El pívot polaco Olek Balcerowski lanza a canasta durante el encuentro entre el Unicaja y el Granca el pasado sábado en el Carpena. / ACB PHOTO / M. POZO

LIGA ENDESA

Balcerowski: «El Gran Canaria es mi club, donde sigo creciendo aún, y me gustaría estar más años»

El pívot polaco, que llegó a la isla con 13 años, se consolida en el primer equipo del Herbalife Gran Canaria a los 20, con un presente y un futuro que es muy esperanzador.

ÓLIVER SUÁREZ ARMAS Las Palmas de Gran Canaria.

Objeto de deseo por sus actuaciones con el Herbalife Gran Canaria y con la selección absoluta de Polonia en el pasado Mundial y en la ventana FIBA de clasificación para el Eurobasket 2022. Olek Balcerowski, de 20 años y 2.16 metros de altura, se afianza en el primer equipo del club amarillo por méritos propios. Llamado a ser importante en la rotación en la presente campaña a las órdenes de Porfi Fisac, la covid-19 lo tuvo alejado de las pistas durante un mes y medio cuando empezaba a imponer su ley en la pintura en la primera parte de un inicio colectivo desastroso. Le tocó tener paciencia y esperar de nuevo su momento. Llegó en la mejor racha en el torneo doméstico en diciembre y, desde entonces, su confianza no ha parado de crecer al ganarse también la del preparador segoviano.

«Cada día me siento mejor, noto más confianza de Porfi también. Siento que cada día confía más en mí y me alegro», reconoce a este periódico el jugador de Swidnica, que cumple su séptimo año en la isla, donde aterrizó con 13 años y debutó en la ACB con tan solo 17 en 2017, con Luis Casimiro en el banquillo.

A pesar de la derrota ante el Unicaja, que rompió una racha de cinco triunfos seguidos entre la Liga Endesa y la EuroCup, complicando las opciones de permanecer en la carrera por el Playoff, Balcerowski asegura que «ahora mismo estamos en un buen momento, entrenando bien y vamos a intentar seguir así todo lo que podamos», al tiempo que pone en alerta sobre la visita este domingo de un Acunsa GBC al alza.

«Vendrán con muchas ganas y tenemos que salir desde el principio concentrados y con energía, que, sobre todo en la primera parte, fue lo que nos faltó en Málaga», argumenta.

El interior polaco se ve lastrado en su juego por la acumulación de faltas, que, en muchas ocasiones, lo sacan del encuentro durante muchos minutos. Cree que «me está costando en la ACB, los árbitros no quieren que juegue (risas). A veces son faltas estúpidas, pero otras no son faltas. Creo que también es porque soy joven, es una parte del aprendizaje, hay que ganarse el respeto de los árbitros y ya está».

Pocos conocen a AJ Slaughter, la pieza diferencial de la entidad claretiana, como su compañero de selección. Su rendimiento no le sorprende. «Es un jugador top y sabía que lo haría muy bien, como siempre ha hecho con la selección y en otros equipos».

Su futuro parece tomar una dirección. Le resta un ejercicio más en el Granca, pero la ofensiva para prolongar la vinculación está en marcha. «Por ahora no sé. Este es mi club, donde crecí y sigo creciendo aún, y claro que me gustaría estar más aquí», desliza, al tiempo que agrega que «me queda un año más y ya veremos qué pasará en el futuro». Balcerowski es feliz por cumplir su sueño en la élite y mucho más por hacerlo de amarillo.