Mirotic trata de anotar ante Yabusele en el clásico de Euroliga del pasado viernes. / kiko huesca / efe

Una Copa del Rey con dos gigantes, sorpresas y ausencias

El torneo vuelve a Granada tras casi tres décadas, con Barça y Real Madrid como favoritos y los retornos de Manresa, Murcia y Breogán

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

La Copa del Rey de baloncesto vuelve a estar marcada por el claro favoritismo de los dos gigantes, Barça y Real Madrid. Azulgranas y blancos, que dominan con puño de hierro no solo en España, sino también en la Euroliga, tendrán la obligación del triunfo en Granada. La ciudad nazarí acoge el torneo 27 años después y vivirá el regreso del público a las gradas en la habitual fiesta de las aficiones. Los dos grandes no se verían las caras hasta la final del domingo, pero todo apunta a otro clásico con el título en juego, como ocurrió en ocho de las últimas doce ediciones.

El Barça, defensor del trofeo conquistado en 2021, llega como el equipo más en forma, apenas una semana después de su contundente victoria ante el Madrid en territorio blanco en la Euroliga (68-86). El conjunto catalán es ahora mismo una máquina bien engrasada y a pesar de la ausencia por lesión de Cory Higgins, uno de los mejores jugadores americanos del Viejo Continente, sigue exhibiendo el músculo de Mirotic, Calathes o Davies, un muy buen fondo de armario y la aparición estelar en las últimas semanas de dos fichajes que generaron dudas en verano: Laprovittola y Sanli.

El base argentino ajustició a su exequipo en el duelo de la semana pasada e incidió en la inversión de esa tendencia que llevó a los hombres de Laso a tomarle la medida al gran adversario durante años. Ahora es el Barça el bendecido en los clásicos, con tres victorias en cuatro encuentros esta temporada. La llegada de Jasikevicius al banquillo del Palau les dio a los culés ese plus competitivo y propició un doblete Liga-Copa en 2021, quedándose a las puertas de la corona continental en Colonia. Ahora, esta Copa marca otro hito en esa particular batalla entre los dos transatlánticos.

Para el Madrid, un equipo absolutamente abonado al éxito durante la etapa Laso, el torneo supone la ocasión perfecta para recuperar sensaciones. Llega con muchos problemas físicos y dudas en las últimas semanas. Cuenta con un juego interior temible, basado en la fortaleza en la pintura de Tavares, Poirier o Yabusele, pero al contrario que el Barça, que apenas desvela puntos débiles, deja más cabos sueltos en cuanto a las posiciones exteriores. Frente a un puesto de base azulgrana repleto de alternativas -el cerebro de Calathes, los puntos de Laprovittola y la versatilidad de Exum-, en el Madrid Williams-Goss no termina de explotar y Alocén se acaba de lesionar de gravedad, dejando al exazulgrana Heurtel como única opción fiable. El estado físico de Rudy, Taylor o Deck es una incógnita en la antesala de la Copa y obligará a Laso a hilar fino en la gestión de efectivos. Con dos plantillas de gran extensión, plagadas de calidad y recursos casi ilimitados, el esperado duelo apunta a definirse por los pequeños detalles.

Alternativas y rebeldes

En esa ecuación tratarán de colarse el resto de candidatos, aunque el Valencia parece un escalón por encima de todos, como la alternativa más fiable. Los hombres de Joan Peñarroya cuentan con argumentos de peso para desafiar el orden establecido, pues esta temporada ya ganaron en ACB tanto a Barça como a Madrid, en ambos casos a domicilio. El poderío del veterano Dubljevic y el potente Jasiel Rivero en la pintura, el acierto en el tiro de Prepelic o la dirección de Dimitrijevic o Van Rossom son sus mejores armas.

También Joventut de Badalona y Tenerife sueñan a lo grande, consolidados en los últimos tiempos. La 'Penya' vuelve a estar entre la aristocracia de la ACB y Carles Duran cuenta con una interesante mezcla de veteranos ilustres como Tomic o Pau Ribas, jugadores en plena madurez como Guillem Vives o Brodziansky y juventud que empuja con fuerza como Joel Parra. Se medirá en el partido que abre el torneo al Tenerife de Txus Vidorreta, una fórmula ya plenamente asentada en la que continúan tirando del carro Marcelinho Huertas y Shermadini.

No están Baskonia y Unicaja, casi nada. Sus ausencias se explican por los problemas deportivos de ambos proyectos pero también por el empuje de los rebeldes. Tres sorpresas que hablan muy bien del trabajo realizado, tres clubes que han conocido los apuros de la LEB Oro no hace mucho. El UCAM Murcia se medirá al Valencia y vuelve a una Copa 26 años después de su única experiencia, aquel torneo que disputó en casa en 1996 y que deparó la victoria del Manresa de Chichi Creus, una de las mayores sorpresas de la historia.

Precisamente los manresanos también están de regreso 18 años después. Aupados por el libreto de Pedro Martínez y la exuberancia de Moneke y Bako, retan al temible Barça en el último de los duelos de cuartos. Desde 1990 ha tenido que esperar Breogán de Lugo. Es un recién ascendido, pero cuenta con uno de los jugadores más desequilibrantes de la temporada, el alero bosnio Dzanan Musa, que presume del mejor promedio de valoración y anotación de la ACB. El objetivo pasa por disfrutar de la experiencia y por qué no, soñar con un histórico KO al Madrid en cuartos.