El número de licencias de jugadoras de pádel va creciendo a ritmo vertiginoso. / ADIEL MARTÍNEZ

Unas 10.000 personas practican pádel en Canarias, el deporte que derrotó al covid

Los clubes en Gran Canaria gozan de buena salud y cada vez hay más pistas para el disfrute de un juego que gana adeptos

PEDRO GARCÍA LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

. El pádel en Canarias es practicado por unas 10.000 personas. Este deporte inventado por el mexicano Enrique Corcuera, allá por el año 1962, cuando decidió ponerle muros más altos a su casa para no ser invadido por la vegetación que le rodeaba, sigue enamorando a grandes y pequeños, mujeres y hombres.

El crecimiento en cuanto a licencias federadas ha ido aumentando en los últimos años de una manera vertiginosa. La Federación Canaria de Pádel espera llegar a finales del 2022 a las 5.000 licencias. Y junto a este llamativo crecimiento, el nivel de los jugadores locales también ha subido enteros, convirtiéndose nuestro archipiélago en un vivero importante de palas de pádel, tanto en categoría masculina como en femenina. En la actualidad, un buen número de ellos copan los primeros puestos del ránking nacional.

El pádel derrotó al covid. Un deporte que supo sobrevivir a la pandemia, puesto que en los momentos de más restricciones se podía jugar con mascarilla, se respetaban los horarios y se mantenía la distancia, pero sobre todo, se podía jugar al aire libre. Esa flexibilidad, que no tuvieron otros deportes como el fútbol o el baloncesto, posibilitó que el pádel fuese la válvula de escape para todas aquellas personas, que tras el confinamiento, buscaban una nueva manera de socializarse.

El pádel lo consiguió, porque hay que tener en cuenta que es un deporte con el que podemos mantenernos en forma, independientemente del nivel que se tenga para competir. Y, aunque muchos de los deportistas sean personas jóvenes, es apto para todas las edades. El momento clave en la evolución del pádel en España fueron los años 90, cuando destacadas figuras del ámbito político, empresarial y periodístico, se aficionaron a este deporte, lo que provocó que se convirtiera en el deporte de moda. Hoy en día está al alcance de todos, ya que no se considera que practicarlo resulte caro para los bolsillos.

En Gran Canaria los clubes gozan de buena salud y cada vez hay más pistas de primer nivel para jugar. Los ayuntamientos de los municipios canarios ponen todo su empeño para que el pádel llegue a los colegios como una actividad extraescolar, poniendo al alcance de los menores personal cualificado e infraestructuras idóneas y modernas.

En la isla de Tenerife el número de licencias es algo mayor, y eso se debe al buen funcionamiento de los clubes sociales.