El pívot serbio Oliver Stevic celebra con los brazos en alto la reacción del Gran Canaria en una sesión de fotos para la Liga. / ACB PHOTO / M. HENRÍQUEZ

Stevic: «Hemos cambiado nuestra mentalidad y nuestro juego»

El pívot serbio del Herbalife Gran Canaria, Oliver Stevic, aporta su liderazgo y su experiencia a un combinado de Fisac que suma cuatro victorias seguidas en la ACB y mira con optimismo a un mes de enero de vértigo.

ÓLIVER SUÁREZ ARMAS Las Palmas de Gran Canaria.

Un jugador de equipo con mayúsculas. Salpicado por el roce entre el Club Baloncesto Gran Canaria y el Urbas Fuenlabrada por su salida del club del sur de Madrid con destino a la entidad claretiano, el interior balcánico Oliver Stevic, de 36 años y con un amplio camino en la Liga Endesa, cumple una función capital en el vestuario y en la pintura. Un liderazgo, una experiencia y una solidez que no se refleja en las estadísticas, pero que rebosa de intangibles en un Granca en dinámica ganadora tras sufrir de lo lindo en el inicio de la presente edición del torneo doméstico.

-Va camino de cumplir su primer mes en el Herbalife Gran Canaria. La adaptación con victorias es mucho más cómoda para todos, ¿no?

-Sí, claro. Todo es mucho mejor con victorias, pero lo más importante es que hemos podido cambiar nuestra mentalidad y nuestro juego en algunos aspectos. Cuando se gana todo es más fácil y tienes más ganas para seguir trabajando.

-Llegó a un equipo firme en la Eurocopa, pero con dos victorias y diez derrotas en la ACB. ¿Qué vestuario se encontró?

-Personalmente, pensaba como el 90 o el 95% de los aficionados del Gran Canaria que la plantilla hecha en verano estaba para entrar en los ocho primeros, luchar por la Copa del Rey, por el Playoff y por todo. Algo no funcionó, pero sigo pensando que son buenos jugadores, aunque algunas veces algunas cosas no funcionan y es difícil de explicar. Es así, entonces cuando llegué aquí la gente estaba mal anímicamente por las derrotas y por el juego. Dije que iba a intentar hacer mi trabajo como siempre, ayudar a mis compañeros para que cambiemos esas caras y esa mentalidad para salir a la pista con más positividad, luchando cada balón. Se puede ganar o perder, pero hay que luchar cada balón y hay que saber en cada momento cuál es nuestro trabajo en la pista. Es importante saber lo que cada uno debe hacer para ayudar al equipo. Hemos podido reaccionar, trabajar y jugar de esa manera, y pienso que ese es el gran cambio.

-El cambio es evidente en un momento delicado, habiendo modificado aspectos para ser un bloque más sólido en defensa...

-Cuando un equipo juega más individual, es normal que la gente deje de defender, por decirlo así. Pero cuando hay un juego mas de equipo, entonces cada jugador siente que su rol es importante en el equipo, da igual si metes puntos o no. Ahí siempre das un paso adelante y luchas más en defensa. No es ningún secreto que no soy un jugador de números grandes, no he venido aquí para meter 15 puntos y coger diez rebotes cada partido, sino para ayudar en defensa y en ataque. Seguro que pongo todo lo que tengo en la pista, luchando por cada balón y ayudando a mis compañeros en todo lo necesario para que se beneficien. Por eso, lo más importante es jugar bien en defensa porque tienes más opciones para llegar al final del partido con la oportunidad de ganar. Se vio muy claro en nuestro último partido en Manresa, que al final nuestro juego ofensivo no era tan bueno como en los partidos, pero gracias a nuestra defensa tuvimos una oportunidad para ganar el partido y lo hicimos.

-Y también aporta ese liderazgo y esa química en el vestuario que tanto reclamaba Porfi Fisac...

-Ese ha sido mi trabajo en los últimos años. Entonces, no ha sido extraño para mí hacerlo aquí, pero la suerte es que conozco a Andrew (Albicy), Beqa (Burjanadze) y John (Shurna) desde Andorra y podían darme su opinión más o menos de qué la faltaba al equipo. Es verdad que la situación era negativa, pero no era mala en el vestuario. No hemos cambiado nada grave en el vestuario, solo hemos cambiado para estar más positivos en la pista, ayudar al compañero en temas defensivos para que sepan que todos somos importantes en el equipo. Me alegro mucho porque hemos reaccionado, hemos subido nuestro nivel y, sobre todo, hemos cambiado nuestras caras en la pista. Estamos luchando, no bajamos los brazos en los malos momentos, como se vio en el tercer cuarto en Manresa, y eso para mí es lo más importante. Insisto en que podemos ganar o perder, pero nunca hay que bajar los brazos ni dejar de jugar los últimos diez minutos del partido sin darlo todo en la pista. Eso es lo más determinante.

-El Granca firmó un gran mes de diciembre con triunfos ante el Fuenlabrada, el Gipuzkoa, el Betis y el Manresa, mientras que en enero esperan el Valencia, el Joventut, el Iberostar y el Real Madrid, entre otros. Supone una oportunidad para refrendar el trabajo realizado, ¿no?

-Sí, exacto. Las cosas no se pueden cambiar en uno o dos días, hay que seguir trabajando y seguro que las victorias contra equipos de la zona de abajo en la clasificación nos han ayudado para coger esa confianza para jugar contra los equipos de la parte de arriba. El Manresa era un equipo muy duro y que juega muy bien y ahora vienen otros para ver si tenemos la capacidad para poder luchar por una plaza en el Playoff.

-Comparte posición con dos canteranos que ilusionan en la isla como Olek Balcerowski y Khalifa Diop. ¿Qué opina de ambos?

-La verdad es que son chicos con mucho talento. Aparte de mi trabajo en la pista y en el vestuario, tengo otro rol que es ayudar a Olek y a Khalifa a ser más regulares. Es normal para un jugador joven ser irregular, así que les ayudo en cosas pequeñas, hablo con ellos, les explico errores que están haciendo en la pista para mejorar. Me alegro mucho por lo que veo y, sobre todo, Olek en los últimos partidos está jugando bien.

-Slaughter y usted llegaron para revertir la dinámica desastrosa en la competición doméstica. El exterior norteamericano está demostrando que marca la diferencia. Y también se han unido Sean Kilpatrick y Earl Clark...

-Con Slaughter tenemos otra dimensión en el juego, es un base diferente a Albicy, seguro que gracias a él tenemos más opciones para anotar y para hacer daño a los equipos. Clark y Sean son jugadores con mucha calidad y espero que con ellos vamos a poder tener más opciones para competir con los equipos que están en la parte alta de la tabla.