Marcelo levanta el trofeo de la Supercopa conquistado por el Real Madrid. /Julio Muñoz (Efe)

Marcelo levanta el trofeo de la Supercopa conquistado por el Real Madrid. / Julio Muñoz (Efe)

Final de la Supercopa

El Real Madrid acaba con la sequía en su oasis árabe

El equipo de Ancelotti derrota al Athletic en la final de la Supercopa de España con goles de Modric y Benzema, engordando sus vitrinas 18 meses después

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

El Real Madrid volvió a reinar en el desierto. El equipo de Carlo Ancelotti se impuso, con goles de Modric y Benzema, a un Athletic sin colmillo y alzó la duodécima Supercopa de España de su historia. Dieciocho meses después de conquistar frente al Villarreal la Liga del coronavirus, los blancos llevaron de nuevo un trofeo a sus vitrinas, clausurando así un largo periodo de sequía. Efectivo en el momento oportuno, el conjunto de Chamartín completó un partido muy serio de principio a fin en el que, esta vez, no tuvo que echar mano de su dominio del contragolpe para descerrajar a un rival ordenado y compacto, pero chato arriba.

Dirigido de nuevo por un Modric superlativo que añadió a su capacidad para leer el juego la condición de abrelatas de una retaguardia, hasta entonces, sin grietas, y sostenido al final por Courtois, determinante para evitar un cierre con suspense al detenerle un penalti a Raúl García, el Real Madrid abrochó una victoria que supone un nuevo golpe de autoridad en una temporada en la que tiene bien encarrilada la Liga, pese al espíritu de resistencia del Sevilla, y en la que se jugará la continuidad en la Champions con el PSG en una eliminatoria de octavos volcánica. La Supercopa, esa especie de torneo veraniego 'premium' que ha cobrado entidad con el nuevo formato, viene a recompensar una primera parte del curso excelente.

El Athletic planteó un enfrentamiento incómodo al Real Madrid. El cuadro vasco salió presionando alto en la salida de los blancos, pero luego replegaba con velocidad para aguardarles en un bloque medio-bajo y evitar así que el equipo de Carlo Ancelotti pudiese correr con espacios. La celada de Marcelino pasaba por atraer el conjunto de Chamartín a sus dominios, confrontarle con la muralla erigida en torno a Unai Simón y robar para desplegarse en transición aprovechando la zancada de Iñaki Williams.

0 Athletic

Unai Simón, De Marcos, Yeray, Iñigo Martínez, Balenziaga (Yuri Berchiche, min. 58), Berenguer (Nico Williams, min. 46), Zarraga (Vesga, min. 58), Dani García, Muniain (Nico Serrano, min. 81), Sancet (Raúl García, min. 58) e Iñaki Williams.

2 Real Madrid

Courtois, Lucas Vázquez (Nacho, min. 91), Militao, Alaba, Mendy, Casemiro, Modric, Kroos, Rodrygo (Valverde, min. 64), Benzema y Vinicius (Marcelo, min. 86).

  • Goles: 0-1: min. 38, Modric. 0-2: min. 52, Benzema, de penalti.

  • Árbitro: Soto Grado (Comité Riojano). Amonestó a Marcelino, Dani García y Yeray. Expulsó por roja directa a Militao.

  • Incidencias: Final de la Supercopa de España, disputada en el estadio Rey Fahd de Riad ante 30.000 espectadores. Modric fue elegido como el mejor jugador de la final.

Los leones entraron con nervio al litigio. El posicionamiento de Sancet complicaba a Militao y Alaba, de regreso al once una vez superadas las molestias que le hicieron perderse la semifinal contra el Barça. El Athletic extremó la vigilancia sobre Vinicius, lo que motivó que las primeras aproximaciones del Real Madrid llegasen desde la derecha.

Pese a ello, el metro cuadrado cotizaba a precio de oro en el área del Athletic, poniendo a prueba la capacidad del Real Madrid para moverse en espacios reducidos. El dominio de los blancos fue considerable, pero infructuoso hasta que Rodrygo encontró un resquicio en la hasta entonces impenetrable defensa rojiblanca. El paulista quebró ante Dani García y encontró en la frontal a Modric, que empaló sin misericordia.

Otro milagro de Courtois

El gol del croata abrió un duelo que hasta entonces había mostrado mucho callo competitivo, pero apenas había ofrecido algarabías ofensivas. Especialmente por parte del Athletic, más pendiente de cegar al rival que de buscarle las cosquillas. Abajo en el marcador, al equipo de Marcelino no le quedó más remedio que cambiar de registro. Subió líneas y rozó el empate en un derechazo con mucha rosca de Sancet que buscaba la escuadra en los estertores del primer tiempo.

Acudió de nuevo Marcelino a Nico Williams como revulsivo tras el paso por la caseta. El relevo no alteró el paso del Real Madrid, autoritario con la pelota. Aligerado de presión con la ventaja, los blancos tocaron con criterio y orden, comandados por la maestría de sus volantes. Además, Yeray acudió en su ayuda. El central estiró el brazo mientras porfiaba por obstaculizar un disparo de Benzema, cuyo golpeo se estrelló contra el codo del zaguero. El VAR dio el chivatazo a Soto Grado, que decretó penalti. Lo había. El lionés, siempre impasible desde los once metros, convirtió la pena máxima, pese a que Unai Simón le adivinó la zona de disparo. De nuevo ante el Athletic, su víctima fetiche, el '9' del Real Madrid sacó las garras.

Reaccionó Marcelino con un triple cambio, aunque sin modificar el dibujo de su equipo. La necesidad acuciaba al Athletic, lo que multiplicaba los espacios para el Real Madrid, en busca de la sentencia. Pudo acortar distancias Raúl García con un remate de cabeza al que el navarro no pudo dar la suficiente torsión de cuello para que cogiese puerta y luego de nuevo en un disparo que blocó Militao.

Dos protagonistas que se verían implicados en la acción que pudo dar vida a los leones, un penalti por mano del brasileño tras un testarazo del atacante que Soto Grado resolvió con roja para el central. Pero Courtois sacó una pierna providencial para negarle el gol desde los once metros al Athletic y ya no hubo más espacio para la incertidumbre. Marcelo levantó un título que refuerza su condición de leyenda, pese a su presente decadente. Son ya 23 desde que aterrizó en Chamartín, los mismos que Paco Gento. El presidente de honor del Real Madrid ya tiene compañía en la cima.