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María Adánez y Joaquín Notario, en la piel de Carmela y Paulino, en una escena de '¡Ay, Carmela!'. MARCOS G. PUNTO
María Adánez: «Elijo personajes que contribuyen a que evolucione el pensamiento de la sociedad»

María Adánez: «Elijo personajes que contribuyen a que evolucione el pensamiento de la sociedad»

La actriz madrileña coprotagoniza con Joaquín Notario el montaje de '¡Ay, Carmela', que se representa este viernes y sábado en el Cuyás

Victoriano Suárez Álamo

Las Palmas de Gran Canaria

Miércoles, 17 de enero 2024, 01:00

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La actriz madrileña María Adánez ha focalizado en montajes teatrales buena parte de su carrera con un criterio claro. «Detrás de cada función hay una cosa muy reflexionada. Por suerte, puedo decidir lo que hago desde hace unos 12 años. Busco que sean obras bien escritas, que gusten al espectador y que sean mujeres que contribuyen a evolucionar el pensamiento de la sociedad», apunta por teléfono quien coprotagoniza junto a Joaquín Notario el montaje de 'Ay, Carmela!' que este viernes y sábado, siempre a partir de las 19.30 horas, recala en el Teatro Cuyás de la capital grancanaria.

Carmela, al igual que Paulino, son dos personajes icónicos que ayudan a entender la barbarie y el sinsentido de la guerra. Tanto la Civil española que inspiró el texto de José Sanchis Sinisterra como cualquier contienda pasada y actual. «'¡Ay, Carmela!' es extrapolable a la situación actual y también ayuda a entender la memoria histórica y muchas otras cosas», subraya la actriz. «Mucho de lo que cuenta la obra, desgraciadamente, está vigente. Ahora hay tres guerras en marcha y dos afianzadas. Mientras el ser humano siga haciendo guerras, que creo que por desgracia sucederá siempre, montajes como este seguirán estando vigentes. Los personajes, en un momento de este montaje y que no estaba en el original, aparecen en el escenario con tres banderas detrás, las fascistas de Alemania, España e Italia y así se desarrolla después casi todo el espectáculo. Vivimos unos momentos muy polarizados. Y siempre digo que hay que tener cuidado, porque cuando el ser humano se confía los sistemas democráticos se vuelven más frágiles. Y este país atravesó una de las guerras civiles más sanguinarias de la historia», recuerda María Adánez.

En unos tiempos donde las redes sociales se han convertido en un trampolín para impulsar los enfrentamientos y los insultos entre los que opinan de forma diferente, las noticias falsas se transforman con facilidad en verdaderas y una parte de la clase política se lanza a los brazos de la crispación y los malos modos, María Adánez considera que el teatro tiene mucho que decir con montajes como este '¡Ay, Carmela!' que dirige José Carlos Plaza.

«Considero que una de las grandes labores que tenemos que hacer consiste en transferir conocimientos a los jóvenes. Tenemos que conocer nuestra historia y los jóvenes tienen que saber lo que fue y significó el franquismo o la banda terrorista ETA. Si no, la sociedad sería ciega. Pero más allá de cuestiones políticas, lo que más me preocupa es el planeta Tierra, que se va al traste. Es insostenible el plástico en los océanos y que sigamos viendo botellitas de agua de plástico por todos lados», subraya.

Un montaje que llega rodado

Esta nueva producción de esta tragicomedia cuya historia transcurre en uno de los momentos más violentos de la historia reciente de este país llega al Cuyás en el tramo final de su gira nacional. No se trata de una cuestión baladí, como reconoce su coprotagonista. «En el teatro, estrenamos con mucha información y tras muchos ensayos, pero el actor necesita las funciones. Mi teoría personal es que se necesitan más de veinte funciones para que el bollo acabe de cuajar bien en el horno. Así van cayendo las fichas internamente y lo entiendes todo de una forma mucho más profunda. El teatro es el arte de la repetición y de esa manera consigues ser más libre. Este '¡Ay, Carmela'! llega muy en forma al Cuyás. Joaquín Notario hace un Paulino extraordinario, con un enorme vuelo dramático, muy sensible y poético. Hemos hablado mucho de que nos va a dar muchísima pena acabar con esta aventura», reconoce su compañera de escena María Adánez.

Un momento del montaje.
Un momento del montaje. Marcos G Punto

Califica como «un lujazo» haber tenido la oportunidad de trabajar en un montaje de este calibre y dar vida a un rol tan conocido y con tantas aristas como Carmela. «Es uno de nuestros clásicos contemporáneos y es por eso por lo que se hace una y otra vez. Es un 'Tour de force', durante una hora y 50 minutos. Es como un partido de tenis. Joaquín Notario dice que tengo mejor vida, porque su personaje de Paulino es el que más habla de los dos, aunque tiene un respiro durante mi monólogo. La obra requiere de mucha entrega física y emocional», aclara una actriz acostumbrada a dar vida a personajes con mucho peso y poso gracias a obras como 'Casa de muñecas', 'El príncipe y la corista', 'La señorita Julia', 'Salomé' o 'Divinas Palabras'. En ese último montaje también tuvo como director a José Carlos Plaza.

Un director exigente

«Es un director bastante exigente y muy claro, como ya pude ver con 'Divinas Palabras'. Siempre tiene una visión bastante firme, cómo ve las cosas y cómo ofrecerla. Sus planteamientos me gustan mucho, llega a los ensayos con una hoja de ruta muy clara», destaca.

Cuando culmine la gira de '¡Ay, Carmela!', María Adánez se embarcará en 'La gramática', una obra escrita y dirigida por Ernesto Caballero, en la que da vida a una mujer de la limpieza que trabaja en la Real Academia de la Lengua a la que se le caen unos tomos sobre la cabeza, tras lo que se convierte en una mujer ilustrada, que habla muy bien, tal y como avanza la actriz.

Influida por su maternidad

María Adánez reconoce que haber sido madre antes de embarcarse en '¡Ay, Carmela!' determinó su forma de encarar su personaje. «Me llevó hacia ese gran dolor del personaje, que no ha sido madre y que le dice a Paulino que se debe a que él ha sido un egoísta. Hay un momento en la obra en el que una vez que es consciente de que los van a fusilar, se produce un punto de inflexión y no deja de decir 'pobres hijos, pobres chicos' porque está viendo las caras de los milicianos. Mi querida Anita Fernández me dijo una de las cosas más bonitas sobre este montaje: 'Tu personaje es de los que queremos hacer todas las actrices, pero el tuyo es el que es más madre de todas las Carmela que he visto'. Mi hijo tiene dos años y creo que me ha hecho más sensible para este personaje», confiesa.

María Adánez, en la piel de Carmela.
María Adánez, en la piel de Carmela. Marcos G. Punto

«Los personajes son el teatro y si tienes una buena gira, te acompañan mucho tiempo. Te dan la posibilidad de llenarte, investigar y estudiar. Todo lo que me llega es lo que trato de transmitirle al espectador», asegura una actriz que ha participado en dos películas que se estrenarán este año, 'Invasión', de Guillem Clua y que se rodó en Tenerife, y 'Menudas piezas', de Nacho G. Velilla.

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