Presentación

El Tour de Francia subirá dos veces el Mont Ventoux en 2021

El recorrido de la próxima edición, que comenzará el 26 de junio en Bretaña, pone el acento en los Pirineos y también tendrá más contrarreloj

JEAN MONTOIS París

El Tour de Francia de 2021 dio a conocer este domingo su recorrido, en una edición que comenzará el 26 de junio en Brest, que tendrá dos etapas contrarreloj individuales y en la que destaca que el Monte Ventoux será ascendido en dos ocasiones en la misma etapa.

El trazado, que pone el acento especialmente en los Pirineos y que fue presentado en un programa de la televisión francesa, será muy diferente al de la edición pasada, que era el más montañoso de la historia reciente de la 'Grande Boucle'.

«Hay que ser pragmáticos», insistió su director, Christian Prudhomme, que se vio obligado a revisar sus planes iniciales después del cambio del punto de salida debido a los cambios en los calendarios deportivos por la pandemia del covid-19.

La salida del Tour de 2021 debía tener lugar en Copenhague pero finalmente será en Bretaña, que acogerá las cuatro primeras etapas.

La gran novedad del Tour de 2021 será que el Monte Ventoux será ascendido dos veces, una primera desde Sault, por su flanco menos conocido -una única vez en el menú del Tour-, y luego por su lado sur desde Bedoin.

«El Ventoux en todas sus caras», resumió Prudhomme, que optó por una llegada tras el descenso, en Malaucène.

El objetivo de ello es poder diseminar el público en la mayor zona posible, cinco años después de una llegada caótica en Chalet Reynard, donde el maillot amarillo Chris Froome se vio bloqueado por un atasco provocado por el público.

Se han previsto dos jornadas importantes en los Alpes, en Grand Bornand y en Tignes, pero con un planteamiento suavizado teniendo en cuenta que los Pirineos vendrán después en 2021.

Serán cinco las etapas en los Pirineos, tres de ellas estelares y destinadas a los escaladores, con llegadas a Andorra la Vieja antes de la segunda jornada de descanso, al Portet y a Luz Ardiden (después del Tourmalet), con rampas espectaculares para hacer las delicias de los amantes del ciclismo.

Prudhomme ha buscado la variedad en las seis etapas de montaña, entre llegadas en alto -tres- y metas situadas tras el descenso, en busca de prolongar el «interés máximo» de la competición. Ese mismo principio de buscar la variedad ha sido aplicado para la primera semana.

Bretaña reserva dos etapas idóneas para los 'aventureros' y las escapadas, en Landerneau y el Muro de Bretaña y otras dos más propicias para las llegadas masivas y los velocistas.

«El deseo es no tener más de dos etapas llanas consecutivas para esprínteres», confirmó el director del Tour.

Según el corredor belga Wout Van Aert, ganador de dos etapas en el último Tour, «en la primera semana no se podrá ganar mucho pero sí perderlo para la clasificación general».

En lo que respecta a las etapas contrarreloj, el Tour recupera su tradición de dos individuales, la primera en Laval el quinto día y la segunda recorriendo los viñedos de la región de Burdeos, entre Libourne y Saint-Emilion, en la víspera de la última etapa, que será el 18 de julio y que como es costumbre finalizará en los Campos Elíseos de París.

El total de las dos etapas contarreloj suma 58 kilómetros, la distancia más amplia desde 2013, cuando fueron 65 kilómetros. Supera sensiblemente a las distancias sumadas de las últimas ediciones (36 km en 2020, 27 km en 2019).

«Tendremos que hacer una muy buena preparación de contrarreloj, serán etapas muy importantes para la clasificación general, al nivel de las etapas de montaña (...) Mi objetivo en ese Tour seguirá siendo la clasificación general», señaló el colombiano Nairo Quintana, subcampeón del Tour en 2013 y 2015.

¿Este conjunto de características del trazado da ventaja a un tipo de corredor en concreto? «No sé si se pueden extraer conclusiones de las conclusiones de la temporada, salvo que los jóvenes llegan pisando fuerte», estimó el director del Tour, que en 2020 fue ganado por sorpresa por el esloveno Tadej Pogacar, en una edición trasladada a agosto y septiembre por la pandemia.

Luz Ardiden, el regreso de un talismán para los españoles

A imagen del Alpe d'Huez, la estación de Luz Ardiden, donde tendrá lugar la última llegada en alto del Tour de Francia de 2021 (18ª etapa), puede compararse con un inmenso estadio en plena naturaleza, donde el público asiste a los esfuerzos titánicos de los escaladores en la larga subida de 13,3 kilómetros. Los españoles acostumbran a brillar en esta montaña. En ocho llegadas allí, cinco corredores nacionales han ganado en Luz Ardiden, desde que Pedro Delgado abrió el camino en 1985. El noruego Dag-Otto Lauritzen, el francés Richard Virenque y el estadounidense Lance Armstrong (desposeído después de sus triunfos) son los otros corredores que han conseguido cruzar la meta en primer lugar en este punto, a una altitud de 1.715 metros.

En la primera llegada allí, Greg LeMond se enfrentó con su director deportivo Paul Koechli. El corredor estadounidense le reprochaba haberle incitado a dosificarse para proteger a Bernard Hinault, que tenía la nariz rota desde una caída en Saint-Etienne. «Me ha hecho perder el Tour cuando podía ganarlo», protestó LeMond. Fue en Luz Ardiden donde el mítico Miguel Induráin logró su segunda victoria en una etapa en línea del Tour (1990), un año antes de conquistar su primer título en la ronda francesa. En la multitud congregada, un adolescente, Roberto Laiseka, contempló fascinado la exhibición y prometió regresar algún día allí como triunfador. Lo logró once años más tarde, rodeado de una marea naranja, el color del equipo vasco Euskaltel, vestido entonces por miles de aficionados. Para llegar a la meta hay que pasar por Luz Saint-Sauveur, el pueblo donde la emperatriz Eugenia se alojaba de vez en cuando en el siglo XIX. Unos hectómetros más allá, la pendiente se acentúa. Con una media del 7,4% de desnivel, deja poco tiempo para la recuperación.