El Gran Canaria elige a Willy Villar

El director deportivo grancanario del Estudiantes durante las últimas cuatro temporadas es el escogido para suplir a Berdi Pérez en la entidad claretiana. Tanteado en 2012 cuando fue despedido Himar Ojeda y antes de llegar su antecesor, cumplirá la ilusión de iniciar un proyecto en su isla tras diez cursos en la ACB.

Óliver Suárez Armas
ÓLIVER SUÁREZ ARMAS

Sin tiempo para digerir la salida de Berdi Pérez de la dirección deportiva del Club Baloncesto Gran Canaria tras ocho temporadas consecutivas, una decisión anunciada a principios de junio, meditada, aclarada, rectificada y, por último, confirmada el pasado martes, la entidad claretiana ultima la llegada del grancanario Willy Villar para coordinar y liderar esa parcela de cara a comenzar a planificar el proyecto de la próxima temporada 2020-2021 -también contactó con el grancanario Juan Pedro Cazorla, ojeador en el Baskonia, hace menos de un mes, pero no fructificó-.

El profesional de La Isleta, tanteado y prácticamente atado en 2012 cuando se produjo la salida de Himar Ojeda, actual director deportivo del Alba Berlín, y antes de confirmar la contratación de Berdi Pérez, aterriza en la isla tras cuatro temporadas en el Movistar Estudiantes, donde firmó dos primeras campañas placenteras con el extécnico amarillo Salva Maldonado en el banquillo y el excapitán Sitapha Savané en el parqué y las dos últimas convulsas con problemas extradeportivos y cambios de entrenadores y jugadores para coquetear de sobremanera con la zona movediza, ocupando la última plaza este curso con solo cinco victorias en 23 jornadas y a dos de la salvación cuando se paró la fase regular por la pandemia del coronavirus y salvando la categoría por decidir los clubes que no hubiera descensos.

Con un ejercicio más de contrato en Madrid, hasta 2021, Villar comunicó a la directiva del conjunto colegial, donde continuó con la filosofía de cantera y fichó a jugadores que marcan la diferencia como Edwin Jackson, Sylven Landesberg o Alessandro Gentile, entre otros, la propuesta multianual recibida por parte del Granca y su intención de cambiar de aires para aprovechar la oportunidad de aportar, mejorar y crecer colectiva y personalmente.

Villar, de 51 años y con 17 de experiencia como director deportivo en todas las categorías del baloncesto nacional, fichó en el histórico Movistar Estudiantes tras siete campañas en el Casademont Zaragoza, donde aterrizó en 2009 para intentar el retorno de otro clásico del baloncesto español a la Liga ACB después de cinco temporadas (2003-2008) de crecimiento en el Drac Inca balear en LEB. Con el desaparecido José Luis Abós en el banquillo retornó a la élite en su primer año en el despacho rojillo y asentándolo al obtener tres clasificaciones para la Copa del Rey y la Eurocopa, así como dos Playoff de la Liga Endesa, firmando algunas de las mejores páginas de la entidad mañana con un tercer puesto la campaña 2012-2013, únicamente tras Barça y Real Madrid. Confeccionó plantillas competitivas y reclutó a un prometedor griego Giannis Antetokounmpo, de tan solo 18 años, tras verlo en un entrenamiento privado en Atenas en 2012, aunque vendió sus derechos sin debutar por el gran interés de Milwaukee Bucks, sacando un beneficio de más de 300.000 euros por la actual estrella NBA y que nunca llegó a debutar en Zaragoza. Un olfato que lo catapultó como de los mejores directores deportivo del momento.

Ahora empezará una nueva aventura en el Herbalife Gran Canaria y con el reto de armar una escuadra que vuelva a competir y, sobre todo, a ilusionar a la afición. Su primera decisión una vez se oficialice su llegada en las próximas horas será decidir el nombre del entrenador y, posteriormente, completar las piezas de un puzle que también volverá a la Eurocopa la próxima campaña.

Acostumbrado a dirigir.

Villar, quien se inició en el Pitufos de La Isleta con Manolo Hussein, defendió la camiseta del Granca como director de juego en dos etapas (1993-1994 y 1997-1998) con precisamente el técnico grancanario en el banquillo y coincidiendo con personas ligadas al interés por orientar la nueva hoja de ruta del club insular como Falo Calvo y Santi Toledo. Años después podrían volver a encontrarse en las oficinas de La Vega de San José.