en sus desplazamientos con periodos de aislamiento y cuarentenas obligatorias a su regreso del extranjero. Este anuncio pone fin al suspenso, aunque no hay ninguna mención a los 2.500 VIP.

«Hemos trabajado muy estrechamente con la UEFA y la (Federación Inglesa de Fútbol) para asegurarnos que se establecen medidas sanitarias rigurosas y drásticas para permitir a más aficionados asistir a un partido en directo», aseguró el ministro de Deportes, Oliver Dowden, en el comunicado.