Gran Canaria’18 Copa del Rey

La imprevisibilidad de una cita única

15/02/2018

Sergio Scariolo: «La Copa es un torneo muy atractivo porque equilibra los valores de los equipos que participan».

Las Palmas de Gran Canaria

El entrenador de la selección española, Sergio Scariolo, no se perderá una competición que conquistó en dos ocasiones, con el Baskonia en la edición de 1999 en Valencia y con el Unicaja en Zaragoza en 2005. El preparador transalpino conoce de primera mano que se trata de una competición especial en la que todo puede pasar. «La Copa es un título de gran importancia dentro del palmarés de un club, de un entrenador o de un jugador. Es un momento increíble para la afición porque, ya sea viviéndolo en casa o fuera cuando hay aficiones que se desplazan como fueron mis experiencias con el Baskonia o el Unicaja, son momentos que casi se celebran más que una Liga, ya que se unen muchos aficionados y la celebración que le sigue es muy emotiva», valora Scariolo, al tiempo que añade que se trata de un torneo «muy atractivo porque tiene un punto de imprevisibilidad que equilibra los valores de los equipos que participan, y da un sabor muy especial y muy imitado en toda Europa por su éxito en el formato. Es un poco en todo, pero nadie ha conseguido llegar como en España por una razón: porque es el país en el que tradicionalmente hay más afluencia de público, las aficiones se vuelcan y se trasladan. Por eso, creo que a pesar de ser muy imitado, sigue siendo un evento único en Europa».

«¿Anfitrión? La obligación por un resultado especial es la única explicación que uno puede encontrar»

El técnico de Brescia, de 56 años, regresó al cargo de seleccionador en mayo de 2015 tras una primera etapa exitosa en el periodo de 2009 a 2012, acumulando un palmarés de tres medallas de oro en el Eurobasket (Polonia 2009, Lituania 2011 y Francia, Croacia, Alemania y Letonia 2015), un bronce también continental (Turquía, Rumanía, Israel y Finlandia 2017), una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres en 2012 y un bronce en Río de Janeiro 2016.

Hoy y mañana estará en la isla para disfrutar de los cuatro encuentros de cuartos de final en el Gran Canaria Arena, el fortín de un Granca que aspira a romper la maldición del anfitrión en el torneo del KO. Y es que se da la circunstancia que en toda la historia de la Copa únicamente dos conjuntos han logrado ganar el título, el CAI Zaragoza en 1984 y el Baskonia en 2002, por lo que hace 16 años que ningún equipo logra levantar el título ante sus aficionados.

«Las aficiones fraternizan y eso solo puede pasar en una situación en la que hay educación deportiva»

La racha para los locales es especialmente negativa en los últimos años, puesto que para encontrar al cuadro local en una final hay que remontarse hasta la edición de Barcelona 2012, cuando el FC Barcelona cedió ante el Real Madrid. De hecho, en tres de las cuatro últimas ediciones no ha conseguido pasar el cruce de cuartos, incluido el Herbalife en la cita de 2015.

Sobre esta cuestión, el seleccionador nacional considera «una buena pregunta» qué sucede cuando un combinado ostenta esta condición para no conquistar el cetro copero. «La obligación de conseguir un resultado especial es la única explicación que uno puede encontrar. Porque realmente en el resto de competiciones todo el mundo lucha para tener el factor cancha a favor, en el Playoff por ejemplo. Sin embargo, en esa competición hay un porcentaje muy alto del equipo que gana en casa y a un partido solo, eso ni mucho menos es así. La única razón es un poco eso, el hecho de que el equipo vive en la ciudad durante muchos días el clima, la expectativa... Es difícil encontrar una explicación porque estamos entrando en el mundo de la persona e incluso en un grupo de personas, así que es un poco complejo», argumenta Scariolo.

«Más allá de entrar en el tema técnico, tenemos que tener en cuenta que, casi siempre, hay una sorpresa»

El exentrenador del Baskonia, Real Madrid y Unicaja, entre otros, analiza las exigentes eliminatorias de cuartos, en la que aseguran que «hay una cuestión que equilibra y es la calidad de los equipos, en los que, obviamente, hay valores distintos y otra es el factor mental». «Muchas veces la fuerza de los equipos es jugar bien y ganar con continuidad, repetir los partidos ganados, no verse afectado por las lesiones...Y estamos hablando de todas las situaciones de medio-largo plazo. En el cortísimo plazo, desde luego, que todos estos factores se reducen, no hace falta tener un partido exageradamente largo, para ganar sí, pero para superar un torneo no. Una serie de razones por las que sube el margen de imprevisibilidad y los valores se van acercando. Pero más allá de entrar en el tema técnico, hay que tener en cuenta que casi siempre en la Copa del Rey se ha producido una sorpresa respecto a los valores marcados en la clasificación de la fase regular, y que también eso es lo bonito muchas veces de la propia Copa», manifiesta.

Asimismo, Scariolo resalta la comunión entre las aficiones presentes en este torneo. «No hay ningún deporte en España ni en Europa que pueda crear un evento como este, sobre todo, porque en baloncesto el nivel de educación deportiva y de tolerancia de las aficiones es alto. Fraternizan en una situación en la que hay educación deportiva y civilización», declara.

El entrenador de la selección española, Sergio Scariolo, no se perderá una competición que conquistó en dos ocasiones, con el Baskonia en la edición de 1999 en Valencia y con el Unicaja en Zaragoza en 2005. El preparador transalpino conoce de primera mano que se trata de una competición especial en la que todo puede pasar. «La Copa es un título de gran importancia dentro del palmarés de un club, de un entrenador o de un jugador. Es un momento increíble para la afición porque, ya sea viviéndolo en casa o fuera cuando hay aficiones que se desplazan como fueron mis experiencias con el Baskonia o el Unicaja, son momentos que casi se celebran más que una Liga, ya que se unen muchos aficionados y la celebración que le sigue es muy emotiva», valora Scariolo, al tiempo que añade que se trata de un torneo «muy atractivo porque tiene un punto de imprevisibilidad que equilibra los valores de los equipos que participan, y da un sabor muy especial y muy imitado en toda Europa por su éxito en el formato. Es un poco en todo, pero nadie ha conseguido llegar como en España por una razón: porque es el país en el que tradicionalmente hay más afluencia de público, las aficiones se vuelcan y se trasladan. Por eso, creo que a pesar de ser muy imitado, sigue siendo un evento único en Europa».

El técnico de Brescia, de 56 años, regresó al cargo de seleccionador en mayo de 2015 tras una primera etapa exitosa en el periodo de 2009 a 2012, acumulando un palmarés de tres medallas de oro en el Eurobasket (Polonia 2009, Lituania 2011 y Francia, Croacia, Alemania y Letonia 2015), un bronce también continental (Turquía, Rumanía, Israel y Finlandia 2017), una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres en 2012 y un bronce en Río de Janeiro 2016.

Hoy y mañana estará en la isla para disfrutar de los cuatro encuentros de cuartos de final en el Gran Canaria Arena, el fortín de un Granca que aspira a romper la maldición del anfitrión en el torneo del KO. Y es que se da la circunstancia que en toda la historia de la Copa únicamente dos conjuntos han logrado ganar el título, el CAI Zaragoza en 1984 y el Baskonia en 2002, por lo que hace 16 años que ningún equipo logra levantar el título ante sus aficionados.

La racha para los locales es especialmente negativa en los últimos años, puesto que para encontrar al cuadro local en una final hay que remontarse hasta la edición de Barcelona 2012, cuando el FC Barcelona cedió ante el Real Madrid. De hecho, en tres de las cuatro últimas ediciones no ha conseguido pasar el cruce de cuartos, incluido el Herbalife en la cita de 2015.

Sobre esta cuestión, el seleccionador nacional considera «una buena pregunta» qué sucede cuando un combinado ostenta esta condición para no conquistar el cetro copero. «La obligación de conseguir un resultado especial es la única explicación que uno puede encontrar. Porque realmente en el resto de competiciones todo el mundo lucha para tener el factor cancha a favor, en el Playoff por ejemplo. Sin embargo, en esa competición hay un porcentaje muy alto del equipo que gana en casa y a un partido solo, eso ni mucho menos es así. La única razón es un poco eso, el hecho de que el equipo vive en la ciudad durante muchos días el clima, la expectativa... Es difícil encontrar una explicación porque estamos entrando en el mundo de la persona e incluso en un grupo de personas, así que es un poco complejo», argumenta Scariolo.

El exentrenador del Baskonia, Real Madrid y Unicaja, entre otros, analiza las exigentes eliminatorias de cuartos, en la que aseguran que «hay una cuestión que equilibra y es la calidad de los equipos, en los que, obviamente, hay valores distintos y otra es el factor mental». «Muchas veces la fuerza de los equipos es jugar bien y ganar con continuidad, repetir los partidos ganados, no verse afectado por las lesiones...Y estamos hablando de todas las situaciones de medio-largo plazo. En el cortísimo plazo, desde luego, que todos estos factores se reducen, no hace falta tener un partido exageradamente largo, para ganar sí, pero para superar un torneo no. Una serie de razones por las que sube el margen de imprevisibilidad y los valores se van acercando. Pero más allá de entrar en el tema técnico, hay que tener en cuenta que casi siempre en la Copa del Rey se ha producido una sorpresa respecto a los valores marcados en la clasificación de la fase regular, y que también eso es lo bonito muchas veces de la propia Copa», manifiesta.

Asimismo, Scariolo resalta la comunión entre las aficiones presentes en este torneo. «No hay ningún deporte en España ni en Europa que pueda crear un evento como este, sobre todo, porque en baloncesto el nivel de educación deportiva y de tolerancia de las aficiones es alto. Fraternizan en una situación en la que hay educación deportiva y civilización», declara.