Mural en Los Ángeles que representa la figura de Kobe Bryant y de su hija Gianna. / Foto: Frederic J. BROWN (Afp) | Vídeo: Ep

En el nombre de Kobe Bryant

La pandemia impide un homenaje a la altura de la leyenda en el primer aniversario de su muerte, pero LeBron le rinde tributo con 46 puntos ante los Cavaliers

NICOLAS PRATVIEL (COLPISA/AFP) LOS ÁNGELES

El 26 de enero de 2020 la NBA se estremeció con la muerte de Kobe Bryant, ídolo de los Lakers cuyo destino puso un trágico epílogo a su condición de leyenda del deporte. Un año después, la emoción sigue viva pero el mundo ha cambiado por completo.

La pandemia del coronavirus dificulta la celebración de un homenaje a la altura de Bryant, el jugador que tomó el relevo de Michael Jordan como ícono de la NBA conquistando cinco campeonatos para los Lakers. Las restricciones por la covid-19 impiden un evento multitudinario en el Staples Center de Los Ángeles o una concentración espontánea de aficionados como la que ocurrió el día del accidente, pero la 'Mamba Negra' sigue muy presente en la memoria de todos los aficionados al baloncesto y la competición norteamericana, con LeBron James al frente, homenajeó al fallecido a los 41 años, junto a su hija Gianna, de 13, y seis personas más.

Los Lakers ganaron en Cleveland con la mejor actuación de LeBron esta temporada: 46 puntos, 7 triples, 8 rebotes, 6 asistencias, 2 robos de balón y 2 tapones. El alero, de 36 años, fue decisivo en el triunfo ante su exequipo por 108-115.

'King James' saltó con un extra de motivación a la pista del Quicken Loans Arena de Cleveland, a pocos kilómetros de su natal Akron, y tomó el control del partido desde el primer cuarto, en el que anotó 17 puntos. En una noche discreta de Anthony Davis (17 puntos y 10 rebotes), LeBron comandó el triunfo angelino con una exhibición en el último cuarto, en el que logró 21 puntos con canastas de todas las facturas, incluido un triple desde casi la mitad de la pista.

«Siempre sienta muy bien conseguir una victoria, especialmente con el (uniforme) púrpura y oro», dijo después LeBron James. «Solo trato de ser dominante donde puedo y tener a la defensa fuera de balance, y fui capaz de hacerlo esta noche». El líder actual del equipo y protagonista hace un año de un conmovedor discurso a la 'Nación Laker', se resiste a recordar las oscuras horas de la trágica muerte de Bryant.

«Estoy tratando de no ponerme de nuevo en esa situación... No quiero volver al mismo estado de ánimo que tenía en el momento de la tragedia. Él nos está mirando con Gigi y debe estar orgulloso de lo que intentamos conseguir con la franquicia. No quiero vivir en el pasado y, desde luego, no quiero revivir ese día», dijo LeBron recientemente.

LeBron James machaca el aro. / David Richard-USA TODAY Sports

Una figura inspiradora

El base de los Golden State Warriors Stephen Curry, otra de las grandes figuras de la NBA, relató su propia experiencia el día del accidente. «Lo recordaré el resto de mi vida. Estaba en el entrenamiento, el lenguaje corporal de todos cambió de repente, la sesión se detuvo. Hubo mucha tristeza, un momento devastador. No queríamos creer que fuera cierto. Fue surrealista y sigue siendo difícil. No parece que haya pasado ya un año», reconoció Curry.

Otros veteranos de la liga como Kevin Durant, Kawhi Leonard o Kyrie Irving, y jóvenes como Jayson Tatum y Jamal Murray crecieron y soñaron con las proezas de Bryant. «Kobe fue mi Jordan», dijo Paul George como síntesis de lo que el escolta angelino significó para las jóvenes generaciones.

En la ciudad de Los Ángeles, el florecimiento de murales callejeros con la imagen de Bryant y Gigi ha sido la forma de homenaje más visible durante el último año. Según el portal Kobemural.com, que recopila el número de estas obras creadas en el último año y su ubicación, existen 321 murales de Bryant en Estados Unidos, incluidos 246 en el sur de California, y otros 113 en más de 30 países, desde Uganda hasta Haití y Francia, una prueba más de que el recuerdo de Kobe está vivo alrededor del mundo.

En mayo está previsto que Bryant ingrese en el Salón de la Fama en una ceremonia con sus otras tres hijas y su esposa, Vanessa, quien ha vivido el último año entre el duelo y varios procesos judiciales. Vanessa Bryant tiene interpuestas demandas contra el departamento del sheriff del condado de Los Ángeles por la toma no autorizada de fotografías en el lugar del accidente y contra la empresa operadora del helicóptero al considerar que el piloto, también fallecido, fue responsable del accidente por negligencia.