Albicy sale de la presión de Miller-McIntyre en el partido del miércoles. / efe

El Arena tiene la llave para los sueños del Granca

Cuatro de los próximos cinco partidos del equipo, entre Liga y Eurocup, serán en casa. Fortificarse con la afición garantiza premio

IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

El Granca dejó atrás todo el ruido generado días antes en Murcia con la salvaje acción de Sadiel Rojas a AJ Slaughter, saldado además con derrota, para levantarse a lo grande ante el Andorra (84-78) y volver al carril de los playoff por el título. Partidazo de Brussino, satisfacción general por el esfuerzo realizado (Fisac habló de un partido «durísimo»), una grada que se dejó notar (los 3.000 fieles gritaron y remaron) y, con AJ todavía convaleciente, otro motivo para el optimismo con el regreso de Dylan Ennis. «¡Gran triunfo! Me siento genial por haber vuelto con el equipo. Es el momento del año en el que todas las victorias son importantísimas. Gracias a los aficionados por la calurosa bienvenida. ¡Vamos!», escribió en sus redes el escolta canadiense.

Lo cierto es que como reseña Ennis el ánimo del equipo, con el pegamento exclusivo que dan los resultados, vuelve a alimentar el sueño de colarse entre los elegidos y, con la competición europea de por medio, que no permite acumular energía pero supone un premio ya en su fase decisiva, la importancia del Arena va a resultar fundamental.

Y es que un repaso al calendario recuerda que cuatro de los próximos cincos compromisos, incluyendo la Eurocup, van a ser como local (Bilbao, Slask, Breogán y Valencia, en ese orden) y solo con la salida intercalada a Galicia para medir fuerzas al Obradoiro. O lo que es lo mismo, la temporada se juega en casa. Hacerse fuertes con la afición detrás tiene el pasaporte para coronar la remontada en la ACB y continuar con el sueño continental, algo que, poco tiempo atrás, parecía una quimera. Simultanear desafíos, como en los viejos tiempos.