El equipo de trabajo encabezado por Carballo vivió momentos de gran emoción con los testimonios. / C7

El viaje sanador de la memoria

Iris Carballo Déniz relata la historia de aquellas mujeres canarias que se quedaron al frente de sus familias cuando sus maridos marcharon a Cuba en 'Mujeres de sal'

David Ojeda
DAVID OJEDA Las Palmas de Gran Canaria

Iris Carballo Déniz dormía en un parque en Cuba cuando al despertar descubrió que le habían robado algunas de las pertenencias que le acompañaron por un largo viaje de cuatro años por la América Latina. Su decisión de acudir al Hogar Canario fue capital, al conocer allí a un ciudadano cubano cuya familia vivía casi puerta con puerta con la suya en Arucas y le dirigió al proceso de investigación que como resultado ha dejado la realización del documental 'Mujeres de sal-Hombres de humo', que el este mes de mayo se estrenará en el marco del Festivalito de La Palma.

'Mujeres de sal-Hombres de humo' documenta la historia de todas aquellas mujeres que durante el siglo XX vieron partir a sus maridos a Cuba, en la búsqueda de oportunidades y prosperidad. Algunos volvieron, a otros se les perdió la pista, de otros, y esto es aún más crudo, no se sabe si llegaron al Caribe. La única verdad resultante de todo esto es que esas mujeres, entre silencios e historias escondidas bajo la cama, sacaron adelante a sus familias con esfuerzo y discreción mientras la épica del relato fue siempre focalizada por los que emprendieron aquel viaje trasatlántico.

Carballo arrancó el proyecto en 2016. Primero se volcó en la fase de investigación, una etapa en la que fue recuperando testimonios enterrados y algunos que nunca habían salido a la luz. Algunos de su propia familia. Posteriormente esa información sufrió un trasvase a los institutos, con un trabajo en el que los propios estudiantes acabaron descubriendo muchas vivencias de este tipo en sus casas. Y ahora, cuando el interés por divulgar toda esa información fue incontenible acaba de concluir este documental en el que va parte de su alma.

Para Iris Carballo 'Mujeres de sal-Hombres de humo' narra muchas cosas. Todas ellas atravesadas por su propio y voluntario exilio, cuando partió para América con mil euros de ahorro y sin teléfono móvil. «Es un documental histórico, pero realmente habla de otras cosas. De la memoria, de la nostalgia, de las emociones. O del azar. Como me van sucediendo cosas en mi propio viaje y todo eso se va conectando. Cuando me roban en Cuba y descubro esos vínculos. Cuando mi tía, justo antes de perder la memoria, me presenta a unas mujeres que habían pasado por eso. Muchas cosas que me fueron pasando hasta que al final decido ir a Cuba de nuevo a buscar a las familias», manifiesta.

'Mujeres de sal-Hombres de humo' no es simplemente el testimonio de muchas mujeres. Es el contexto de esos flujos migratorios del pasado que repican en el presente. Y es el miedo y la vergüenza de una sociedad que no permitía a la mujer mostrar sus problemas al natural. «Hay muchas entrevistas que no están dentro del documental porque esas personas no querían todavía que esos testimonios se hicieran públicos. Algunas de las más poderosas. Otras, me daban una versión fuera de cámara que al rodar cambiaban porque no querían 'remover' a los muertos», subraya la documentalista.

Arucas es su punto de partida porque es su entorno. Pero cuando el proyecto comenzó a volar su teléfono no paró de sonar. «De repente me comenzaron a llamar mujeres, por ejemplo a través de sus nietas, de todas las islas para contar su historia. Recuerdo especialmente a una mujer de La Gomera que me impactó por la fuerza con la que hablaba de aquellos tiempos y mencionaba asuntos como el patriarcado», expone.

Algo similar le ocurrió cuando regresó a Cuba a la caza de más testimonios, en esa ocasión desde la otra orilla. «Cuando llegué allí me venían a buscar a primera hora muchas de las personas que eran descendientes de esos canarios para relatarme su punto de vista. Por ejemplo, desde Canarias siempre hablamos de que aquellos hombres se marchaban por la pobreza y la falta de empleos. Pero allí te dan otra versión, que en muchos casos iban huyendo del servicio militar o de otras cosas», expone.

El relato de 'Mujeres de sal-Hombres de humo' deconstruye la imagen tradicional de la historia. Cuenta casos de como las mujeres que quedaron en Canarias eran casi inhabilitadas para la vida burocrática por la ausencia de sus maridos. Como otras aguardaron hasta el último de sus días esperando por su regreso mientras ellos habían reconstruido sus vidas con nuevas familias, en algunos casos llamando a sus hijos cubanos por el mismo nombre de los que habían dejado atrás en las islas.

Pero aunque la cinta cuenta con un arco narrativo concreto y temporal, Carballo lo traspasa a los márgenes de su propia historia muchos años después. «Al final yo también estoy sanando mi propia historia en este documental. Abordando mis propias ausencias y las de mis antepasados. Las que he vivido y esas cosas que repetimos. Es un viaje de sanación también de todas las veces que he hecho esperar. Por eso el documental se convierte en una cosa terapéutica. Yo soy trabajadora social y me preguntaba qué sentido tenía que contara estas historias sin ser historiadora ni cineasta. Fue como si alguien me pusiera una misión en la cabeza y tuviera que cumplirla», dice.

Cuando Iris Carballo arrancó tenía una mirada 'activista' para divulgar la historia de todas estas mujeres. Un idealismo tangible que ahora ha logrado materializar con la colaboración en el guion de Luis Santana Déniz o la música de Arístides Moreno y José Carlos Cuba. Un puente para preservar la memoria.