El legado de Bayer, en buenas manos

20/04/2019

En Playa del Hombre está el club que el difunto expresidente de la Federación fundó en una de sus muchas acciones por promover el ping pong. Ahora Valencia tiene el testigo y traslada esta pasión a los más jóvenes.

En Playa del Hombre, uno de los barrios de la costa teldense, se puede escuchar casi todas las tardes un continuo tic tac a pocos metros del mar. Onomatopeya que en esta ocasión no se refiere al movimiento de las agujas del reloj, sino al incesante golpeo de las pelotas de ping pong sobre la madera de los tableros que el equipo de tenis de mesa Mario Bayer tiene en su sede de la calle Mariano José de Larra.

Bajo las instrucciones de Natanael Valencia, niños y niñas de entre 13 y 14 años en su mayoría, aprenden y perfeccionan su muñeca en el club de ping pong más longevo de Gran Canaria. Sin embargo, fue en 2014 cuando nació el equipo de la asociación, teniendo su origen como escuela de iniciación y apareciendo tras la disputa de un torneo en las fiestas celebradas en la asociación Las Olas. Fue un evento promovido, como no podía ser de otra forma, por el difunto Mario Bayer. El expresidente de la Federación Insular, que con tanto atino dirigió durante muchos años, fue el auténtico artífice del crecimiento del tenis de mesa en Gran Canaria, un deporte con apenas arraigo en la isla antes de que este amante de la raqueta pequeña cogiera las riendas.

Tras el fallecimiento de Bayer, su huella se mantuvo en este club a manos de un antiguo alumno suyo, quien lo regentó antes de cedérselo a Valencia. Ahora él continúa el legado de Mario y lleva ya más de tres años educando a los jóvenes alumnos y trasladándole el amor por un deporte que nació en Inglaterra pero que ha alcanzando su máxima expresión en los países asiáticos. «Me ilusiona sentir que estoy perpetuando la labor de Mario Bayer y por eso sigo promoviendo el tenis de mesa entre los más jóvenes», indica este licenciado en Educación Física.

Con Natanael se ha dado un paso adelante y los jóvenes aprendices compiten en la Liga de tres, en categoría absoluta. Una dinámica que comenzó hace unos pocos años, pero gracias al «empeño y tesón», que tal y como indica su entrenador han puesto estos deportistas, les ha valido para hacerse con el título este curso. En su joven palmarés también se encuentra el título de campeones de Gran Canaria en categoría alevín, infantil y cadete tanto en masculino como en femenino.

Una proyección que les alienta a seguir con el trabajo. El objetivo es acercarse al nivel del resto de España. «La diferencia con respecto al tenis de mesa de la Península es muy grande», reconoce Valencia. Por ello, los pequeños logros son muy bien valorados en este club teldense. «El año pasado se clasificó una de nuestras jugadores para participar en el Campeonato de España, y este año hemos conseguido la presencia de otra», celebra Natanael.

Y no se detendrán. El sueño del club es seguir aumentando el número de niños, que cada vez más jóvenes se enganchen a este adictivo deporte, continuar coleccionando títulos, ascender de categoría y, sobre todo, proseguir el trabajo que Bayer inició. Mario estaría orgulloso.